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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Nuevos equipamientos

Centros de atención a mujeres violadas: “Entran víctimas, salen supervivientes”

Igualdad impulsa la apertura de centros de atención a víctimas de violencia sexual en cada provincia

Una manifestación en contra de las violaciones en Brasil siembra de bragas la playa de Copacabana. Reuters

Antes de que finalice 2023, España dispondrá de 52 centros de crisis abiertos 24 horas para atender a las víctimas de violencias sexuales y a sus familiares. La víctima de Igualada fue tan brutalmente agredida que tuvieron que llevarla directamente al hospital, pero muchas otras no saben si acudir al hospital, a la comisaría, a los juzgados y en estos espacios recibirán asesoramiento y acompañamiento psicológico, jurídico y social con el objetivo de que entren como víctimas y salgan como supervivientes.

En España ya existen multitud de recursos para las víctimas de la violencia de género pero según apuntó el informe del Grevio, el Grupo de Expertos en la Lucha contra la Violencia contra la Mujer creado para analizar la aplicación del Convenio de Estambul, el primer tratado vinculante en la UE para luchar contra esta lacra, existe una deuda con las víctimas de otras violencias machistas.

El Grevio propuso “tomar medidas para promover servicios de apoyo especializados en casos de violación, acecho, acoso sexual, matrimonio forzoso, mutilación genital y aborto o esterilización forzosa con el fin de subsanar las lagunas” existentes.

Fondos europeos

Atendiendo a esta petición, el Ministerio de Igualdad impulsó la ley integral de la libertad sexual, conocida como ley ‘del solo sí es sí’ por llevar a la legislación los gritos coreados en las calles en contra de la primera sentencia de ‘La manada’. La legislación se está tramitando en el Congreso y crea los llamados centros de crisis. Pero, para acelerar su puesta en marcha, su financiación se ha incluido ya en el Plan España Te Protege, a cargo de los fondos europeos del Plan de Recuperación.

Para ello, se destinarán 66 millones de euros. Los primeros 19,8 millones (el 30%) se transfirieron a las comunidades en abril de 2021 y el 70% restante se repartirá el próximo 26 de mayo con la vista puesta en que antes del 31 de diciembre de 2023 haya un recurso por provincia, así como en Ceuta y Melilla.

El centro de crisis Pilar Estébanez para la atención 24 horas a víctimas de violencias sexuales, situado en Madrid. José Luis Roca

Como la apertura es compleja, el Ministerio de Igualdad invitó a todas las comunidades el pasado jueves a una jornada técnica, donde los responsables de la ejecución del proyecto pudieron conocer de primera mano el funcionamiento de los dos primeros centros creados en España, en Asturias y en Madrid, así como las experiencias internacionales de Escocia (Reino Unido), Toronto (Canadá) y Santa Bárbara (EEUU), donde hay recursos que llevan funcionando más de 40 años.

La experiencia internacional

En Escocia, por ejemplo, existen 17 espacios y aunque se ofrece seis sesiones de asesoramiento y apoyo en cuanto las víctimas contactan con ellos, existe una lista de espera de nueve meses para completar las 16 sesiones restantes. “Aunque algunas víctimas necesitan más tiempo”, según explicó Mridul Wadhwa, directora del centro de Edimburgo.

En la jornada quedó claro la necesidad de asesoramiento y apoyo psicológico que requieren las víctimas de violaciones, debido a que “en ningún otro ámbito afectan tanto los estereotipos” a la hora de juzgar un delito y ofrecer reparación, según sentenció la jurista Adilia de las Mercedes. Y es que el imaginario colectivo una víctima de violación tiene que haberse defendido con uñas y dientes, ir inmediatamente al hospital, tener un parte de lesiones y mostrar un trauma evidente. Si no es así, es frecuente que las fuerzas de seguridad y la justicia cuestionen su testimonio y les sometan a preguntas inadecuadas, que les provoquen una revictimización. Por ello, la mayoría de las víctimas no se atreven a denunciar. En concreto, el 84%, según la macroencuesta de Violencia sobre la Mujer del 2019.

Y otras ni siquiera tienen claro si han sufrido una agresión sexual. Por ello, se ha impulsado la existencia de unos espacios donde profesionales multidisciplinares les explican y ponen “nombre” al delito que han sufrido; les demuestran que “no están solas”; tratan de evitar su sentimiento de culpa y que “entiendan que no podían haber hecho nada para evitarlo y que ellas no son las responsables, sino que el único responsable es el agresor”. En definitiva, se trata de que “entren como víctimas y salgan como supervivientes”, en palabras de Virginia Gil, la directora de la Fundación Aspacia, que dirige el centro creado por el Ayuntamiento de Madrid en diciembre de 2019.

Violencias presentes y pasadas

En este espacio, donde ni siquiera hay mesas para evitar la distancia entre víctimas y profesionales, y a través de un teléfono gratuito se han atendido a 1.450 mujeres desde su apertura, un “gran volumen, teniendo en cuenta los dos años de pandemia”. El 50% han sufrido la violencia en los últimos seis meses pero otro 50% la padecieron en el pasado. Y también se atiende a los familiares que lo precisen.

El de Asturias, situado en Oviedo, es más reciente, nació en noviembre de 2020 y ha tendido a casi 200 mujeres, 36 de ellas menores. La mayoría son víctimas de agresiones sexuales, pero también hay de abuso y acoso sexual, en persona o a través de internet. Para recibir atención, no es necesario que denuncien ni se identifiquen. De hecho, “como a veces hay a más contras que pros, deciden no denunciar”, según la directora del centro de Madrid. 

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