La lactancia materna contribuye al desarrollo de adultos más sanos

El producto contiene los nutrientes necesarios para los bebés y refuerza su sistema inmunitario

La leche de fórmula no aporta los mismos beneficios 

Una mujer da el pecho a su hijo.

Una mujer da el pecho a su hijo. / HOSPITAL DE MANISES

Los beneficios de la leche materna son incuestionables, pues contiene todos los nutrientes esenciales para el correcto desarrollo de los bebés. «Sin duda, es el patrón de oro en el que se debe basar la alimentación de los niños. Además, aporta un refuerzo inmunitario y un mayor cociente intelectual al llegar a la edad adulta», señala Iraya Monagas, presidenta del Comité de Lactancia del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, en la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Pero las ventajas de esta práctica se extrapolan también a las madres, ya que contribuye a reducir el sangrado después del parto, disminuye el riesgo de sufrir cáncer de mama u ovario y las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2 si han padecido diabetes gestacional. «Hay estudios que demuestran que las mujeres se encuentran más protegidas frente a la aparición de estas enfemerdades», asevera la especialista. 

Ahora bien, ¿pueden conseguir los bebés los mismos beneficios a través de la leche de fórmula? Tal y como indica la profesional, este producto siempre ha intentado imitar las propiedades que confiere la leche materna, pero ninguno ha sido capaz de igualar sus cualidades. «Se trata de un alimento adaptado a las necesidades nutricionales del lactante, pero los factores inmunológicos que aporta la leche materna no se pueden generar de forma artificial», apunta Monagas. A esto se suma la imposibilidad de crear un vínculo estrecho con la madre. «Eso solo se consigue a través del pecho por el mero hecho de estar en contacto directo con la progenitora», agrega. 

Desarrollo de la microbiota

Asimismo, la leche materna se ha consolidado como un alimento clave para el desarrollo de la microbiota del recién nacido. «Desde el momento que el niño realiza la primera toma, las bacterias que están presentes en la leche empiezan a colonizar su aparato digestivo. Es entonces cuando comienza a generar su propia microflora bacteriana, lo que le concederá protección», explica la experta. 

Hay que recordar que tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las sociedades científicas recomiendan que la leche materna sea el alimento exclusivo que ingieran los bebés durante los seis primeros meses de vida. También existe consenso a la hora de aconsejar que siga presente en la dieta hasta cumplir los dos años. «De ahí en adelante, el tiempo que se prolongue la lactancia lo deben determinar las madres o los bebés», anota Iraya Monagas.

La práctica ayuda a las madres a reducir las posibilidades de sufrir cáncer de mama u ovario

Desde el Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias se impulsan una serie de estrategias para fomentar este hábito. Así, desde 2016, nació el Comité de Lactancia, una agrupación constituida por 11 profesionales del centro y nueve asesores –algunos de ellos del ámbito de la Atención Primaria para facilitar la coordinación entre las dos áreas asistenciales–, que promueven todas las políticas vinculadas a esta clase de alimentación. Entre los especialistas figuran matronas, enfermeras pediátricas, obstetras, pediatras y psiquiatras perinatales.

Además, el complejo se ha sumado a la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN), una acción lanzada por la OMS y Unicef para animar a los hospitales y a los servicios de salud a adoptar prácticas que protejan y respalden la lactancia materna. «Este proyecto consta de cuatro fases y permite conseguir una acreditación que avala nuestro compromiso. Ahora mismo, nos encontramos en la fase 2D y estamos trabajando para llegar a la fase 3D, que es el paso previo a esta acreditación final», informa la matrona. 

La Consultoría de Lactancia es otra de las acciones emprendidas por el hospital grancanario. Se trata de una unidad específica que nació en 2021, y que está destinada a resolver los problemas que pueden acontecer durante esta etapa. «Todos los profesionales que están en contacto con madres lactantes están muy bien formados y contamos con programas específicos para aquellos niños que necesitan más control, aunque no sigan ingresados».

A juicio de Monagas, la lactancia materna es una «inversión para la sociedad». Y es que esta práctica ayuda al desarrollo de adultos más sanos. «Esto no es un mito y ya se ha demostado científicamente. Por esta razón, es muy importante contar con políticas hospitalarias que fomenten la lactancia», remarca. 

No obstante, la matrona defiende que deben ser las mujeres las que decidan el método de alimentación que van a seguir sus hijos. «Lo importante es que tomen la decisión conociendo toda la información necesaria. Nuestra función es aportarles todos los recursos y, por supuesto, brindarles apoyo», concluye. 

Recursos para lactantes expuestos al VIH

El Ministerio de Sanidad ha suscrito un convenio con la Asociación Nacional de Fabricantes de Productos de Dietética Infantil (ANDI) y la Fundación Española de Pediatría (FEP) para dispensar de manera gratuita leche de fórmula adaptada para lactantes expuestos al VIH. El acuerdo se publicó el pasado lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El VIH se transmite por vía sexual, por exposición a sangre infectada y por transmisión de la madre embarazada a su hijo o hija durante la gestación, el parto y el posparto. El concepto de transmisión perinatal abarca todas las posibilidades de transmisión, incluida la exposición a leche materna durante el posparto. La probabilidad de infección neonatal ha disminuido significativamente gracias al cribado en el embarazo, el tratamiento antirretroviral (TAR) de la gestante y la profilaxis en el recién nacido. En este contexto, debe tenerse en cuenta la lactancia como un momento de riesgo de infección. En estos casos, la sustitución de la lactancia materna por la alimentación con fórmula adaptada es la única estrategia eficaz para eliminar el riesgo de transmisión del VIH, según las recomendaciones científicas internacionales y nacionales. | LP/DLP