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Entrevista a Monteagudo

"Hubo precipitación en el despido de Manolo Jiménez"

"Me gustaría entrenar a Las Palmas algún día", manifiesta el exjugador amarillo y entrenador del Lugo

"Hubo precipitación en el despido de Manolo Jiménez"

"Hubo precipitación en el despido de Manolo Jiménez"

¿Qué balance hace de los seis partidos que lleva en el Lugo?

A nivel de sensaciones, muy bueno. Veo a la gente convencida. Podríamos haber tenido mejores resultados, pero por unas cosas o por otras sólo hemos conseguido una victoria. El domingo pasado pudimos ganar en El Sadar y al final ni empatamos; mientras sigan las buenas sensaciones, los resultados llegarán. El equipo está haciendo muchas cosas bien y ahora sólo falta culminar en goles las ocasiones de las que disponemos.

¿Qué encontró cuando llegó y en qué ha avanzado su equipo?

Me encontré un equipo que jugaba bien, pero que a lo mejor no llegaba tanto arriba. Considero que ahora llegamos más, defendemos un poco más alto, los jugadores que antes no jugaban están más motivados... El equipo genera muchas más ocasiones que antes, tanto dentro como fuera de casa.

Su rival, la UD Las Palmas, también ha cambiado de técnico y tampoco pasa por su mejor momento. ¿Prevé un duelo tenso, en el que la ansiedad puede predominar sobre el resto de factores futbolísticos?

Evidentemente, la UD Las Palmas tiene unos objetivos que no son los nuestros. Nosotros somos la tercera plantilla más barata de la categoría. Debemos tener la suficiente capacidad para saber manejarnos en esta situación, que es peligrosa porque podríamos meternos en líos si no sacamos los resultados, y aprovechar que Las Palmas lleva seis partidos sin ganar y tuvo un cambio de entrenador.

Tanto usted como Paco Herrera empezaron la temporada en Grecia, uno en el Apollon Smyrnis y el otro en el Aris de Salónica, pero por unas causas u otras ya no están. ¿Qué pasa en ese país donde no aguantan a sus entrenadores?

Son un desastre. Lo hablé con Paco Herrera muchas veces. No había ni campo de entrenamiento. Un día antes de empezar la competición el equipo griego echa a cinco futbolistas y ficha a otros cinco que venían de estar un mes en casa, sin entrenar. Imagínese empezar la Liga con cinco jugadores que no habían entrenado en verano: estaban físicamente hechos polvo. Muy mal. En el primer partido le dije al segundo entrenador que veía muy difícil ganar. De hecho, creo que llevan dos empates en 12 partidos.

¿Se sintió engañado? Porque pudo fichar antes por el Lugo, que le quiso fichar el año pasado cuando usted se encontraba en pleno playoff de ascenso a Segunda con el Cartagena - fue eliminado por el Extremadura - ...

Sí, y el Numancia también se interesó. Lo que pasa es que luego ya no. Aquí firmaron a Javi López y a mí me salió lo de Grecia. Era la máxima categoría y podíamos crecer. El objetivo era llegar a Navidad y fichar a cinco españoles de nivel alto de Segunda B e incluso de Segunda, pero si al final ves que vas a perder siempre, es mejor irse. Además querían poner a un entrenador griego de 75 años y yo que creía que no íbamos a ganar, nos pusimos de acuerdo rápido.

Por lo que me cuenta, su relación con Paco Herrera es muy buena, ¿no es así?

Sí, desde que fue entrenador mío en el Mérida [1999-00]. Tuvo el detalle de llamarme en Grecia para ayudarme en todo lo que pudiera. Es muy buena persona.

¿Qué queda de aquel Paco Herrera que le entrenó?

Queda su esencia: un muy buen tío que se gana a la gente. Es muy cercano, se lleva muy bien con el futbolista, le gusta jugar al fútbol... En ese aspecto, yo creo que no ha cambiado mucho. Y luego la experiencia que le da el llevar muchos años en el fútbol.

¿Cree que a la UD le pesa el hecho de haber anunciado por activa y por pasiva a principios de curso que contaba con la mejor plantilla de la categoría?

Sí, y al Zaragoza también. De puertas para adentro está bien saber cuáles son los equipos grandes de la Segunda División, pero eso no quiere decir que vayas a ser primero. Eso es muy complicado. El Alcorcón, que tiene un buen presupuesto, está en la zona alta, pero no tiene el nombre del Málaga, el Sporting o Las Palmas. Si el objetivo de ascender lo conviertes en una necesidad desde el minuto uno, si cuando vas sexto el entrenador ya cae, al final ese tipo de cosas van en contra de los equipos.

¿Cree que hubo precipitación en el despido de Jiménez?

Claro. Al final, el hecho de estar en playoff ya es un éxito, por muy buen equipo que tengas, y a partir de ahí, pelear por el primer o el segundo puesto. Pero si el objetivo de entrada es quedar campeón, es muy complicado. Es una categoría muy, muy jodida.

¿Se peca de impaciencia en el fútbol?

Sí, sobre todo porque hay muchísimos partidos, es larguísima esta Liga. En el fútbol, en tres partidos cambia todo y hay que tener un poco de paciencia, sobre todo en la idea de juego. Poca solidez hay en una idea cuando en tres partidos ya empiezan a dudar. Y luego tienes que ver también lo que te transmite el equipo cada domingo, si estás cerca de ganar, si tienes ocasiones...

Sé que no es su labor porque usted es el entrenador del próximo rival de la UD, pero ¿por dónde cree que pasan las soluciones del equipo amarillo?

Yo creo que Las Palmas va a hacer de su campo un fortín, sin lugar a dudas. Aunque la gente ahora está un poquito caliente, el Gran Canaria va a apoyar al equipo. El canario en su casa se hace poderoso. Cuando yo vestía esa camiseta, en nuestra casa éramos un equipo difícil de superar. Cuando Paco [Herrera] asiente un poco su idea y dé la libertad y la tranquilidad al futbolista talentoso que tiene ese club, empezarán a ganar partidos. Será cuestión de poco tiempo.

De su época como jugador de la UD todavía quedan algunos futbolistas con los que jugó...

Sí, Rubén, David García, Momo, que subía a entrenar con nosotros, los hermanos Castellano, que también subían... Además, el entrenador de porteros, Esteban Yepes, estuvo conmigo en el Cartagena. Con Miguel Ángel Ramírez tengo muy buena relación desde que le conocí en 2002. Tengo mucho cariño a esa Isla y al equipo. Tengo una pequeña deuda porque en mi segunda etapa como futbolista [2005-08] me rompí el cruzado y ya nunca volví a ser el jugador de 2002, pero bueno, le deseo lo mejor siempre.

¿Le gustaría entrenar a la UD en el futuro?

Ya estuve cerca un año, la verdad. Incluso, me reuní con ellos, con Juanito, con Branko, con Tonono, con Toni Cruz, con Ramírez... Me dijeron que les había gustado mucho la reunión con ellos, pero no sé qué hizo Sergio Lobera que lo ficharon a él. No tengo ni idea. No sé si fue la exposición de su modelo de juego o yo qué sé. Yo tenía muchas cosas para poder entrenar a la UD: había sido jugador, conocía a Miguel Ángel... No sé, la cuestión es que lo ficharon a él. Claro que algún día me gustaría entrenar al conjun to amarillo, por la dimensión del club, como también al equipo de mi tierra, el Albacete Balompié.

¿Y qué más le dijeron?

Miguel tuvo un gesto muy bueno conmigo porque me llamó después y me dijo: 'Alberto, ¿vas a seguir siendo entrenador?' Y le dije: 'Sí'. '¿Y la UD va a seguir existiendo?' Y volví a decirle: 'Sí'. 'Pues sigue entrenando que algún día nos cruzaremos'. En ese sentido, siempre me ha tenido en su mente. Veremos a ver si algún día sale y se me brinda la oportunidad. Ojalá les ganemos mañana en nuestro campo, dé buenas sensaciones y todavía me tenga en su mente para ir a entrenar a Gran Canaria.

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