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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La entrevista

"El entrenador me trató como si fuera un pedazo de mierda"

"El técnico ni siquiera me habló; no tuvo las suficientes pelotas para ponerse delante de mí y decírmelo", confiesa el futbolista Loïc Rémy

Loïc Rémy, futbolista de la UD Las Palmas. QUIQUE CURBELO

¿Va a volver a la UD?

Ya le dije al director general deportivo -Toni Cruz- y al presidente -Miguel Ángel Ramírez- que no vuelvo porque lo que pasó fue una falta de respeto total por parte del entrenador. No digo que yo fuera el jugador clave, pero sí era el máximo goleador y de repente me ponen a un lado. Estoy muy decepcionado por tener que dejar este club, porque quería pelear hasta el final de temporada para mantener al equipo en Primera División, pero llegó el entrenador y decidió ponerme a un lado. He demostrado mucho respeto por el club y por el presidente. Llegué, era feliz y estaba muy contento por estar en la UD, pero después de lo que pasó no puedo volver. He recibido muchos mensajes de aficionados que me dicen que por qué no vuelvo y bla bla... Pero deben entender mi posición y que es muy difícil para mí volver allí.

¿Qué fue lo que pasó exactamente para que el entrenador decidiera prescindir de usted en su primer día de trabajo?

Para serle sincero, le diré que la historia la contaré también en mis redes sociales, porque hay tanta gente que está hablando sobre lo que pasó cuando en realidad no sabe nada y quiero aclarar la situación. Lo que pasó, básicamente, fue que yo y Tannane estábamos en el hotel -en la primera noche de la concentración de la UD entre el 27 y el 31 de diciembre pasados- y llegamos tarde a la cena, pero un minuto tarde. Vale, no tenemos ninguna excusa porque, como profesionales, debemos estar a la hora. Pero tampoco es una excusa para que el entrenador eche a dos jugadores de esa manera. Para mí, había algo de antes. No es por llegar tarde que nos apartó. No puedes apartar a dos jugadores en tu primer día de trabajo en un nuevo equipo por llegar un minuto tarde. Así que, para mí, el entrenador usó eso como una excusa. Para mí, estaba planeado desde antes. Mire. Cualquier club que ficha a un nuevo entrenador debe saber cuáles son las intenciones de ese entrenador: lo que quiere hacer, cómo quiere jugar... ¿Sabe lo que le digo? Y también los jugadores de los que quiere disponer. La manera en la que sucedió todo fue muy rara y no entendí nada de la situación.

¿Cree que Jonathan Viera o algún otro compañero pidió a Paco Jémez que expulsara a usted y a Tannane?

Si lo hizo, perfecto: su plan salió bien y al final ya no estamos en el equipo. Si lo hizo, obviamente no es un buen compañero de equipo. No quiero saberlo, porque ahora es demasiado tarde para saber quién dijo qué. Si lo hizo, sería muy, muy decepcionante para mí, porque no espero eso de uno de los compañeros con los que juego. Yo no haría eso a otro compañero, ni siquiera siendo un jugador grande dentro del equipo. Sé como es el fútbol, ¿sabe? Y sé que hay gente que hace eso. Si lo hizo, estaría sorprendido. Sinceramente, no lo sé.

¿Qué le dijo el entrenador exactamente?

El entrenador ni siquiera me habló. Vino cuando todo esto pasó con Tannane pero no habló con nosotros. Habló con el presidente y el presidente vino a hablar con nosotros. No tuvo las suficientes pelotas para ponerse delante mía y decirme 'no te quiero por esto, esto y esto', y terminar ahí. No soy un tipo que crea problemas; no habría peleado con él. Tuve dos o tres reuniones con el director general deportivo, con Luis Helguera -secretario técnico- y con el presidente antes de que decidiera regresar a Francia. En la última, les dije: 'miren, la situación es crítica, sé que es difícil, pero el entrenador debería, al menos, venir y decirnos a mí y a Tannane que no nos quiere por esto y esto'. Pero ni siquiera vino ni tampoco me llamó. Nada. Sólo estuve seis meses, pero si le soy sincero, acabé muy, muy cansado de todo lo que pasaba en el club. Es muy difícil soportar eso porque yo vengo de un gran club -Chelsea-, llegas ahí y sientes que el club no es profesional. Todo era tan pobre... No puedo volver. No digo que yo sea una súper estrella del fútbol, pero no puedo volver.

Entonces, ¿Paco Jémez les echa del hotel la primera noche y el presidente les dice al día siguiente que el entrenador no les quiere?

En la primera noche, que llegamos tarde a la cena, vino y nos dijo que no cenábamos en el hotel y que nos fuéramos a casa. Lo vimos normal, porque llegamos tarde. Pero luego decidió que ni siquiera íbamos a volver al equipo, que nos quedáramos en casa y que no quería que entrenásemos. Entonces, al día siguiente y al otro, Tannane y yo nos entrenamos en solitario con Rafa -Cristóbal, preparador físico del club-, pero después de dos días teníamos que decidir algo. Al tercer día, el presidente y Luis Helguera vinieron a mí y me dijeron que el entrenador no quería que jugara más. Que si quería, podía entrenar, pero no jugar porque el entrenador no me quería. Y entonces yo les dije: 'qué sentido tiene para mí quedarme en un club en el que el entrenador no quiere que juegue'. Les dije que no iba a estar entrenando para luego no jugar el fin de semana. Por eso decidimos entre todos que yo me fuera a Francia, con mi familia cerca, para no quedarme en un ambiente que no me gustaba.

¿Qué pensó cuando le llamaron para convencerle de que volviera porque había pedido al entrenador que reconsiderara su postura?

La semana pasada me pidieron que volviera y dije que no, porque hasta que no se encontrara una solución no volvería. Y además tengo permiso hasta el 25 de enero. No fue nada especial. Simplemente me pidieron que volviera y dije que no porque para mí es muy difícil ahora escoger esta opción. Dígame si está de acuerdo conmigo. Si el equipo estuviera haciéndolo bien con el nuevo entrenador, es decir, si hubiera ganado al Eibar y al Girona, nunca me habrían llamado para que regresara. El entrenador me trató como si fuera un pedazo de mierda, porque me sentí como un pedazo de mierda cuando todo esto pasó. Nunca esperé estar ahora en Francia, sino jugar y marcar goles con mi equipo e intentar salir de la mala situación. Pero me sentí más que un pedazo de mierda cuando todo esto pasó. Yo no sé ni cuántos mensajes he recibido de los aficionados diciéndome: 'vamos Rémy, quédate en Las Palmas, te necesitamos'. Y yo me preguntaba: 'cómo es posible que se haya llegado a esta situación'. Porque me sentía muy bien en este club, aparte de los resultados. Pero pasó esto y para mí fue un desastre, porque el entrenador [Paco Jémez] ni siquiera me respetó. Entonces es imposible que pueda volver.

Pocos creyeron que usted fuera a volver, sobre todo por el mal ambiente que generaría.

Sí, si volviera el ambiente jamás sería el mismo. ¿Cómo puedo volver y ser feliz? No es posible, no iba a funcionar, porque sé cómo piensa el entrenador. Ni siquiera aunque cambiara de opinión porque los resultados no son buenos, en mi lugar, él haría lo mismo. No puede luchar para alguien que me trató como a un pedazo de mierda.

Tiene contrato hasta junio de 2019. Después de lo que me dice, entiendo que prefiere una rescisión a una cesión, ¿es así?

Depende de la oferta y de lo que el club quiera hacer. No soy el único que decide. El club también tiene algo que decir en esta historia. Hablaremos de esto cuando aparezca una buena oferta. Yo estoy abierto. Puedo ir cedido y ver a final de temporada, puede rescindir... Depende del club de la UD Las Palmas.

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