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Los Picachos cumple un cuarto de siglo de su desplome sin lograr la protección

El colectivo ecologista Turcón programa el 16 de febrero el acto que reivindica su valor arqueológico e histórico

Los Picachos cumple un cuarto de siglo de su desplome sin lograr la protección

Los Picachos cumple un cuarto de siglo de su desplome sin lograr la protección

El próximo mes se cumple un cuarto de siglo del derrumbe de una de las pilastras de los Picachos ubicados en pleno casco urbano de Telde. Son 24 años en los que el grupo ecologista Turcón, simpatizantes y en su momento partidos políticos, han convocado concentraciones junto al único superviviente de este desastre arqueológico acaecido el 14 de febrero de 1994.

En esta ocasión, en este 25º aniversario Turcón convoca el próximo 16 de febrero, sábado, una nueva concentración en que volverá a reclamar su rehabilitación y puesta en valor por las administraciones competentes. Este acto se incluye en el programa de actividades elaborado para 2019, donde las rutas de senderismo en diferentes zonas de Gran Canaria o el conocimiento de las presas isleñas serán la oferta de ocio y cultura del grupo ecologista teldense, presidido por Honorio Galindo.

La concentración, un año más, pretende concienciar a la ciudadanía de la importancia de la recuperación de este símbolo del pasado agrícola e industrial de Telde y que desde hace ya un cuarto de siglo se reclama que se le declare Bien de Interés Cultural (BIC), aunque sin éxito hasta la fecha. De hecho, desde Turcón se indica que la situación de este patrimonio arqueológico teldense se encuentra a la espera de los informes que deben realizar varias instituciones y continúa parado en el Cabildo.

El acto de protesta se realizará entre las 12.00 y las 12.30 horas en el habitual punto de encuentro, en la calle 8 de Marzo, esquina con la calle Picachos, en San Gregorio.

La programación de Turcón se inicia con una ruta novedosa y atractiva, con el descubrimiento de la zona donde nace el barranco del Agua, en la zona alta de San Mateo y Valsequillo, con una cota de 1.400 metros de altura. Se trata de las Cuatro Cabezas, una curiosidad geológica a la que se llega después de recorrer 16 kilómetros y destinada a senderistas, con mucha experiencia en rutas de montaña.

En febrero, el sendero de Pino de la Hoya, en el Arco de Las Marreras, en Veneguera (Mogán) será una de las excursiones más complejas, catalogada de nivel muy alto y solo para personas con mucha experiencia en montaña, capacidad de orientación fuera de caminos y buena preparación física. Está programada para el día 23.

Sin embargo, las dos rutas más complicadas, calificadas de nivel extremo serán las del macizo de Amurga, prevista para el 13 de abril y la del barranco del Salado, el 21 de diciembre. En ambas excursiones se aconseja que participen solo y exclusivamente para personas con experiencia, con buena capacidad de orientación y excelente preparación física.

Otros son más de perfil bajo, como la visita a la presa de Salvia India, el 2 de febrero; el grupo de los Pinos de Gáldar (10 de marzo) o las presas de Pinto (13 de julio.

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