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Debate

Las infraestructuras del futuro: construir bienestar, generar confianza y devolver valor al planeta

La próxima revolución no consiste solo en levantar grandes obras, sino en conseguir que las ciudades funcionen mejor, que la energía llegue más lejos y que los recursos se aprovechen inteligentemente

Mesa de expertos organizada por Prensa Ibérica y ACCIONA. De izquierda a derecha: Marcos Martínez Piélago, Investor Services Manager de ICEX Invest in Spain; Juan Gil, director global de Contratación de Construcción de ACCIONA; Atala Martín, directora de Branded Content de Prensa Ibérica y moderadora del encuentro; Silvia Seperack, consejera económico-comercial del Perú en el exterior de Madrid; y Gabriel Guggisberg, director de la Oficina Comercial de Chile en España (ProChile Madrid).

Mesa de expertos organizada por Prensa Ibérica y ACCIONA. De izquierda a derecha: Marcos Martínez Piélago, Investor Services Manager de ICEX Invest in Spain; Juan Gil, director global de Contratación de Construcción de ACCIONA; Atala Martín, directora de Branded Content de Prensa Ibérica y moderadora del encuentro; Silvia Seperack, consejera económico-comercial del Perú en el exterior de Madrid; y Gabriel Guggisberg, director de la Oficina Comercial de Chile en España (ProChile Madrid). / Javier Barbancho

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Atala Martín

Hay gestos cotidianos que esconden proezas de la ingeniería. Abrir un grifo y disponer de agua potable, subir al metro y llegar al trabajo en poco tiempo, encender la luz o recibir un producto que ha atravesado océanos y carreteras hasta llegar a nuestra puerta. Detrás de cada una de estas acciones existe una compleja red de infraestructuras que sostiene nuestro modus vivendi. Pero ¿y si las infraestructuras del mañana pudieran hacer más? ¿Y si, además de conectar territorios contribuyeran a recuperar espacios naturales, reducir emisiones, anticipar riesgos climáticos y crear ciudades más habitables? Estos cambios transforman la ingeniería y la construcción. No basta con ejecutar una obra en plazo y en presupuesto. El desafío consiste en pensar qué valor aportará durante las próximas décadas, cómo responderá a un entorno cambiante y qué beneficios dejará a las generaciones venideras.

Esta visión ha sido el hilo conductor de una mesa de expertos organizada por Prensa Ibérica y ACCIONA, que reunió a Juan Gil, director Global de Contratación de Construcción de ACCIONA; Marcos Martínez Piélago, Investor Services Manager de ICEX Invest in Spain; Gabriel Guggisberg, director de la Oficina Comercial de Chile en España (ProChile Madrid) y Silvia Seperack, consejera Económico Comercial del Perú en el Exterior de Madrid. Cuatro perspectivas complementarias sobre una misma cuestión: cómo construir las infraestructuras futuras.

Mesa Redonda Infraestructuras del Futuro de Acciona

La transparencia también construye

Una infraestructura empieza antes de que llegue la primera excavadora. Comienza con una decisión pública, un proyecto técnico, y un presupuesto. Y es precisamente en esa fase, menos visible para los ciudadanos, donde se juega buena parte de su éxito. Las grandes obras están expuestas a variaciones en el precio de los materiales, interrupciones de las cadenas de suministro, nuevas exigencias ambientales o retrasos administrativos. Cuando estos factores aparecen, los contratos rígidos pueden convertirse en escollos que pueden encarecer o paralizar proyectos. Para Juan Gil, una de las respuestas pasa por impulsar modelos de colaboración abiertos entre administraciones y empresas. En algunos mercados internacionales ya se están aplicando fórmulas en las que ambas partes desarrollan conjuntamente el proyecto, analizan sus costes y acuerdan las condiciones de ejecución con mayor conocimiento de los riesgos. Es el principio de los llamados libros abiertos: la empresa comparte con la Administración la información económica que justifica el precio de la obra.

«El futuro pasa por infraestructuras regenerativas: debemos aspirar a que generen un efecto positivo»

Juan Gil

— Director Global de Contratación de Construcción de ACCIONA

En lugar de trabajar desde posiciones enfrentadas, las partes pueden anticipar dificultades y encontrar soluciones antes de que se conviertan en conflictos. La transparencia deja así de ser una exigencia exclusivamente administrativa para convertirse en una herramienta de eficiencia. Gabriel Guggisberg subrayó que la experiencia internacional muestra la importancia de contar con reglas claras, instituciones técnicamente preparadas y mecanismos de supervisión capaces de acompañar los proyectos durante toda su vida útil. Porque construir una carretera, un puerto o una instalación energética es el comienzo: después hay que mantenerlos y garantizar que continúen ofreciendo servicio.

Según explicó Guggisberg, incorporar el mantenimiento a la planificación de todo el ciclo de vida puede generar reducciones de costes que alcanzan el 20%. Silvia Seperack destacó que, en Perú, la reforma de su marco de asociaciones público-privadas, está orientada a facilitar modificaciones contractuales y resolver controversias sin tener que recurrir a largos procesos de arbitraje.

Conseguir más con lo que ya tenemos

Durante décadas, hablar de progreso en infraestructuras significaba hablar de kilómetros de autopistas, nuevas terminales portuarias o grandes instalaciones energéticas. Hoy, sin abandonar esas inversiones, cobra fuerza una pregunta distinta: ¿estamos aprovechando todo el potencial de lo que ya hemos construido? La digitalización abre posibilidades extraordinarias para responderla. Un puerto, por ejemplo, no es únicamente un lugar donde atracan barcos. Es un engranaje en el que intervienen transportistas, operadores logísticos, autoridades y empresas. Si todos comparten información fiable y actualizada, pueden reducir esperas, coordinar mejor las operaciones y utilizar de forma más eficiente las instalaciones existentes.

Marcos Martínez Piélago señaló el proyecto SIMPLE, vinculado a la digitalización de la logística portuaria española, como ejemplo de esta transformación. Imaginemos una ciudad en la que sea posible combinar metro, autobús, cercanías y otros servicios de movilidad mediante un sistema de pago integrado. Para el usuario, el beneficio es evidente: menos barreras, desplazamientos más sencillos y mayor libertad para elegir cómo moverse. Esta intermodalidad constituye una de las aspiraciones que Martínez Piélago considera especialmente valiosas para el futuro de las ciudades españolas. También la automatización también está transformando el transporte público. En la mesa se destacaron los avances hacia la automatización de la línea 6 del metro de Madrid y la experiencia de Santiago de Chile, donde ya existen líneas que funcionan sin conductor. Y su éxito se mide en la calidad del servicio, la fiabilidad y la facilidad con la que millones de personas pueden desplazarse cada día.

«La digitalización y la automatización deben permitirnos aprovechar mejor las infraestructuras»

Marcos Martínez Piélago

— Investor Services Manager de ICEX Invest in Spain

A esta transformación se suma la inteligencia artificial. Sensores, cámaras y gemelos digitales, que permiten conocer mejor el estado de instalaciones y equipos, detectar anomalías y planificar intervenciones de mantenimiento. En el ámbito ferroviario, por ejemplo, el análisis automatizado de imágenes puede ayudar a identificar posibles defectos en vías o componentes. En otros sectores, los datos permiten estudiar el desgaste de materiales y anticipar necesidades de reparación. Guggisberg puso el foco en una cuestión especialmente relevante para Chile, un país acostumbrado a convivir con una elevada actividad sísmica.

Infraestructuras para un mundo cambiante

Los fenómenos meteorológicos extremos están modificando la manera de diseñar ciudades, redes de transporte y sistemas de abastecimiento. Inundaciones, sequías y episodios de calor intenso obligan a revisar criterios que durante mucho tiempo se consideraron suficientes. Una infraestructura resiliente no es solo aquella que resiste un impacto, es la que puede adaptarse, mantener sus funciones esenciales y recuperar su actividad cuando se produce una situación adversa. En una ciudad, por ejemplo, la resiliencia depende de múltiples elementos que deben funcionar de manera coordinada: drenaje, abastecimiento de agua, transporte, suministro eléctrico, telecomunicaciones y espacios urbanos capaces de responder a condiciones cambiantes.

Guggisberg defendió la necesidad de avanzar hacia sistemas urbanos más armónicos, en los que convivan la actividad económica, las necesidades sociales y la adaptación climática. Esa visión integrada resulta especialmente importante porque las infraestructuras no funcionan de forma aislada. Un problema en el suministro energético puede afectar al transporte; una interrupción logística puede alterar la producción industrial; una red de comunicaciones vulnerable puede dificultar la gestión de una emergencia. Por eso, el futuro pasa por diseñar sistemas conectados y bien preparados.

La experiencia internacional de las empresas españolas representa una ventaja en este escenario. Juan Gil recordó que la ingeniería nacional ha desarrollado una notable capacidad para integrar diseño y construcción, proponer soluciones innovadoras y adaptarse a entornos muy diferentes. Esa experiencia adquiere especial valor cuando las infraestructuras deben responder simultáneamente a exigencias técnicas, ambientales, económicas y sociales. La resiliencia también tiene una dimensión territorial.

En Perú, la complejidad geográfica de la costa, la cordillera andina y la Amazonía convierte la conectividad en un desafío de primera magnitud. Silvia Seperack explicó que el país trabaja para reforzar sus grandes ejes logísticos y mejorar las conexiones entre regiones. El desarrollo del puerto de Chancay y la necesidad de articular corredores multimodales representan una oportunidad para conectar territorios, impulsar actividades productivas y facilitar el acceso a nuevos mercados.

«Los proyectos más transparentes son los más efectivos. La clave está en contar con reglas claras»

Gabriel Guggisberg

— Director de la Oficina Comercial de Chile en España (ProChile Madrid)

De reducir el impacto a generar energía positiva

Durante años, la sostenibilidad de una infraestructura se ha asociado fundamentalmente a reducir su impacto ambiental: consumir menos recursos, emitir menos gases de efecto invernadero o minimizar las alteraciones del entorno. “Empezamos a hablar de infraestructuras regenerativas”, explicó Juan Gil durante el encuentro. El concepto supone ir más allá de intentar alcanzar un impacto neutro y plantearse cómo una infraestructura puede contribuir positivamente al territorio en el que se integra.

Uno de los ejemplos fue el almacenamiento hidráulico reversible, una tecnología que permite aprovechar la electricidad disponible para bombear agua a un nivel superior y recuperarla mediante generación hidroeléctrica cuando aumenta la demanda. Instalaciones como el proyecto de Aguayo, en el que participa ACCIONA, ilustran el papel que estas soluciones desempeñan en un sistema energético con una gran presencia de fuentes renovables. Además, se trata de infraestructuras para funcionar durante periodos prolongados. También la movilidad eléctrica muestra cómo una infraestructura desencadena transformaciones positivas más amplias. En Santiago de Chile, la expansión de los autobuses eléctricos está cambiando la ciudad. Menos ruido, ausencia de emisiones directas de escape y mejores condiciones de confort. El reto: sustituir vehículos de combustión por unidades eléctricas, lo que exige desplegar puntos de recarga y reforzar conexiones a la red. Pero la transición energética no consiste solo en cambiar una tecnología por otra, sino rediseñar sistemas para que funcionen de forma coordinada, eficiente y sostenible. Y aquí el reto es lograr que la energía proceda de fuentes limpias.

España, plataforma para conectar

España parte de una posición competitiva que los participantes en la mesa consideraron destacada. La experiencia acumulada en grandes proyectos, la calidad de sus redes de transporte y logística y la capacidad de sus profesionales han contribuido a situar al país como una plataforma atractiva para la actividad industrial y la inversión internacional. Marcos Martínez Piélago explicó que las infraestructuras reciben valoraciones favorables en los análisis del clima de inversión que realiza ICEX-Invest in Spain. Puertos, aeropuertos, carreteras y conectividad son factores que influyen en las decisiones de empresas extranjeras que estudian establecer centros de producción en territorio español. Y es que la disponibilidad de energía se ha convertido, además, en una condición cada vez más importante para numerosos proyectos industriales. Un fabricante necesita encontrar una parcela adecuada, garantizar el suministro eléctrico, disponer de conexiones logísticas competitivas y contar con profesionales cualificados.

«Cuando una población está conectada, tiene más oportunidades para desarrollarse»

Silvia Seperack

— Consejera Económico Comercial del Perú en el Exterior de Madrid

Juan Gil destacó la proyección internacional de la ingeniería española, que ha sabido aprovechar su experiencia y su capacidad de innovación para competir en mercados muy exigentes. Sin embargo, mantener esa ventaja requiere continuar modernizando las instalaciones existentes, desarrollar nuevas capacidades tecnológicas y asegurar que los proyectos puedan ejecutarse. También exige atención a nuevos desafíos, como la ciberseguridad. Cuanto más conectadas estén las infraestructuras, mayor importancia tendrá proteger sus sistemas.

El futuro empieza en las personas

Cuando los participantes en la mesa redonda imaginaron qué infraestructura les gustaría ver construida en los próximos años, sus respuestas se alejaron de la tentación de pensar únicamente en obras monumentales. Silvia Seperack imaginó un Perú conectado, donde la costa, la sierra y la selva pudieran relacionarse mediante ferrocarriles, transporte fluvial y corredores logísticos. Gabriel Guggisberg planteó una aspiración igualmente integradora: ciudades capaces de equilibrar la actividad industrial, la calidad de vida y la adaptación a los fenómenos climáticos extremos. Marcos Martínez Piélago eligió una mejora muy cercana a la experiencia diaria de los ciudadanos: poder utilizar distintos medios de transporte público de manera completamente integrada, sin que cada transbordo implique nuevas complicaciones. Y Juan Gil puso sobre la mesa una necesidad básica: garantizar que cualquier persona pueda abrir un grifo y disponer de agua potable.

Cuatro aspiraciones que comparten una misma filosofía: las infraestructuras del futuro serán las que resuelvan necesidades reales.

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