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UD Las Palmas

La UD se estrella contra su pasado

Las Palmas vuelve a caer (4-2) en Anduva frente a un Mirandés que aprovechó la debilidad defensiva de los amarillos en la primera parte, que acaba 3-1 | Pejiño marca un doblete estéril

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LaLiga: CD Mirandés - UD Las Palmas

Otra caída en Anduva. Una más, y ya van seis. Llegaba Las Palmas a la cita tras haber dejado buenas sensaciones generales ante tres de los rivales llamados a luchar por el ascenso, con vitoria incluida ante el Huesca en la jornada anterior. También había despertado un enorme optimismo, quizá demasiado, entre sus seguidores, ávidos de buenas noticias después de mucho tiempo. Sin embargo, esa nueva UD se estrelló contra su pasado más reciente. La fragilidad detrás, donde el cuadro burgalés encontró latifundios que le permitieron casi sentenciar el choque en la primera parte, reapareció con toda su crudeza para que el cuadro amarillo se fuera con un 3-1 al descanso que luego le fue imposible de remontar.

Todo el equipo en bloque fracasó a la hora de denfender y por ahí vino el descalabro que propició que Camello marcara dos goles en 20 minutos y que Iñigo Vicente lograra un tercero muy poco después de que Pejiño acortara distancias en la primera llegada clara de los isleños. Pepe Mel, que planteó de inicio el mismo 4-3-3 que le dio resultado frente al cuadro oscense, con la novedad de Maikel por Moleiro -concentrado con la sub 19- habría cambiado a todos, pero eligió únicamente a Loiodice antes del descanso. 

Luego, en el entretiempo, aprovechó para hacer más, y Las Palmas mejoró. Al menos, cerró los espacios detrás con Curbelo y Cardona en los laterales y con Pinchi como sombra de Meseguer, el cerebro local. La reacción cristalizo con otro gol del barbateño, que suma ya tres tantos. Marcó un golazo desde fuera del área con más de media hora por delante, pero una contra que culminó Riquelme sentenció el choque a un cuarto de hora del final. 

La primera parte fue una pesadilla para la UD, avasallada por un Mirandés muy entusiasta que le superó en todo. Los rostros del diablo fueron Iñigo Vicente, Haissem Hassan y Sergio Camello, que sólo necesitó nueve minutos para marcar su primer gol en el día de su debut. El delantero cedido por el Atlético de Madrid se adelantó bien a Ferigra en el primer palo para batir a Raúl Fernández. La jugada vino por la derecha, donde Hassan destruyó a Benito. Esa acción del primer tanto era ya la segunda en que dejaba en evidencia al de La Aldea. No sería la última.

El plan de Lolo Escobar fue claro desde el inicio. La presión de su equipo debía comenzar en los saques de puerta de Las Palmas, incapaz de conseguir una salida cómoda del balón. Si conseguía superar la primera línea del rival, la siguiente le arrebataba la pelota. En esa telaraña en la que caía constantemente el cuadro de Mel Loidice se sacó un tiro con la zurda desde lejos que se marchó muy alto. Fue sólo un respiro en medio del incendio.

Porque al cuarto de hora Iñigo Vicente, que volvió loco a Lemos por el lado izquierdo, se trasladó hacia el centro, se fue luego como quiso de Ferigra y disparó raso a la derecha de Raúl, pero ligeramente desviado. Por eso no fue gol. Esa acción, sin embargo, sirvió de preludio del segundo tanto del Mirandés, con el mismo protagonista. 

En esta ocasión, el extremo, que aprovechó el hueco enorme que le había dejado el lateral gallego de la UD, metió un pase en profundidad a Camello que coincidió con un resbalón fatal de Raúl Navas, justo en el peor momento. El delantero centro, en el mano a mano, superó a Raúl Fernández con un tiro raso. Minuto 20, 2-0 y el drama instalado otra vez en Anduva.

Por ese entonces, Cardona, Kirian y Fabio llevaban un rato ya calentando en la banda. Pepe Mel debía reaccionar ante la masacre que sufría su equipo detrás. El primer movimiento lo realizó justo después de que Hassan volviera a zarandear a Benito y metiera al espacio a Camello, que prefirió pasar a tirar y ahí se equivocó. Pero no quitó a ninguno de los laterales, sino a Loiodice, ausente, pero como el resto. La entrada de Kirian significó el paso del 4-3-3 al 4-2-3-1, con Maikel en la mediapunta.

Sin tiempo para asimilarlo, una pared entre Jesé y Pejiño al borde del área dejó solo al barbateño frente a Raúl Lizoain, al que batió con calma con un disparo con el interior (24'). Pero la UD no había corregido sus fallos. Sólo tres minutos después del 2-1, Hassan volvió a hacer un lío a Benito, con caño incluido -hubo otro después-, y cedió a Iñigo Vicente para que marcara el tercero a puerta vacía (27').

La pausa de hidratación superada la media hora fue agua bendita para la UD. Mel la tomó como un tiempo muerto de verdad, no sin que tuviera que llamar la atención a Lemos para que se diera prisa por llegar. Probablemente la consigna que dio a los jugadores fue que llegaran con el 3-1 al descanso, porque el plan para la segunda parte ya lo tenía en la cabeza. Maikel y Peñaranda intentaron acortar distancias en el tramo final del primer periodo, pero sin la efectividad que sí había tenido el rival.

Mel fulminó a los dos laterales y a Maikel para dar entrada a Curbelo, Cardona y Pinchi, que se colocó junto a Jesé en la delantera. Mel planteó un ataque total, con Peñaranda y Pejiño todavía en los extremos y un doble pivote con Sergio Ruiz y Kirian por delante de la zaga. Lolo Escobar, por su parte, no tocó nada: su equipo había marcado tres goles con cuatro disparos.

Las Palmas mejoró con los cambios. Los nuevos laterales, ayudados también porque Hassan y Vicente no podían correr como lo hicieron en los primeros 45 minutos, dieron más consistencia atrás. Sergio Ruiz, por fin, tomó las riendas y el frente ofensivo fue más vertical. Y tales modificaciones tuvieron premio. En un mal pase de Curbelo, el balón quedó a Pejiño a unos metros de la frontal, un tanto escorado a la derecha. El barbateño no se lo pensó: lanzó un misil entre el empeine y el exterior que se coló por la escuadra derecha de Lizoain (54'). Un golazo para soñar.

El Mirandés cogió miedo. Al cuarto de hora Escobar quitó a Hassan y a Camello y dio un paso atrás en busca de una contra que más tarde utilizaría para marcar el cuarto y sentenciar el partido. Pero antes sufrió el acoso de la UD, que si bien intentó penetrar en la defensa burgalesa de todas las maneras posibles, desde centros laterales hasta disparos lejanos, no gozó de ninguna ocasión clara de gol salvo en un rebote que casi fulmina al meta grancanario.

Al cuadro local, sin embargo, le bastó un contraataque muy bien llevado, con pocos toques, para superar las líneas de la UD y sumar una diana más. Riquelme, que se había quedado solo frente a Raúl Fernández tras un último pase perfecto, batió al vasco en el mano a mano (75'). Quedaba un cuarto de hora, pero Las Palmas, que había logrado meterse otra vez en el partido, quedó abatida. Sin claridad, ya resignada a una nueva derrota en Anduva, sólo Jesé lo intentó, desde fuera, en el tiempo añadido. Muy alto. Pero la UD ya se había estrellado contra su pasado.

FICHA TÉCNICA:

(4) CD Mirandés: Raúl Lizoain; Arroyo, Odei, Capellini, Imanol; Meseguer, Rementería (Brugué, 71'), Oriol Rey (Álex López, 92'); Hassan (Riquelme, 60'), Camello (Marqués, 60') e Iñigo Vicente (Gelabert, 71).

(2) UD Las Palmas: Raúl Fernández; Lemos (Curbelo, 46'), Ferigra, Raúl Navas, Benito (Cardona, 46'); Sergio Ruiz, Loiodice (Kirian, 22'), Maikel (Pinchi, 46'); Pejiño (Sadiku, 65'), Jesé y Peñaranda.

Goles: 1-0.- (9'): Camello; 2-0.- (20'): Camello; 2-1.- (24'): Pejiño; 3-1.- (27'): Iñigo Vicente; 3-2.- (54'): Pejiño; 4-2.- (75'): Riquelme.

Árbitro: Sánchez López (C. Murciano). Amonestó al local Imanol y a los visitantes Peñaranda y Lemos.

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga SmartBank, disputado en el Estadio Municipal de Anduva ante unos 2.000 espectadores. espectadores.

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