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Universidad

La ULPGC reduce las distancias mínimas para garantizar las clases presenciales

El equipo rectoral actualiza las medidas de prevención del Covid para el nuevo curso

Lluis Serra majem en el último Consejo de Gobierno de la ULPGC. |

Lluis Serra majem en el último Consejo de Gobierno de la ULPGC. | La Provincia

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ultima una resolución dirigida a actualizar las normas de prevención frente a la pandemia del Covid-19 para garantizar las clases presenciales el próximo curso 2021/2022 que arranca el 9 de septiembre. Ello pasa por reducir las distancias mínimas interpersonales y flexibilizar las medidas ministeriales de prevención, higiene y promoción de la salud frente al coronavirus para centros universitarios en el curso 2021/2022, idénticas al año pasado, por considerar que el próximo mes más del 95% de la comunidad universitaria estará vacunada.

«El problema que hemos tenido la universidad española es que las medidas preventivas adoptadas hasta ahora en el marco de pandemia, han sido las de restringir los aforos. Sólo se podía hacer presencialidad si se mantenía una distancia mínima de 1,2 metros entre estudiantes en las fases 0, 1 y 2 de la pandemia o de 1,5 metros en las fases 3 y 4. Esto ha hecho que muchos estudiantes no hayan podido pisar la Universidad en dos años por la dificultad para cumplir estas normas, con todo lo que ello conlleva desde el punto de vista de deterioro de la formación y de la calidad de la enseñanza», indicó el rector de la ULPGC, Lluis Serra Majem.

En su apuesta por la presencialidad desde el primer día del nuevo curso, el equipo rectoral de la ULPGC insta al Gobierno de Canarias a que apoye la resolución en la que trabajan y que prevén publicar el 30 de agosto, para actualizar las medidas de prevención del Covid-19. En el citado documento, se reduce el nivel de distanciamiento interpersonal en los niveles de pandemia 3 y 4 a 1,2 metros, y a una distancia en torno al medio metro, en el resto de las fases.

«El gran reto es convocar una presencialidad mucho mayor que la que dictan las normas del Ministerio de Universidades y de Sanidad, que en definitiva no tienen muchas competencias sobre la ULPGC, y apostamos por el retorno a la normalidad educativa en nuestra Universidad, siempre con una serie de medidas estrictas como el uso obligatorio de mascarillas en el interior, ventilación en las aulas, primar los espacios amplios, exteriores...», apuntó el rector ayer, tras la reunión del Comité Científico de Emergencia Sanitaria contra la Covid-19 en Canarias.

Las mascarillas serán obligatorias y prevén un sistema propio de rastreo para frenar posibles brotes

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Incluso se baraja la posibilidad de proveer a la comunidad universitaria de mascarillas FFP2 cuando los niveles de pandemia lo aconsejen, según adelantó Serra Majem. «Para niveles bajos de incidencia sería suficiente la mascarilla higiénica, pero en las fases más altas, utilizaríamos la FFP2 y la Universidad estudia facilitarlas en el caso de estar en fase 3 o 4 de pandemia en el inicio del curso».

El rector de la ULPGC y miembro del citado comité científico, señaló la necesidad de acabar con las reticencias a la vuelta de la normalidad que existe en algunos sectores académicos. «Con esta resolución que estamos acabando de ultimar se pretende contribuir a facilitar la máxima actividad presencial posible. También asumiendo que si fuera necesario, en niveles de alerta elevada por no poderse cumplir dichas distancias, se podría recurrir a la formación híbrida, pero para nosotros es el último recurso».

Serra asegura que «la presencialidad educativa es la solución al control de la pandemia»

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El documento, recoge medidas como la obligatoriedad de que las personas que no se hayan vacunado lo notifiquen para asignarlas a un espacio diferenciado. También establecerán sistemas de localización de los estudiantes para facilitar la trazabilidad ante posibles brotes y hacer los rastreos correspondientes. En este sentido, el rector adelantó que, en colaboración con el Servicio Canario de Salud (SCS), crearán sistemas de rastreadores propios dentro de la Universidad para actuar en caso de detectarse positivos por coronavirus.

«La experiencia acumulada durante el curso anterior en la enseñanza no universitaria, nos hace estar convencidos de que donde mejor están nuestros alumnos es en los centros educativos. Cuando terminaron las clases, y con ellas los controles exhaustivos en el ámbito de la enseñanza, es cuando se han disparado los contagios, no durante el curso escolar, por lo tanto la presencialidad educativa es la solución al control de la pandemia y no al revés».

Lluis Serra finalizó con un llamamiento a los Ministerios de Universidades y de Sanidad y a la CRUE para que impulsen la vuelta a la presencialidad en el sistema universitario español el próximo curso. «Hay que cambiar esta visión tan conservadora de la situación de la pandemia a las alturas en las que estamos, y más cuando nuestras previsiones es que más del 95% de la comunidad universitaria esté vacunada el 9 de septiembre. Siendo vigilantes, y reforzando la protección, no podemos permanecer impasibles ante un deterioro de la formación que nos pasará factura a la larga».

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