Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La pandemia instaura en la ULPGC la lectura ‘online’ de las tesis doctorales

El 84% de los proyectos defendidos en lo que va de año en la Universidad ha sido por videconferencia | El ahorro económico y en tiempo afianza el modelo

Último acto de investidura de nuevos doctores en la ULPGC, celebrado en 2019. | | LP/DLP

Último acto de investidura de nuevos doctores en la ULPGC, celebrado en 2019. | | LP/DLP

La pandemia por el coronavirus ha contribuido a implantar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria la lectura online de las tesis doctorales. Las dificultades de movilidad y los requisitos de distancia social derivadas de la crisis sanitaria por la Covid-19, no sólo no han mermado el número de nuevos doctores sino que han impulsado este modelo. En lo que va de año ya se han defendido 30 tesis de las que el 84% ha sido por videoconferencia, según informó la directora de la Escuela de Doctorado de la ULPGC, May Gómez.

“Hemos avanzado muchísimo en las tesis que se leen por videoconferencia, ha sido un impulso muy importante, porque en el 2016, el año del boom de tesis por el cambio de normativa, la Universidad se gastó mucho dinero en traer a tribunales de otras comunidades o países para la presentación, ya que la normativa de las tesis doctorales obliga a que los tribunales lo conformen tres profesores, uno de la Universidad donde se lee y dos externos, además de dos suplentes”, indicó Gómez.

La lectura de los trabajos se llevan a cabo a través de la plataforma Teams, de Microsoft, cuyos derechos fueron comprados por la ULPGC para afrontar las necesidades de telepresencialidad durante la pandemia por Covid-19. “En el confinamiento recibimos unos cursos para manejar esta plataforma y así es como empezamos a dar las clases, hacer las reuniones de departamentos y demás, y ahora estamos leyendo las tesis por este sistema. Lo bueno es que no hay traslados, y ahorramos en tiempo, en dinero, y en huella de carbono. Y lo que tiene de malo es que se pierde la parte social-afectiva que es el arrope al doctorando, y es que el estudiante está solo defendiendo su tesis”.

Modelo mixto

De las 30 tesis leídas durante 2021, sólo tres de ellas han sido presenciales y dos mixtas, el resto por vía telemática. “Sin duda es un modelo que se va a quedar, si no totalmente online, será un modelo mixto, de forma que los miembros del tribunal de fuera estarán por videoconferencia, y los de la casa presenciales, en el salón de acto de la facultad con el doctorando y los directores. Además, del ahorro, es una solución a la falta de tiempo, un problema que sufrimos los investigadores. Una persona de Chile, por ejemplo, para estar en un tribunal pierde tres días de trabajo”.

De las tesis doctorales que se han defendido durante este año en la ULPGC, dos son del área de Ciencia, 8 de Ciencias de la Salud, 8 de Artes y Humanidades, 3 de Ciencias Sociales y jurídicas, y 9 de Ingeniería y Arquitectura. Actualmente hay 15 trabajos en depósito que se leerán próximamente, de los que la mayoría se incluyen en el área de Ciencia.

A lo largo de 2020 se defendieron 37 tesis, 10 en Ciencias, 11 en Ciencias de la Salud, 4 en Artes y Humanidades, 5 en Ciencias Sociales y Jurídicas y 7 en el área de Ingeniería y Arquitectura.

En lo que va de año se han leído 30 trabajos de investigación y ya hay 15 en depósito

decoration

«No hemos experimentado un bajón en la lectura de tesis, las cifras son muy similares a los últimos años», apunta la directora de la Escuela de Doctorado de la ULPGC. En el curso 2017-2018 se leyeron 13 tesis, -«muy pocas, pero porque en el año anterior fue cuando se produjo el boom con más de 200 tesis que tuvieron que leerse de golpe por el cambio de normativa»-; y a partir de ahí se normaliza, de forma que en el 2018-2019 se leen 39 tesis, en el 2019-2020 fueron 37, y este curso las previsiones son muy superiores con 30 leídas, 15 en depósito más las que se presenten en la segunda mitad del año.

«Se han pedido algunas prórrogas -el Ministerio le dio la oportunidad a los becarios de doctorado de pedir una prórroga por los días de confinamiento-, pero las tesis se siguen leyendo. Es verdad que los laboratorios estuvieron cerrados durante los meses del confinamiento y se retrasaron algunos experimentos, pero la gran mayoría de los doctorandos aprovecharon el encierro para escribir y eso es lo que ha hecho todo el mundo. La producción en artículos científicos publicados es enorme, porque los profesores investigadores no sabemos estar brazo sobre brazo sin hacer nada, y lo que hicimos fue escribir, y se sacó mucho trabajo de redacción de artículos atascados por falta de tiempo».

Ciencias de la Salud, Humanidades e Ingeniería y Arquitectura, las áreas más activas

decoration

No obstante, May Gómez subrayó que durante el período de cambio con la marcha del anterior equipo de gobierno de la ULPGC, tras las elecciones a rector celebradas el pasado febrero, y la entrada del nuevo, «pudo haber un breve retraso porque había que firmar unos documentos y no hubo nadie que los firmara». Pero desde que tomó posesión del cargo en la Escuela de Doctorado en marzo, «ya firmé todo lo que estaba pendiente y esos doctorandos ya han leído o están leyendo sus tesis».

La investigadora apunta que en la actualidad hay una gran demanda, lo que evidencia que mucha gente aprovechó el período de encierro por la pandemia para avanzar en sus investigaciones. «Todos los días entran solicitudes, ellos depositan la tesis, y tienen un período de tiempo de depósito hasta que se le da el visto bueno para la lectura, luego hay que nombrar tribunal, se convoca y ya se hace la lectura, y eso lleva un tiempo de dos meses entre la presentación y la defensa. Ahora mismo no hay lista de espera, conformen van llegando van leyendo, no hay atasco», reiteró la directora de la Escuela de Doctorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Doctorados industriales y régimen de cotutelas


La catedrática de Zoología en la ULPGC, May Gómez, ha asumido recientemente la dirección de la Escuela de Doctorado de la ULPGC, desde donde trabaja en nuevos proyectos, tales como aumentar el número de doctorados industriales en la Universidad. «Son una muy buena salida, y consiste en hacer la tesis doctoral dentro de una empresa, que pagaría un sueldo al estudiante, con un director en la empresa y un director en la Universidad, y se trata de una formación en torno a un proyecto concreto, como podría ser la explotación de un desarrollo tecnológico, una patente...», indicó la investigadora. En su hoja de ruta también está el desarrollo de las cotutelas, un régimen que da lugar a la obtención del título de doctor o doctora por dos universidades. «Para ello hace falta un convenio de colaboración entre las dos universidades, y el estudiante tiene que estar, mínimo, seis meses en la otra, tener allí un director y hacer una parte de su trabajo. Al final defiende su tesis y es doctor con mención por los dos centros, y eso genera nuevas relaciones científicas internacionales». | M. J. H.

Compartir el artículo

stats