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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Mané Fernández Noriega Vicepresidente de la federación estatal de lesbianas, gais y bisexuales (FELGTBI)

Mané Fernández: «Las agresiones son la consecuencia de los discursos de odio»

Mané Fernández Noriega, vicepresidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais y Bisexuales (FELGTBI). LP / DLP

Nacido en Santiago de Chile en 1963 e hijo de asturianos vino a España en 1986. Es diplomado en Enfermería y licenciado en Psicología y es vicepresidente y coportavoz de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Lleva años luchando por la igualdad de derechos del colectivo LGTBI, primero en su Asturias natal y ahora a nivel nacional.

Tras dos años de pandemia y sin grandes celebraciones por el Día Internacional del Orgullo LGTBI, ¿en qué estado está el activismo y el colectivo?

El colectivo está esperando que llegue el día de la manifestación y, el más reivindicativo que es la herramienta política más grande que tenemos para poder manifestarnos y reivindicar los derechos que todavía nos quedan por conseguir. En estos dos años de pandemia tuvimos la manifestación un año online y el año pasado solo la protesta a pie. El colectivo está ansioso y con ganas de volver a la calle para reivindicar todo lo que nos queda por conseguir.

¿Y qué queda?

Lo que estamos pidiendo es una Ley Integral Trans y la Ley por los derechos del colectivo LGTBI. Desde el 2005 hasta aquí la legislación estatal no ha avanzado, hemos logrado el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género en 2007, que lógicamente está obsoleta. Necesitamos que se legisle para la igualdad, sobre todo en lo que tiene que ver con la Ley Integral Trans con el derecho a la libre autodeterminación de personas trans, incluyendo la legislación que tenemos que hacer con respecto a las realidades de las infancias y los menores trans, así como todo lo que tenga que ver relativo a lo que queda por conseguir para el colectivo LGTBI haciendo hincapié en acabar de una vez por todas con la LGTBIfobia.

¿Por qué tanto retraso con la Ley Trans y LGTBI?

Hemos tenido un periodo de negociación largo, donde nos hemos sentado las tres partes: el Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Justicia, como coproponente ,y nosotros para negociar todo lo que tenía que ver con el articulado. Estamos segurísimos de que en esta legislatura va a haber ley, que por fin vamos a tener los derechos de las personas trans y de las personas LGTBI consolidados. Nos va a poner un frente con respecto a lo que se nos puede venir en un futuro y con lo que está pasando, en base a lo que tiene que ver con los discursos que tengan una base de delito de odio que son en la consecuencia final las agresiones, y todo lo relativo a los delitos de odio que podemos estar sufriendo. En esta legislatura va haber ley, estamos completamente conscientes y seguros.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, apunta que saldrá este mes, ¿cree que será así?

Yo creo que sí. Los tiros van a ir por ahí y su visión con respecto a esto es que tiene que salir en este mes de junio. Tiene que salir algo con respecto a esta ley. Al colectivo, que es el mes del colectivo, le tienen que dar la alegría de saber que existe un movimiento con respecto a lo que se está trabajando y veamos consolidado antes de que termine la legislatura la aprobación de la ley.

En los últimos meses se han disparado las agresiones LGTBIfóbicas, sobre todo hacia las personas trans, ¿Qué se puede hacer para frenarlo?

La educación y la formación en general es una herramienta con la que el colectivo cuenta. De hecho, uno de los eslóganes de Pedro Zerolo se centraba en ‘educación, educación y educación’. Ante eso también se hace necesario legislar. Nosotros estamos fomentando y trabajando en una mesa por un pacto social contra los delitos de odio, no solo contra el colectivo LGTBI sino contra cualquier colectivo minoritario que sea susceptible de sufrir este tipo de discriminaciones y delitos. Los discursos de odio son la antesala de los delitos de odio. Creo que no podemos olvidarnos que estamos sufriendo un incremento con respecto a los delitos de odio, una de las bases para que se de este incremento es que estamos sufriendo un discurso de odio manifiesto.

«Estamos trabajando en una mesa por un pacto social contra los delitos de odio contra las minorías»

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Pero algunos les acusan de adoctrinar cuando educan...

Exacto. No solamente que nos acusen constantemente de querer adoctrinar cuando hablamos simplemente de educación o de leyes aprobadas en 15 comunidades autónomas, que hablan de la educación y de la necesidad de educar a los alumnos con respecto a lo que tiene que ver con la orientación sexual y la identidad de género. No solo eso, si no todo lo que tiene que ver con respecto a discursos que mayormente se dan como los tratamientos o terapias conversivas. Todo eso es discurso de odio y eso conlleva a que en un momento determinado personas que hace unos años no se atrevían a manifestar cuál era la LGTBIfobia que tenían interiorizada, ahora se les abre el campo para que puedan actuar y para que se puedan cometer estos delitos. No podemos dejar de olvidar que vamos a cumplir un año del asesinato de Samuel Liz, nos hizo abrir los ojos y nos puso muy a la defensiva con respecto a lo que se nos puede venir y a lo que está pasando en estos momentos. 

¿Estamos dando pasos atrás?

Lógicamente en respecto a lo que tiene que ver con los discursos de odio sí se han dado pasos atrás. Hacía muchísimo tiempo que no escuchábamos lo que estamos escuchando desde la extrema derecha. Primero porque hace unos años que resurge con fuerza en este país, de hecho están ocupando gobiernos y desde esa posición tienen los megáfonos para poder mantener este discurso. Detrás hay una parte de la sociedad que durante años se ha mantenido callada o quieta y actualmente se les están abriendo las puertas porque son ellos los que están refrendando y dando el visto bueno a que se den estos discursos y detrás vengan las consecuencias.

«Hay que sentarse, hablar y desarrollar todo lo que tenga que ver con el deporte en base a lo trans»

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La Federación Internacional de Natación ha vetado la participación de las mujeres trans en sus competiciones. ¿Qué opinión le merece la decisión?

Creo que hay que sentarse y hablar más con respecto a lo que tiene que ver con el deporte y la inclusión. Sobre todo están hablando de mujeres trans, reflejando solo una parte de lo que es la realidad trans. Hay que sentarse, hablar más y desarrollar todo lo que tenga que ver con el deporte en base a lo trans. Tenemos las manos atadas porque no hay competencias estatales para poder influir en los Comités Olímpicos Internacionales. Es decir, el COI es el que marca las pautas y las diferentes federaciones internacionales serán las que las marquen. Se hace necesario que nos sentemos y hablemos y que veamos cómo podemos legislar o cómo podemos hacer las normas más igualitarias con respecto a la realidad.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales cumple 30 años, ¿Qué balance hace de estas tres décadas?

El primer balance que hay que hacer es a dónde hemos llegado. Tenemos que decir que hay una generación de activistas LGTBI que han nacido o han crecido con la aprobación del matrimonio igualitario creo que ha sido uno de los grandes hitos del trabajo que ha hecho la Federación. No podemos olvidar, y por eso seguimos existiendo estos 30 años y seguimos estando aquí trabajando, es que los derechos se consiguen pero también hay que mantenerlos. Estamos en el momento en que eso se nos está poniendo delante, la posibilidad de retroceso o de la derogación de los derechos conseguidos. Por eso hay que seguir trabajando y seguir saliendo a las calles y por eso se hace necesario que el orgullo siga siendo reivindicativo con la necesaria manifestación.

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