UD Las Palmas

Pimienta-Bordalás, esferas antagónicas para competir

El Getafe, el que más faltas comete de LaLiga, con 247; la UD, el segundo que más recibe, con 203

Los madrileños llevan nueve goles de cabeza, mientras que Las Palmas, ninguno

Álex Suárez se lamenta sobre el terreno de juego de El Sadar mientras Kirian le reclama a Figueroa Vázquez, árbitro del partido, la infracción . | | LOF

Álex Suárez se lamenta sobre el terreno de juego de El Sadar mientras Kirian le reclama a Figueroa Vázquez, árbitro del partido, la infracción . | | LOF / David Rodríguez

David Rodríguez

David Rodríguez

El partido del viernes en Siete Palmas entre Las Palmas y el Getafe (20.00 horas, Movistar LaLiga) va a ser el del contraste con dos mundos totalmente antagónicos. García Pimienta contra Pepe Bordalás. El juego de posesión frente al pragmatismo de la fuerza física. El credo de los pases como forma de supervivencia ante el fútbol más arcaico, el directo y el del pegamento, el que no concede una pulgada en los balones divididos.

Al técnico de la UD se le plantea la gran incógnita de cómo armar su arsenal ofensivo con ocho pretendientes para formar el tridente de ataque. Marc Cardona, Munir y Sandro se debaten las tres posiciones; Kaba como referencia arriba; Benito y Moleiro por la izquierda, además de Marvin y Pejiño por la derecha.

La confirmación de Moleiro como la gran esperanza de llevar el estandarte del juego vertical que tan bien le sienta a Las Palmas también le puede llevar a jugar como interior, posición que él reclama. Si da ese paso , el efecto dominó podría llevar a Kirian a la zona de pivote en detrimento de un Perrone desacertado en el Villamarín. Todo ello con un Loiodice en efervescencia y sin poder prescindir de un box to box como Javi Muñoz.

Las variantes que maneja la baraja del entrenador son infinitas dentro de un habitat en el que rige el análisis del toque y conservación del balón. Un problema de competencia que ya el técnico se encargaba de sacar pecho la semana pasada. «Cuando miro al banquillo todos están atentos porque quieren jugar», exclamó García Pimienta.

Jugadores cortados por un mismo patrón y que ante la filosofía de amasar la bola les lleva a ser el segundo equipo que más faltas recibe de la competición, con 203 y sólo superado por el Rayo Vallecano al que le han cobrado una infracción más.

Tanto sobajeo de la pelota lleva a que los rivales contacten en los duelos por los balones con ellos. Y si hay un escuadrón en Primera al que le guste el contacto ese no es otro que el rival del viernes de la Unión Deportiva.

«Esto es fútbol, papá»

Después de dos décadas al frente de los banquillos, los equipos que tienen el sello Bordalás son equipos con un estilo más que reconocible. La intensidad es el mantra que transmite el alicantino a sus conjuntos y desde que cogió al Getafe en Segunda en 2016 después de haber ascendido al Alavés la temporada anterior, ha cimentado el equipo que es hoy.

No gana apenas a los grandes de LaLiga, pero con los conjuntos de la zona media es de los del 1X. Conocedor de sus límites no vende motos mayores de las que puede tener en su vestuario.

A través de la brega física, esta temporada lleva ocho partidos seguidos sin perder y sólo el Girona, Real Madrid y Real Sociedad han sido capaces de vencerles.

En uno de los empates de la secuencia de ocho encuentros invictos –con dos triunfos–, ante el Athletic Club, el entrenador dejó una frase que definió su filosofía competitiva. «Ni somos los que más tiempo perdemos, ni somos los que más falta hacemos. Estas afirmaciones tienen el claro objetivo de excusarse ante un resultado adverso, nada más y nada menos. Nunca es agradable que un equipo como el Getafe, con un presupuesto mucho menor que el de otros equipos, te gane, pero como le digo a mis jugadores: Esto es fútbol, papá», exclamó sobre el 2-2 en San Mamés.

Perder tiempo es una de las cuestiones que más se le achaca al Getafe. Consecuencia de ser el equipo que más faltas comete de la competición con 247. Si hay que parar la progresión de los rivales, la consigna es clara: hacer falta.

Dos datos que demuestran el antagonismo de Las Palmas y el Getafe. El segundo que más infracciones recibe y el segundo que mayor posesión tiene (58%); frente al que más pega y el segundo que menos quiere el balón en sus piernas (41%).

Tendrán que estar atentos los Sergi Cardona (28), Munir (25) Kirian (19) Álex Suárez y Enzo Loiodice (18 los dos) el viernes, como los jugadores que más faltas reciben de la escuadra amarilla, frente a Juan Latasa, el segundo jugador que más le pitan los árbitros de primera con 34 silbatazos, acompañado de Djené, con 28 infracciones en lo que va de temporada.

Precisamente Djené es otra de las lecturas que se pueden hacer de lo que se encontrará la Unión Deportiva. Un central de toda la vida, que como mucho había jugado de lateral derecho, ahora está empleándose como pivote. Destrucción total junto a otro diésel como Maksimovic.

Otro de los peligros que tendrá el equipo de Pimienta reside en la banda derecha del Getafe. Ahí, Damián Suárez es uno de los guerrilleros de Bordalás y esta temporada está acompañado por otro lateral que ahora se emplea como extremo, José Ángel Carmona.

En definitiva, una lucha de dos mundos en los que la pregunta sobre qué es jugar bien al fútbol se resolverá sobre el campo.