Tarifas

Médicos que aún cobran “en pesetas”

Facultativos en hospitales privados reclaman actualizar la tarifas congeladas desde hace 25 años

Un centenar de gallegos, entre los que fuerzan negociar a las aseguradoras

Recepción de un hospital privado en Galicia.

Recepción de un hospital privado en Galicia. / FDV

Elena Ocampo

La tarifa por consulta con un doctor de medicina general que trabaja en un hospital privado con aseguradoras, vinculado por un contrato mercantil –o autónomo– se paga a 9 euros. Son las mismas 1.800 pesetas que cobraban a finales de los años noventa, antes de la entrada en vigor del euro. Como mucho, 12 euros; es decir 2.000 pesetas. Las aseguradoras, tal y como protestan los facultativos, no actualizan los precios que pagan al cuadro médico que no es personal laboral de sus hospitales y que llevan “congelados 25 años”. Pero la diferencia entre aquella y esta época, con una subida del IPC del 80% desde 1998, según el Instituto Español de Estadística (INE), es abismal. Entre los más afectados en Galicia, por sectores, se encontrarían clínicas de traumatología o fisioterapia.

Aunque la diferencia con un neurólogo al que retribuyen unos 17 euros por consulta en un centro sanitario de las mismas características parece abultada, continúa siendo ínfima comparada con el valor de esa misma atención, prestada en un consultorio, que ascendería a unos 140 euros en primera consulta. El presidente del Consello Galego de Colexios Médicos, Eduardo Iglesias García, reconoce que se ha establecido incluso el coste cero a partir de la segunda consulta por la misma patología en algunas especialidades. No solo eso, sino que el presidente de la institución que aglutina a los colegiados gallegos –y especialista en Oftalmología– se suma a las reivindicaciones de la Asociación Unipromel, que agrupa al sector en toda España. Ratifica la disconformidad con las tarifas de decenas de profesionales gallegos. También, asegura que hasta 2024 es dudosa alguna negociación a dos bandas.

Patronal de los hospitales gallegos

Desde la patronal de los hospitales privados en Galicia, la Asociación de Hospitales de Galicia (Ahosgal) indican a priori que la situación se gesta entre dos partes, que son ajenas a los hospitales –el colectivo médico y las aseguradoras– pero tras varias llamadas, reconocen: “Vemos la reivindicación de los médicos justa”.

La dimensión del enfrentamiento entre médicos y gigantes del sector está por ver, pero el potencial es enorme: hay 12 millones de pacientes asegurados, la medicina privada alcanza el 30% de todos los actos sanitarios del Estado y los 50.000 médicos privados son el 17% del total de los 292.000 profesionales. Eso sí, en Galicia los números de la sanidad privada son menores que en otras zonas de España y está en manos, mayoritariamente, de un grupo de seguros.

Entre las asociaciones constituidas sobresale la citada Unipromel, que aglutina a 8.000 médicos asociados (directa e indirectamente). Entre ellos, según comenta su presidente Ignacio Guerrero, consultado por Faro de Vigo, del grupo Prensa Ibérica, se encontrarían un centenar de galenos gallegos. “El peso de la sanidad privada es menor en Galicia que en el sur de España”, reconoce, pero no le ha costado sumar voluntades entre los profesionales gallegos. Esta Asociación Española de Médicos de Ejercicio Libre (Unipromel) ya constituyó una comisión negociadora en varias ciudades para actualizar los baremos para el año 2024, según el IPC, de los médicos privados con las aseguradoras, y establecer así un marco contractual estable.

Más pacientes, menos calidad

Comisión Nacional de los Mercados y la Competenciaes lícito asociarse para negociar unos baremos debido al “desequilibrio” respecto a las grandes compañías: 

Desde hace dos meses y en provincias como Madrid, Castellón, Málaga o Bizkaia, esta entidad ha mandado cartas por burofax a las aseguradoras y grupos hospitalarios para comunicarles el cambio en las reglas del juego. En sus misivas, los especialistas critican la falta de transparencia económica y voluntad para revisar sus contratos congelados, la cartera de procedimientos médicos desfasada y el desencanto del colectivo médico.

¿Cómo han hecho estos últimos años? Algunas fuentes, que achacan esta situación al abaratamiento de las tarifas sanitarias y a la oferta de ‘seguros exprés’, aseguran que los médicos privados han paliado la subida de tarifas con jornadas maratonianas, viendo más pacientes y –consecuentemente– dedicándoles menos tiempo por cada enfermo para sacar más provecho a cada hora. “Obviamente para cubrir gastos y tener un sueldo digno tenemos que aumentar la ratio de pacientes y, si ves seis por hora, disminuyes la calidad”, alertan.