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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El 97% de las cabras hispánicas de una comarca de Castellón son portadoras de un virus mortal para los humanos

Veterinarios del CEU Cardenal Herrera advierten de este riesgo sanitario identificado por la OMS

Un profesor de la Facultad de Veterinaria del CEU Cardenal Herrera durante la investigación.

En septiembre de 2021, la facultad de Veterinaria del CEU Cardenal Herrera de València remitió a la Generalitat Valenciana un informe en el que alertaba de que la práctica totalidad de los ejemplares de cabra hispánica de Els Ports (Castellón), un 96,66%, son portadores del virus de la Crimea-Congo.

Esta enfermedad puede llegar a ser mortal para los humanos y se transmite a través de la picadura de una garrapata. El estudio también ha sido publicado en revistas especializadas, pero, de momento, no ha tenido efecto a nivel de intervenciones, al menos que se tenga constancia.

Los veterinarios de la Cardenal Herrera realizaron este análisis tras recibir comunicación de sus colegas catalanes en la que les informaban de que habían detectado una importante incidencia entre la fauna silvestre del sur de Tarragona, recomendando realizar una investigación para ratificar lo que consideraban muy probable.

Sospechas constatadas

Sus sospechas estaban fundadas. Los especialistas practicaron diferentes análisis entre cabras y jabalís de la comarca castellonense y obtuvieron un resultado esclarecedor. El 96,66% de las cabras presentó seroprevalencia de CCHFV (nombre científico del virus), mientras que en los jabalís era del 25%. En el conjunto de las pruebas efectuadas en diferentes puntos del territorio autonómico concluyeron que el virus de la Crimea-Congo está presente en el 98,2% de los animales objeto del estudio.

El virus de la Crimea-Congo tiene una tasa de mortalidad del 30% en las personas infectadas, pues los animales son portadores, pero no la reproducen

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Desde la facultad de Veterinaria valenciana recuerdan que la fiebre hemorrágica de enfermedad de Crimea-Congo tiene una tasa de mortalidad del 30% en las personas infectadas, pues los animales son portadores, pero no la reproducen. Si bien es cierto que en la Comunitat no se ha identificado ningún caso positivo de infección, inciden en que "está considerada como una enfermedad emergente en Europa Occidental", razón más que suficiente para llevar a cabo acciones preventivas, una vez ya se cuenta con información científica contrastada.

"Riesgo para la salud pública"

Los veterinarios aconsejan «profundizar más en el conocimiento epidemiológico y la distribución del virus en la Comunitat, ya que supone un riesgo para la salud pública de los valencianos». 

Un caso confirmado en humanos el año pasado en Castilla y León

Un ganadero de Salamanca acabó ingresado en un hospital tras sufrir la picadura de una garrapata. Así lo confirmó la Junta de Castilla y León en abril del año 2021. El diagnóstico: fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

Esta es una enfermedad que, según la OMS, puede alcanzar una tasa de letalidad del 40%. Si bien la transmisión a los seres humanos se produce principalmente por la picadura de garrapatas, también es contagiosa entre personas por contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos y otros líquidos corporales infectados. No hay vacuna. Los animales, según se habría probado, solo son portadores.

La OMS indica que, al no existir vacuna ni para animales ni para personas, "la única manera de reducir la infección humana es la sensibilización sobre los factores de riesgo y la educación".


En las conclusiones de su investigación, que está en la Generalitat valenciana desde hace ocho meses, indican la necesidad de «realizar un estudio serológico de los animales domésticos en extensivo --vacuno, ovino, etc-- y de los silvestres, así como determinación del virus en las garrapatas». 

Imagen de la garrapata transmisora de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo.

Una garrapata, transmisora

Y es que, tanto este como otros estudios previos señalan como principal transmisora a una garrapata, la Hyalomma, aunque también estaría documentada en otra variedad, la Rhipicephalus. Los expertos remarcan que el riesgo está latente, porque no solo hace falta manipular a los animales, solo con pasear por el monte y sufrir la picadura del insecto sería suficiente. 

La sarna y el virus ponen las cabras en el punto de mira

Tanto por la enfermedad que diezma su población (sarna) como el riesgo de contagio de una enfermedad que puede ser mortal en humanos (Crimea-Congo), las cabras hispánicas de Els Ports están en el foco de interés de los veterinarios, que piden una intervención decidida de las administraciones.

Existe un plan, propuesto por la Cardenal Herrera, que podría suponer salvar a la mayoría de las cabras infectadas de sarna, que están muriendo por esta causa en un número muy elevado, cifrado en un 85%.


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