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El colectivo LGTBI colorea la capital grancanaria tras dos años sin manifestaciones

La marcha arrancó al grito de: «¡Aquí está la resistencia trans!» bajo un mar de banderas

Manifestación del Orgullo LGTBI

Manifestación del Orgullo LGTBI Juan Castro

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Manifestación del Orgullo LGTBI Carlos Beltrán

El colectivo LGTBI colorea la capital grancanaria tras dos años sin manifestaciones. Dos años después de la última manifestación por el Día Internacional del Orgullo LGTBI la capital grancanaria se inundó en la tarde de este sábado de color, alegría, diversidad y, como no, reivindicación en la manifestación convocada por vigésimo segundo año por el colectivo Gamá.

A las 19.20 horas arrancó bajo un cielo encapotado, que llegó a dejar escapar alguna gota, y el viento, a veces desapacible, la marcha en el edificio de Los Taxistas, al final de la Avenida Mesa y López. Con todas las banderas que representan a cada uno de los miembros del colectivo LGTBI ondeando las decenas de participantes comenzaron a avanzar por la calle al grito de «¡aquí está la resistencia trans!», ataviados con banderines del arcoíris, con tirantes, muñequeras, banderas como capas o camisetas con lemas como «Orgullo, derechos y memoria». El ritmo corrió a cargo de la soRora suBversivas tamboras feministas y la crítica, el humor y la tradición lo puso la Polka Trans feminista. No faltaron las críticas a la polémica exposición de Triana que incluía mensajes tránsfobos y a la mercantilización de la celebración del Orgullo LGTBI.

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Manifestación del Orgullo LGTBI Juan Castro

«Me gustaría que se aprobará de una vez la Ley Trans, porque a las personas trans no siguen mirando con lupa y discriminando. Es una buena noticia que se apruebe la ley que nos hemos ganado por los años sufridos», explicó Montserrat González, presidenta del colectivo Gamá.

Participantes

Entre las decenas de asistentes no faltaron representantes políticos locales, regionales y nacionales como el alcalde de la capital grancanaria, Augusto Hidalgo, la consejera de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias Noemí Santana y la viceconsejera de Igualdad y Diversidad, Sylvia Jaén o el concejal y diputado en las Cortes, Pedro Quevedo, entre otros. La marcha discurrió por la Avenida Mesa y López bajo una lluvia de cánticos, y alguna llovizna, para transitar por la calle Galicia antes de tomar Pío XII para alcanzar el parque del Estadio Insular, final de la marcha y no el emblemático parque Santa Catalina como en ediciones anteriores. Tras algo más de una hora de manifestación, en un ambiente reivindicativo a la par que festivo, el colectivo Gamá, organizador de la manifestación procedió a la lectura del manifiesto de esta edición por varios miembros de la asociación.

Bajo el lema 28 años dando vida al 28J: celebración, orgullo y reivindicación, la lectura comenzó con un repaso por la historia del colectivo Gamá, que se fundó en 1994 y que convocó la primera manifestación en 2001 en la capital grancanaria. «Quienes conformamos Gamá, queremos poner en valor la lucha de todas nuestras antecesoras, personas que fueron sembrando semillas de igualdad, conquistando derechos y allanando el camino para que hoy podamos vivir una vida menos dañada, o al menos, más digna», comenzó.

Repasaron las luchas y logros alcanzados en los últimos años, junto con los lemas usados para cada una de las convocatorias de las diversas marchas que han inundado las calles de la capital grancanaria a finales de junio.

Lucha por la igualdad

«En 2001 gritábamos por la libertad de las expresiones humanas exigiendo en lo que fue nuestra primera manifestación, la igualdad de derechos para todos y todas, haciendo de la diversidad e igualdad una lucha común», rememoraron. 

«Hoy nos reencontramos tras dos años de azote de una pandemia que ha pasado factura a nivel personal pero también al tejido asociativo, haciendo temblar lo que sustenta a las entidades sociales y colectivos: el activismo, el voluntariado, grupos de personas que reman en una misma dirección y que en muchos casos se han encontrado sin sostén o apoyo para seguir», denunciaron.

Alertaron del aumento exponencial de los discursos de odio, aún con la conmoción en el alma por el atentado perpetrado en la madrugada del sábado en un pub del colectivo LGTBI en Oslo que acabó con al vida de dos personas, llamando a mantener la unidad del colectivo ante las horas oscuras que parece que se avecinan para no ceder ni un solo paso en la defensa de la igualdad.

La lectura del manifiesto acabó con un estruendo de aplausos, vítores y alguna lagrima de emoción por los años vividos y por los que aún quedan por vivir en la lucha sin descanso por los derechos de todos. Una batalla que está a punto de lograr otro anhelado objetivo con la aprobación de la Ley trans y de derechos LGTBI.

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