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La entrevista

"Necesito minutos, esa chispa que dan los partidos"

"Ya voy a cumplir el primer mes completo entrenando con el grupo y la sensación es muy buena", asegura Hernán Santana, centrocampista de la UD Las Palmas

Hernán Santana, centrocampista de la UD, ayer en Barranco Seco.

Hernán Santana, centrocampista de la UD, ayer en Barranco Seco. QUIQUE CURBELO

¿Se hace larga la espera para volver a jugar?

Ya estoy a punto de cumplir el primer mes completo entrenando con el grupo y las sensaciones son muy buenas. Ahora queda lo más difícil, que es volver a contar para el entrenador, estoy esperando la oportunidad.

Relate cómo ha sido su situación desde que comenzó la temporada.

No analizo esta temporada sino el año completo. Los datos están ahí, ha sido el peor año de mi carrera pero ya ha pasado lo peor. Afronto esta temporada todavía con mucha ilusión, tengo mucha fe en mi trabajo y confío en contar para el míster más pronto que tarde.

Todo empieza el 30 de diciembre con su lesión muscular ante el Granada cuando se había adaptado al puesto de central.

A raíz de esa primera lesión viene un infortunio detrás de otro. Cuando intentaba arrancar tenía mala suerte. Luego recaigo en Sevilla y me pierdo casi toda la segunda vuelta, solo pude disputar minutos en los últimos partidos. Me preparo en las vacaciones muy bien, pero en el primer entrenamiento la rodilla me hizo un mal gesto y tuve que volver a parar.

La lesión concreta fue un edema óseo en el fémur de la rodilla.

Y como era la operada uno va con pies de plomo. Tanto los fisios como el médico acordamos un tiempo de recuperación con tratamientos en Barcelona. Tanto los doctores de aquí como el doctor Cugat han comprobado que la evolución era buena. Pero eso ya es agua pasada. Ahora estoy muy contento, cuando pasas tanto tiempo fuera del campo valoras hasta lo más mínimo. Disfruto de los entrenamientos como un niño pequeño. Estoy trabajando para el día en que llegue esa oportunidad. Sé que está muy difícil, el equipo está hecho, las rotaciones son pocas, el míster está confiando en un once y las cosas, a pesar de estos últimos resultados, están saliendo bien. Pero no pierdo la esperanza de estar en la convocatoria cualquier fin de semana.

Ya ha recaído en dos ocasiones: Sevilla en febrero de 2016 y contra el Tenerife, el día del 3-0 en diciembre del 2013. Aunque en ambos casos fue por lesiones musculares. ¿Le afectará ese recuerdo cuando regrese?

No. Esos episodios me han hecho más fuerte de cabeza. Al estar tanto tiempo parado por lesiones trabajas el factor psicológico. Si pienso en eso es para buscar algo positivo, no para tener miedo y pensar que me volverá a pasar. Si pensase de esa manera no despegaría nunca.

¿Se ve al mismo nivel de Roque, Vicente y compañía?

Qué va, eso es imposible. Al final, cuando estás tanto tiempo sin arrancar, encima sin una pretemporada, en las primeras semanas de entrenamiento ves pasar sombras. Ahora me veo más igualado a los compañeros que están compitiendo. Pero ese último paso de estar al 95 por ciento a estar al 100 por cien te lo da la competición. Me siento todo lo bien que me puedo sentir cuando no juegas. Pero necesito minutos, necesito esa chispa que solo te dan los partidos.

Ya se ha levantado de situaciones muy complicadas. Por el nivel en el que está el equipo, ¿es éste el obstáculo más grande que ha tenido?

Por supuesto. Me ha tocado vivir el año más duro de mi carrera. No solo por mis recaídas, que también, sino porque el equipo está haciendo un papel espectacular y no he podico participar. He visto a todo el mundo disfrutar y tienes esa envidia sana. De todo lo malo hay que sacar algo positivo, pero ha sido un año jodido.

Setién rota hasta para el banquillo. ¿Cuándo le tocará?

Me queda seguir confiando en que en una de esas rotaciones me toque. Sé que es complicado para el míster porque el equipo está dando la cara. Sé que en el centro del campo hay overbooking, pero algún día tendremos que entrar para probarnos. Ahora viene la Copa del Rey, pero soy ambicioso y no quiero esperar a la Copa, eso queda lejos. Si por mí fuera quiero entrar en la convocatoria este fin de semana. Yo no vengo a trabajar pensando en la Copa, vengo pensando en el Eibar.

¿A quién ve más factible quitarle el puesto? ¿Roque, Vicente, David García, Bigas...?

A todos (sonríe). A todos les digo de cachondeo en los entrenamientos que tengan cuidado, que ya me encuentro bien. El vestuario es muy sano, la competencia es sana y todos queremos jugar. .

El equipo lleva seis partidos sin ganar, ¿preocupado?

No, porque el equipo transmite buenas sensaciones aunque no consiga buenos resultados. Pero no nos podemos relajar. En este vestuario no hay preocupación y tampoco lo percibo en la afición. Veo a una afición volcada al cien por cien y disfrutando. Los resultados van a llegar.

¿Necesita la UD, por los goles que está encajando, el equilibrio que pueden aportar jugadores como usted o Javi Castellano?

Una de las cosas que más estamos trabajando en las últimas semanas es el equilibrio. El equipo en ataque te da muchísimo, tenemos muchas variantes y jugadores en un momento de forma espectacular. En lo que más está haciendo hincapié el entrenador es en estar mejor preparados para defender cuando estamos atacando. No podemos encajar tantos goles. A la hora de defender tenemos que ser once tíos a muerte detrás del balón.

¿Cómo ha visto esta semana a su gran amigo Raúl Lizoain?

Le veo muy maduro y muy tranquilo. Si esto le coge hace un par de años hubiera sido totalmente diferente. Con los porteros no hay término medio. Un jugador de campo puede pasar desapercibido pero si un portero falla es gol. Le pido a la gente que entienda la situación. El balance de estos últimos partidos es más positivo que negativo.

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