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Configuración del nuevo proyecto

El galáctico es Rubén Castro

El delantero de 39 años, 30 goles en las dos últimas campañas, dispuesto a seguir hasta junio de 2021 l "Es la bandera y un ejemplo en la caseta", realzan

Rubén Castro Martín, en la instalación de Barranco Seco, en imagen de archivo.

Rubén Castro Martín, en la instalación de Barranco Seco, en imagen de archivo. LP

El gol no se negocia. La eternidad es una virtud. Rubén Castro Martín -la leyenda de los 241 tantos- tiene hambre. El estilete de los 39 años está dispuesto a cumplir su contrato hasta junio de 2021 con la UD y aceptar el reto de ser el rostro franquicia del proyecto de la austeridad. Los primeros contactos para certificar su continuidad van por buen camino. El contrato del isletero finaliza el 30 de junio del próximo año y su situación se ajustará al nuevo marco salarial -descenso del presupuesto en un 40%-.

"No tendremos ningún crack, vendrán jugadores con hambre y seremos competitivos desde el ingenio", resaltó el presidente Miguel Ángel Ramírez en su última comparecencia pública. El galáctico ya está en casa. Es Rubén. Más allá del poderío de sus cifras, queda su ejemplo y compromiso. El parón de la pandemia le sentó de lujo. Logró sumar diez dianas en estas últimas once jornadas. Otro hito en su carrera. "Es la bandera y un ejemplo para la cantera", presumen desde la zona noble de la UD.

El pistolero de Schamann

A la continuidad de Rubén, hay que sumar el regreso de Edu Espiau. Rejuvenecer para crecer. En esa búsqueda de talento autóctono y sin límites, un tanque de acero. Espiau, delantero grancanario de 25 años, brilló en el filial del Villarreal con nueve goles antes del estallido de la pandemia. El Submarino Amarillo no ejecutó la opción de compra -en torno a los 500.000 euros-, el pasado 30 de junio, y el atacante del barrio de Schamann es del agrado de Mel. El contrato del joven atacante acaba en junio de 2021. Está citado para empezar la pretemporada desde el próximo 10 de agosto. Hará el trabajo veraniego a las órdenes del novelista en Barranco Seco, igual que en 2019.

Se alista para la próxima pretemporada como activo del primer equipo con todas las garantías. Rubén Castro ejercerá de profesor, como ya hizo con Pedri en estas últimas campañas.

Además, Sergio Araujo regresa del AEK de Atenas aunque la intención de la UD es repetir el protocolo de la cesión -con opción de compra-. El cartel del Chino sigue firme. Se considera un activo para hacer caja ante la depresión por el covid.

El Moña es intocable y Espiau es un pistolero que encaja en la UD del "hambre". "Tiraremos de la gente de la casa, quiero un plantel con hambre", aseveró el novelista Mel tras ampliar su contrato.

Cantera y más cantera. Se acabó la cartera. En esa nómina de futuribles, Dani Ojeda y Cristian Herrera. Dos expertos del gol con denominación de origen. Fabricar un imperio desde la modestia. Con una reducción del 40% del presupuesto, hay que tirar del ingenio y del vivero. Edu Espiau brilló en el filial (43 partidos, 12 goles) y también se ejercitó en el verano de 2018 a las órdenes del primer equipo -liderado por Manolo Jiménez-. A la tercera, puede llegar la vencida.

Ramírez ya advirtió que el presupuesto queda fijado en una cifra: 12 millones. Cabe recordar que en la campaña del descenso (2017-18), el informe contable ascendía a los 100 'kilos'. La opulencia acabó y es el momento de los platanitos. En esa línea, brilla el tinerfeño Maikel Mesa, que ha conformado una gran segunda vuelta con el Albacete. Regresará de su cesión por la puerta grande. Olfato contra la crisis. Argumentos para la ilusión.

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