La viruela del mono y el inminente carnaval que arranca en Canarias pueden ser un combinado peligroso. Así lo advierte Marina Rodríguez, directora de Dermaten Clínicas, en Santa Cruz de Tenerife, quien afirma que se debe tener en cuenta «que el número de casos reportados va en aumento y uno de los focos detectados se encuentra en Canarias».

Como explica «la aparición de este nuevo brote nos obliga a informar a la población y hacerla consciente del riesgo de infección de este nuevo patógeno mediante contacto estrecho, fluidos y relaciones sexuales de riesgo».

Para la viruela del mono no existe vacuna ni tratamiento, por lo tanto, las medidas que se pueden adoptar son tan solo paliativas de la clínica febril con analgesia. «El hecho de usar preservativo en las relaciones sexuales no es un factor que proteja de este patógeno de forma eficiente, ya que las lesiones pueden hallarse también en la mucosa oral, en la cara, en el cuello y en las extremidades», explica.

«La proximidad de las fiestas de Carnaval en Canarias, unida al nuevo brote de esta zoonosis, nos obliga a alertar a la población de los riesgos que se presentan en las próximas fechas». insiste la sanitaria. Por esta razón, Rodríguez recuerda que ante la aparición de cualquier lesión roja, inflamada, con pus en cara o cuerpo unida a una exposición de riesgo previa debe hacerle acudir de forma urgente a su dermatólogo o médico de familia.

Esta viruela se puede contagiar como un resfriado por gotitas respiratorias si se permanece suficiente tiempo con la persona infectada o bien mediante contacto estrecho, contacto sexual (documentado sobre todo en HSH), madre-hijo o incluso mediante el contacto con ropa o ropa de cama.

Clínicamente suele tratarse de una enfermedad autolimitada, recuperándose las personas en unas 2-4 semanas en la mayoría de los casos. Suele presentarse fiebre, cuadro gripal, ganglios inflamados, erupción facial que posteriormente se extiende al resto del cuerpo. Sin embargo, pueden existir complicaciones como bronconeumonía, sepsis, encefalitis, afectación cornean- pérdida de visión y hasta cicatrices cutáneas permanentes.