Lo que en principio iba a ser una especial velada romántica, acabó convertida, desgraciadamente, en fatal tragedia. Esa es al menos la hipótesis que barajan los agentes de la Policía Judicial y del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil, desplazados la tarde de ayer hasta una casa de turismo rural ubicada en el núcleo de Tijoco Alto, en el municipio tinerfeño de Adeje, en la que se hallaron en el baño los cadáveres desnudos de una pareja.

El primer análisis de los expertos descartaba la presencia de rastros de sangre en los cuerpos, así como también de signos externos de violencia, lo que hace pensar en otro tipo de causa para explicar el fallecimiento. Los investigadores tratan de determinar si quizá la inhalación de anhídrido carbónico, debido a un escape de gas, pudo ser el motivo de las muertes. Así podría deducirse del olor que percibieron los guardias civiles cuando accedieron al baño, aunque no así en el exterior de esta dependencia.

Según fuentes consultadas por este periódico, el hombre y la mujer, ambos de nacionalidad española y de mediana edad, con residencia en la parte alta del municipio de La Orotava, eran clientes habituales de este establecimiento turístico, al que habrían llegado a los mandos de un Peugeot 207 de color negro, propiedad de la mujer, este mismo jueves. A la vista del escenario que se encontraron los agentes al acceder a la vivienda, y a manera de reconstrucción, durante esa noche la pareja aparentemente se habrían dado un baño en la piscina, cuyo perímetro apareció rodeado de velas y también de copas, lo que presupone la ambientación inequívoca de una velada de carácter romántico.

La vivienda, de cierta antigüedad, había sido reformada recientemente para adecuarla a la explotación turística.

Al parecer, la familia que gestiona esta casa rural no quiso incomodar ayer, sábado, lo que entendieron suponía el descanso de la pareja después de su primera noche, pero conforme iban avanzado las horas mostraron su inquietud al no percibir señales de vida alguna por parte de los conocidos inquilinos. Ante tal circunstancia decidieron entrar en la vivienda para despejar sus dudas, llamando a los inquilinos sin recibir respuesta, hasta que se encontraron con la desagradable escena de los cuerpos desnudos e inertes en el baño. Fue entonces cuando optaron por poner los hechos en conocimiento de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Alrededor de las nueve y media de anoche, se levantaban los cadáveres por orden de la autoridad judicial para su examen.