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Crisis volcánica

La retirada de lava permitirá vaciar el cruce de La Laguna en un mes

El 100% del material extraído se aprovechará para construir infraestructuras - Primera noche sin terremotos desde septiembre

Medición de gases en el volcán de La Palma

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Medición de gases en el volcán de La Palma Andrea Saavedra

Lento pero seguro. Así avanzan los primeros trabajos de retirada de material lávico en el cruce de La Laguna, en los Llanos de Aridane. Se dan así los primeros pasos del camino hacia la reconstrucción de La Palma tan solo unos días después de que finalizara la erupción volcánica el pasado 25 de diciembre. Esta primera tarea pretende liberar 100 metros lineales desde el cruce de La Laguna en la LP213 hacia la carretera LP215 que se dirige hacia Tazacorte. Un trabajo que comenzó el lunes y que, según Amilcar Cabrera, técnico del Servicio de Infraestructuras del Cabildo de La Palma, durará como máximo «un mes».

Este plazo se mantendrá siempre que los resultados sean similares a los obtenidos en las pruebas iniciales de estos primeros días en los que la toma de muestras dio resultados negativos en cuanto a presencia de gases y una temperatura de colada en torno a los 24 grados centígrados en las capas más superficiales. En las pruebas más profundas con maquinaria pesada tampoco se detectó la presencia de gases, tan solo vapor de agua, y la temperatura máxima alcanzada fue de 120 grados. Tanto la toma de muestras como la retirada de lava se realiza bajo la supervisión de miembros del Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico de Canarias (Pevolca) junto a personal técnico del Cabildo de La Palma y el asesoramiento de miembros del Comité Científico y de la Unidad Militar de Emergencias (UME). «Todo tiene que hacerse con un estricto protocolo en seguridad. Hasta ahora hemos hecho las cosas bien y vamos a seguir así», aclara el técnico del Servicio de Infraestructuras del Cabildo de La Palma.

«Esta primera carretera liberada va a ser un tubo de ensayo para establecer los parámetros de comportamiento de la lava», explica Cabrera, quien considera que la importancia de estos primeros trabajos está precisamente en establecer «las características físico-mecánicas y químicas» que tiene el material lávico. Estas catas controladas son «imprescindibles» para establecer las propiedades de cada capa y a la misma vez avanzar en la excavación para continuar con las labores de reconstrucción.

Pero no todas las zonas afectadas por la erupción volcánica presentan las mismas condiciones «idóneas» para realizar estas pruebas iniciales. No es posible extender los resultados de esta prueba a otros sitios dado que, en otros puntos, las circunstancias y las temperaturas no lo permitirían. El cruce de la Laguna, con coladas de tres pisos de altura, perimetra un entorno urbano que es «importante recuperar lo antes posible», explica Cabrera. Según indica el técnico del Cabildo palmero estos trabajos permitirán la recuperación de la movilidad y de las comunicaciones del municipio. «Evitaremos así que los vecinos de la zona tengan que dar una vuelta inmensa cada vez que se mueven por la isla», añade. También lo explica así Miguel Ángel Morcuende, director Técnico del Pevolca, quien afirma que se trata de un tramo pequeño pero importante de carreteras que pueden «acometer sin problemas».

¿Y cuál será el siguiente punto en el que se retirará la lava? Todavía no se conoce. La prioridad ahora es liberar este primer tramo y recuperar las infraestructuras que suministran los servicios esenciales en los municipios afectados. La energía y el agua potable son los primeros objetivos. Desde el Pevolca se trabaja –con prudencia– en una mesa de reconstrucción en la que ya se plantean los primeros esbozos teóricos sobre la reconstrucción de estas infraestructuras «esenciales».

«No podemos dejar que los vecinos vuelvan a sus casas sin garantizar la existencia de servicios esenciales básicos», subraya Cabrera, quien asegura que lo primero es establecer la luz y el agua en los hogares para después exigir «alumbrado, alcantarillado, y demás servicios públicos».

Otra de las cuestiones que se analizarán una vez que se levante la lava será la seguridad de las viviendas cercanas al entorno afectado. Los servicios técnicos municipales serán los encargados de certificar la seguridad estructural y la habitabilidad de los inmuebles. «Seguramente habrá que demoler aquellas que han sido afectadas desde el punto de vista estructural», añade Cabrera. Precisamente hoy se incorporará al trabajo de levantamiento un arquitecto municipal del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane que certificarán la situación de los edificios afectados por la colada que está sin avanzar en el cruce desde el pasado mes de octubre. Para realizar esta tarea también acudirá hoy un notario para levantar acta de los trabajos realizados de forma que no haya problemas posteriores al respecto.

El material lávico que se extrae de esos primeros trabajos se «tratará» con el objetivo de «recuperar el 100% para emplearlo en las técnicas constructivas», explica Cabrera. Según el técnico, la idea es fomentar el desarrollo sostenible y frenar el cambio climático. Por ello se va a procesar todo el material recolectado para que conforme la base de las carreteras y de los áridos esenciales de las infraestructuras de futuras construcciones. «Es un buen sustrato para muchas edificaciones», añade Morcuende.

Y justo cuando comienzan los trabajos de retirada de lava en La Palma, la tierra deja de temblar. La sismicidad continúa remitiendo en la isla en línea con la finalización de la erupción volcánica en Cumbre Vieja el pasado 25 de diciembre. Desde la madrugada del martes el Instituto Geográfico Nacional (IGN) solo ha localizado un terremoto. Un pequeño seísmo a las 18.00 horas en Fuencaliente a 16 kilómetros de profundidad que no fue sentido por la población. Desde el pasado 11 de septiembre, cuando se comenzaron a registrar los primeros temblores, los palmeros han sufrido cómo en su isla se registraban más de 300 terremotos diarios debido a la erupción.

El Cabildo de La Palma permitió ayer los accesos a las zonas evacuadas por el norte y por el sur pero insiste en que las medidas pueden variar según las condiciones meteorológicas y la evolución del proceso eruptivo a lo largo de los días.

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