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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Igualdad | Orgullo LGTBI

El lema del Orgullo de la capital grancanaria, entre el malestar del colectivo y el dolor de las víctimas

Carla Antonelli califica la campaña de «poco oportuna» y de «falta de empatía» con los represaliados

Imagen de la campaña del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria con motivo de la celebración de Orgullo LGTBI con el polémico lema Juan Carlos Castro

El lema del Orgullo de la capital grancanaria, entre el malestar y el dolor de las víctimas. «Las Palmas de Gran Canaria: Una, grande y libre», el lema elegido por la Concejalía de Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de la capital grancanaria para celebrar el Día Internacional del Orgullo LGTBI sigue generando polémica una semana después de su presentación. Su clara referencia a uno de los mantras del franquismo, y que siguen usando partidos de ultraderecha como España 2000, ha generado una ola de malestar, perplejidad e incluso estupor entre miembros del colectivo LGTBI. Una desazón que ha traspasado las redes sociales donde quedó reflejado ese rechazo a las horas de anunciarse la campaña.

La propia concejala de Igualdad y Diversidad, Mari Carmen Reyes, ya adelantó durante la presentación del lema y la campaña que estén generaría debate y polémica. Horas después, su concejalía difundía unas líneas pidiendo perdón a quienes se pudiesen sentir ofendidos o molestos tras el revuelo causado.

«Si alguien se ha podido sentir molesto, humillado o vilipendiado por esta campaña, les pedimos disculpas. Faltaría más. Pero también estamos convencidos que hay debates que se deben abrir», decía el comunicado defendiendo la resignificación del lema y del uso de la palabra libertad.

Críticas

Para la canaria Carla Antonelli, primera diputada trans en España y una de las voces más autorizadas tras décadas de lucha por la igualdad de derechos del colectivo,  la campaña ha sido completamente desacertada. 

«Es una campaña poco oportuna, que no hace gracia ni como chiste y refleja una falta de empatía con quienes vivieron y sufrieron las leyes de Vagos y Maleantes, Peligrosidad Social o la del Escándalo Público de un dictador y genocida con su propio pueblo», resume Antonelli.

Algo más conciliadora se muestra Pino Sosa, presidenta de la Asociación de Memoria Histórica de Arucas, incansable luchadora por la reparación de las víctimas del franquismo y una de las figuras públicas más reconocidas en la lucha por la memoria y la reparación de los represaliados.

«A lo mejor se han equivocado y no se han dado cuenta del lema este. No se lo que habrá pasado para que lo usaran. Lo harían por lo que es, porque es una fiesta grande y que defiende las libertades, en la extensión de que se pueden hacer todas las cosas y el libre por la libertad que tenemos ahora, pero a lo mejor no acertaron con esas palabras. A mi no me hace mucha gracia la verdad. A muchos nos ralla y lo hará aún mucho más sobre todo a gente que estuvo en el campo de concentración de Tefía y que sigue viva», dice Sosa.

Para Miguel Sosa Machín, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de La Laguna y autor, entre otras las novelas, de Viaje al centro de la infamia, que reproduce las situaciones vividas por los homosexuales recluidos en el campo de concentración de Tefía durante el régimen franquista, quizás haya llegado el momento de resignificar algunos símbolos de la dictadura.

«Sé que esas palabras en el pasado hicieron mucho daño. Pues aquella España a la que se refieren en el lema no era ni una, ni grande, ni libre. Antes lo contrario, era un reducto donde el miedo, la injusticia y la represión campaban a sus anchas. Pero quizá haya llegado el momento de impedir que sigan siendo propietarios de unas palabras que solo pertenecen a los que en verdad aman y defienden la libertad, como lo hace un ayuntamiento democrático y el movimiento LGTBI. Quizá solo sea una forma de subvertir el significado de ese lema», opina.

En este sentido, pone como ejemplo la fiesta del Palomo Cojo surgida en 2011 en Badajoz (Extremadura) en respuesta a unas declaraciones LGTBIfóbicas del alcalde y que se ha convertido en una fiesta de reivindicación y defensa de la igualdad de derechos.

Tras una semana de polémica y en vísperas de la manifestación para celebrar el Día Internacional del Orgullo LGTBI, que oficialmente se celebra el martes 28 de junio conmemorando las revueltas desatadas en Nueva York, en el histórico Stonewall Inn, en 1969 en respuesta a la represión policial hacia el colectivo, Gamá no se ha pronunciado sobre el revuelo ocasionado por la campaña, el lema y el vídeo promocional de la misma.

Represión sistémica

Antonelli conoce en primera persona la represión, agresiones, vejaciones y todo el daño y el mal que el régimen del dictador Franco desató contra el colectivo LGTBI durante sus 40 años de terror. Una represión que no culminó con el fallecimiento del sátrapa ya que el indulto y la amnistía no incluyó a ninguno de los considerados «peligros sociales».

De hecho, la Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social, que junto a la de «escándalo público» fue usada de forma sistemática para la represión de la homosexualidad y la transexualidad no eliminó los artículos contra el colectivo LGTBI hasta 1979. 

 La lucha del colectivo LGTBI se centró entonces en conseguir la modificación de la ley sobre el escándalo público, consiguiéndolo en 1983, y llevándose a cabo su derogación en 1989. La ley de peligrosidad social fue derogada completamente el 23 de noviembre de 1995, ya en pleno periodo democrático. De ahí el malestar de usar un lema franquista y dictatorial para el Orgullo LGTBI.

Desde las instituciones canarias también se han alzado voces para criticar esta campaña, como es el caso de Víctor Ramírez, director general de Diversidad del Gobierno de Canarias que se suma a las críticas vertidas por la viceconsejera de Igualdad y Diversidad, Sylvia Jaén y del viceconsejero de Cultura, Juan Márquez. En el caso de Ramírez y Jaén ambos fueron durante años rostros visibles y comprometidos con la lucha por los derechos LGTBI a través del colectivo Gamá.

«Personalmente creo que es un error. La resignificación de símbolos franquistas puede ser un instrumento político útil, sin duda, pero en este caso creo que no encaja con los objetivos y el significado que el orgullo tiene para la comunidad LGBTI, que es precisamente de lucha y celebración por haber superado épocas oscuras como la de la dictadura. No olvidemos que aún viven personas que bajo esos símbolos fueron duramente reprimidas. Me consta, por comentarios de las mismas, que les resulta doloroso ver esos símbolos representados, aunque sea de manera irónica. Su visión sigue doliendo a muchas personas», explica.

Vandalizan un panel de la exposición feminista


Con los colores azul, rosa y blanco que conforman la bandera trans y con las palabras ‘No transfobia’. Así amaneció ayer uno de los paneles d ela exposición feminista Momentos del feminismo. De las olas al tsunami del Me Too, inaugurada el pasado 9 de junio en la calle Mayor de Triana, en Las Palmas de Gran Canaria y que contenía, según todas las asociaciones LGTBI de las Islas y mensaje tránsfobo y discriminatorio contra las personas trans. La bandera pintada cubre por completo el texto de la polémica, rematado con un ‘No’ en negro sobre la palabra discriminación. Este panel fue objeto de una intensa polémica por su mensaje sobre las personas trans y llevó a que el Ayuntamiento de Las Palmas d e Gran Canaria lo retirase de forma temporal, para vovler a reinstalarlo horas después. Los colectivos LGTBIQ+ y Trans* de Canarias rechazaron con contundenci la reposición del cartel, en los que se difunden bulos y mensajes que promueven la transfobia, atentando contra la legislación vigente en Canarias.  | C.S.B.

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