Otro caído en la guerra. Kirian Rodríguez estará de baja entre cuatro y seis semanas y se pierde para la causa. La culpa, una microrrotura en el bíceps femoral derecho que se produjo durante el partido del domingo pasado frente al Leganés –según el parte médico oficial hecho público por la entidad amarilla–, afección que le dejó KO para el próximo mes o mes y medio de competición.

Las pruebas a las que se sometió el jugador determinaron que la dolencia no es una simple sobrecarga, sino una pequeña rotura que lastrará de lleno su progresión. Cabe recordar que el futbolista fue sustituido en el minuto 52 del encuentro ante el cuadro pepinero por Aridai, que marcaría en el 86 de penalti el gol de la victoria de la UD Las Palmas (2-1).

Se trata de la primera lesión del centrocampista tinerfeño en lo que va de temporada, por lo que corta una trayectoria en la que ha tenido bastante protagonismo. Salvo una etapa entre finales de octubre y de noviembre en la que tuvo menos presencia en el equipo, Kirian ha sido un fijo en los esquemas de Pepe Mel, primero como mediapunta, al principio del curso, y luego escorado en la izquierda, como en el triplete triunfal en el inicio de 2021 ante el Espanyol (1-0), el Mallorca (0-1) y el Laganés (2-1).

Por culpa de esta microrrotura muscular se perderá, como mínimo, los partidos frente al Mirandés, el Sabadell, el Almería, el Cartagena y el Castellón, si se cumplen los mejores pronósticos de su recuperación. De ser así, debiera volver estar disponible para la cita del 7 de marzo en casa frente al Rayo Vallecano.

La baja de Kirian por lesión se suma a la de Pejiño por el mismo motivo. El barbateño, que no juega desde el pasado mes de octubre por culpa de una rotura en el isquiotibial, primero, y en el tobillo, después, no termina de recuperarse del todo de su problema en la articulación y, pese a que en un principio iba a regresar a una convocatoria el fin de semana pasado, tampoco estará en la siguiente por haber recaído en un golpeo de balón en un entrenamiento.

Estaba previsto que el extremo se sometiera a una resonancia magnética esta semana para tratar de descubrir la causa de su dolencia, pero en ningún caso estará disponible para la visita de la UD al CD Mirandés en Anduva el próximo domingo (17.15 horas, Movistar LaLiga).

Test negativo

El que sí podría recuperar el técnico madrileño para tratar de ganar en un campo maldito –cuatro partidos en la historia, cuatro derrotas– es a Rober González, quien después de pasar diez días en cuarentena tras haber dado positivo en coronavirus se realizó ayer un test que, si vuelve a resultar negativo, le permitirá sumarse al grupo este mismo viernes y, por tanto, estar disponible para la cita ante el cuadro burgalés.

Los que no llegarán en ningún caso son los otros dos contagiados por Covid-19, Óscar Clemente y Jonathan Silva, que volvieron a dar positivo en las pruebas pertinentes y deberán permanecer todavía en aislamiento.