Asturias

"El acceso a los Lagos de Covadonga debió cerrarse a los particulares hace años", dicen los afectados

Adecuar las frecuencias para reducir el número de autobuses que circulan a la vez por la carretera, nueva medida anunciada por el Gobierno regional

Dos autobuses del plan de transporte se cruzan en la carretera de Covadonga a los Lagos.

Dos autobuses del plan de transporte se cruzan en la carretera de Covadonga a los Lagos. / Irma Collín

María Villoria / R. D.

El cierre de la carretera de los Lagos de Covadonga durante las veinticuatro horas del día a los vehículos particulares no autorizados (hasta ahora podían subir a los Lagos entre las 21:00 y las 7:30 horas y bajar libremente en cualquier momento) es una medida "correcta" y "adecuada", que debió ser aplicada "hace años". Es la opinión mayoritaria de integrantes de algunos sectores afectados por el plan de transporte: ganaderos, taxistas, ecologistas, hosteleros y el equipo de gobierno de Cangas de Onís.

Esa fue la primera medida adoptada por el Gobierno del Principado tras el escalofriante accidente ocurrido el lunes en la carretera de los Lagos al salirse de la carretera y volcar un autobús, que se saldó con 49 heridos. Pero hubo más ya el jueves: revisión de todas las autorizaciones para subir a los Lagos y analizar y, si es necesario, mejorar, las zonas de cruce de los autobuses. Pero habrá más. El Ejecutivo autonómico avanzó ayer nuevas acciones para reducir el tráfico en el acceso a los Lagos y, en consecuencia, mejorar la seguridad. Una, la venta anticipada de billetes y la adecuación de frecuencias para reducir el número de autobuses que circulan de manera simultánea por la carretera. Y dos, la puesta en marcha de un servicio con horario adaptado a las necesidades de colectivos como los montañeros federados, de modo que puedan acceder al espacio protegido "a primera hora de la mañana".

"Respecto de las zonas de cruce, de manera inmediata se proyectarán actuaciones que mejoren su operatividad", anunció el Principado. También se estudiará la posibilidad de establecer zonas adicionales de cruce, sobreanchos y el refuerzo de la señalización.

Pero, ¿qué opinan los afectados del cierre de la carretera a los vehículos particulares que no dispongan de autorización? Para Toño García, regidor de pastos de la Montaña de Covadonga, "la seguridad es lo primero", pero abogó por crear una mesa de diálogo para que los diferentes sectores implicados consensúen las medidas a aplicar. "Afortunadamente no pasó nada grave a nadie y eso es lo importante. Dieciocho años con el plan de transporte y, con el tráfico que tiene esa carretera, es la primera vez que pasa algo así", destacó. Apuntó a la necesidad de arreglar los "puntos negros" del trazado, en especial del tramo entre el Enol y el Ercina.

José Sánchez Labra, taxista de Cangas de Onís, fue uno de los 56 firmantes del informe presentado por los conductores de autobuses y taxis a todas las administraciones en octubre reclamando actuaciones para reducir el elevado tráfico que soporta la vía y advirtiendo de su peligrosidad. Aplaudió el cierre a vehículos privados, pero matizó que es "una pena que se haya esperado a que pasara algo". Destacó que los taxistas de Cangas de Onís se implicaron en la atención a los accidentados el lunes, prestando toda la ayuda a su alcance. Piden que se les tenga en cuenta: "Somos los que estamos todo el día sobre el terreno. En el escrito ya explicábamos que la hora de máxima afluencia era entre las diez y media de la mañana y la una de la tarde, porque es cuando empiezan a bajar todos los coches que subieron a primera hora, y es precisamente la franja horaria en la que ocurrió el accidente", explicó.

Lo que no apoya es que realicen ahora obras para el cruce de los autobuses en la carretera. "Hay más de quince apartaderos hechos donde nos podemos cruzar perfectamente. Lo que sí hace falta arreglar es este tramo entre el lago Enol y el Ercina. No hay cuneta", subrayó. Incidió en que los conductores de Alsa son "personas experimentadas" que conocen al dedillo la carretera de los Lagos.

José Manuel González, alcalde de Cangas de Onís, resaltó que la seguridad de la carretera es "lo principal" y que el Ayuntamiento lleva tiempo reclamando al Principado "organización, coordinación y tiempo" para el plan de transporte. Aseguró que mantiene la mano tendida al Gobierno autonómico para ser "aliados" en este asunto. "Somos los que estamos en el territorio y los que conocemos de primera mano los problemas diarios que tiene esa vía en cuanto a seguridad y otros aspectos. Son importantes todas las medidas de seguridad que se tomen, siempre que vayan acompañadas de coordinación", y que esta tenga "continuidad en el tiempo", por lo que entiende que el comité de seguimiento del plan a los Lagos debe ser "más constante".

Sobre la investigación que ha anunciado el Principado por el posible mal uso de algunas autorizaciones para subir a los Lagos en vehículo particular, el regidor comentó que el número de vehículos autorizados por el Ayuntamiento son 1.400. Y que se trata de propietarios, ganaderos, elaboradores de queso de Gamonéu y pastores. Aclaró que el Ayuntamiento solo tramita y que es Parques Nacionales el que concede las autorizaciones. "Esas 1.400 autorizaciones las vamos a seguir defendiendo, porque estas personas tienen que seguir utilizando la carretera. Si subieran las 1.400 todos los días sería un problema, pero los que suben son una media de cinco o diez coches al día", explicó.

González añadió que no solo el Ayuntamiento cangués tramita autorizaciones para subir a los Lagos, ya sean permanentes o temporales, puesto que también lo hacen el Ayuntamiento de Onís, Parques Nacionales, la Dirección General de Tráfico (DGT), el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA), además de los refugios y los restaurantes del parque nacional para sus clientes.

Héctor Blanco, propietario del bar María Rosa, situado en las inmediaciones del lago La Ercina, aseguró que entiende la medida adoptada por el Principado. "Para nosotros quizás por las mañana implica cambiar un poco la forma de trabajar, pero lo comprendo, porque cuando no subo pronto y lo hago avanzada la mañana veo el caos circulatorio que hay, y es insostenible". Sabe que con el cierre de la carretera los clientes, en vez de estar a las ocho de la mañana en su bar, como ocurría hasta ahora, llegará un poco más tarde en los transportes públicos habilitados en el plan de acceso a los Lagos.