Sin rastro desde hace un año

La mujer de Valls desaparecida dejó grabadas amenazas de su novio: "Te juro por Dios que te entierro yo"

El rastro de Mónica de la Llana se perdió el 21 de julio de 2022 y la última persona que la vio fue su pareja, un vecino de Morera de Montsant que la maltrataba

La historia y los audios de la desaparición de Mónica de la Llana.

VÍDEO: PATRICIO ORTIZ Y ZOWY VOETEN

Guillem Sánchez

"Como vuelvas a decir otra vez que te pego, te juro por Dios que te entierro yo". Mónica de la Llana desapareció el 21 de julio de 2022. Según varios indicios, pasó la noche del 20 al 21 en casa de Carlos M., un vecino de Morera de Montsant (Priorat) con quien mantenía una relación tóxica. La frase con la que arranca esta noticia es una amenaza que Carlos lanzó a Mónica un mes antes de desaparecer y que esta grabó con su teléfono móvil.

No es la única amenaza que capturó. "Mañana te va a pagar mi puto padre. Sabes por qué. Porque va a tener la suerte de poder pagarte él", le suelta Carlos a Mónica, que en el audio reacciona con miedo porque es consciente de que el padre en cuestión llevaba ya tiempo muerto. 

Sendas amenazas forman parte de un archivo de audio de casi dos horas de duración en el que se escucha una violenta discusión durante la que Carlos golpea reiteradamente a Mónica y la coge por el cuello para dejarla sin respiración en al menos dos ocasiones. El propio Carlos reconoce en la misma grabación, durante la que quiere imponer su versión de los hechos a Mónica a toda costa, que la ha pegado. Incluso verbaliza que está dispuesto a admitirlo delante de los Mossos d’Esquadra. EL PERIÓDICO DE CATALUÑA, del Grupo Prensa Ibérica, de común acuerdo con María Jesús, la hermana de Mónica, publica únicamente la parte de la discusión que concierne a las amenazas. 

Una investigación sin detenciones

María Jesús presentó una denuncia por la desaparición de Mónica en agosto de 2022, cuando la mujer llevaba varios días en paradero desconocido. Muy cariñosa con los suyos pero de carácter indomable, Mónica no tenía un trabajo estable, había delegado la educación de su hijo a su madre y había acostumbrado a su familia a desapariciones frecuentes de las que siempre regresaba. Aquella vez, sin embargo, fue distinto. Pero pasó más de una semana hasta que saltó la alarma. 

La investigación del caso la lleva ahora la unidad de Mossos especializada en casos de asesinatos sin cadáver

Su hermana comprobó que Mónica llevaba demasiados días sin conectarse a Whatsapp y que, a pesar de ser muy activa en redes sociales, tampoco había publicado desde entonces ningún post en Instagram ni Facebook. Amante de la música electrónica y asidua a las 'raves' –fiestas alternativas– que podían alargarse varias jornadas, si hubiera estado en uno de estos encuentros –una posibilidad que podría explicar esa asuencia– lo hubiera publicado en sus perfiles, como hacía siempre. Pero nadie sabía nada de ella. Tampoco sus amigos.

"Mi hermana está muerta. A mi hermana le han hecho algo. Y por miedo la han escondido y está muerta desde esa noche"

El caso de Mónica, tras un año cambiando de investigadores de los Mossos, está actualmente en manos de la Unitat Central de Persones Desaparegudes, el grupo especializado en investigar asesinatos sin cadáver. Es decir, según confirman fuentes policiales, los Mossos tratan la desaparición de Mónica como una desaparición de origen criminal y descartan que se marchara por propia voluntad.

 "Mi hermana está muerta. A mi hermana le han hecho algo. Y por miedo la han escondido y está muerta desde esa noche. Segurísimo. Es duro decirlo, pero sí". María Jesús ha perdido la esperanza de encontrar con vida a su hermana pequeña. Pero mantiene viva la de resolver por lo menos qué ocurrió con ella y pide que cualquier ciudadano que sepa alguna cosa al respecto contacte con la policía catalana. 

El pueblo de Carlos

Morera de Montsant es un municipio minúsculo en el que –salvo en julio y agosto– apenas hay vecinos durante el año. Carlos, el novio de Mónica, es uno de los pocos habitantes del lugar. Reside en una casa antigua que ha quedado atrapada entre construcciones más nuevas y que está ubicada en una breve pero pronunciada pendiente, cerca de la iglesia. 

El novio sigue su vida en Morera de Montsant y asegura que Mónica se fue sin más

EL PERIÓDICO ha encontrado el domicilio de Carlos vacío, lleva algunos días fuera del pueblo. Según los vecinos, Carlos se comporta como si el caso de Mónica no fuera de su incumbencia. Carlos ha asegurado en el pueblo que Mónica se fue sin más, y que él no ha vuelto a verla. La familia no entiende por qué, si de verdad no tiene nada que ver con su desaparición, no se ha interesado por Mónica durante este tiempo. 

Los Mossos han interrogado varias veces a Carlos pero no lo han detenido. Según la última ubicación señalada por el teléfono de Mónica, que dejó de funcionar después de efectuar tres llamadas a Carlos a las siete de la mañana, la mujer se encontraba en Morera de Montsant el 21 de julio de 2022. Algunos testigos han explicado a María Jesús que la noche anterior, la del 20 de julio, Carlos y Mónica fueron vistos en un bar de Cornudella de Montsant discutiendo. Los Mossos han investigado esa pista.

La versión que Carlos ha dado a los agentes, según la familia, es que aquel 21 de julio él acompañó a Mónica a Cornudella de Montsant hasta la parada de autobús sobre las 14.00 horas. La dejó ahí y no ha vuelto a saber de ella. Mónica había quedado ese día con una amiga de Reus para comer, pero no se presentó a la cita.

La grabación

Mónica, antes de desaparecer, entregó a un amigo la grabación en la que capturó a escondidas los golpes y amenazas de Carlos. Este diario ha contactado con ese amigo de Mónica, que asegura que la mujer le entregó ese archivo y le pidió que se lo entregara a los Mossos en caso de que le ocurriera algo. El amigo, que finalmente ha rechazado participar en este reportaje, asegura por teléfono que cumplió con la promesa que le hizo a su amiga en cuanto supo de su desaparición, hace más de un año.