Este último año no ha sido fácil para los Pantoja: la matriarca del clan y su hijo, Kiko Rivera, han emprendido una lucha mediática por la herencia de Paquirri que se ha saldado con algunas víctimas colaterales como Chabelita, la hija pequeña de Isabel. Y fue ayer cuando nos percatamos de que la joven sufre, y mucho, por la guerra a la que se ha visto abocada su familia por las ansias de poder y dinero.

La hija de Isabel Pantoja, Isa P., confesó en el programa La Última Cena, que está preocupada por su madre. "Está muy mal", confesó ante las cámaras después de que los protagonistas del programa insinuaron que iban a llamar a su madre.

El hijo de Isabel Pantoja, acostumbrado a que se hable de él, no ha querido responder a las preguntas que le han realizado los medios de comunicación sobre todo lo que se ha dicho de él desde que ha mostrado en redes sociales su nuevo coche. Tampoco ha querido aclarar si su mujer está molesta con él por la compra de este coche y se muestra bastante serio ante las cámaras.

Eso sí, no todo son malas noticias porque Kiko Rivera está viviendo un momento muy dulce desde hace días por tener a su hijo Francisco consigo. Tal es la felicidad que siente, que ignora las preguntas de la prensa sobre los comentarios que han hecho públicamente las Mellis afirmando que su relación con Irene Rosales está actualmente muerte.

Ya sabemos que Kiko Rivera ha tenido uno de los años más difíciles de su vida tras tener que denunciar a su tío, Agustín Pantoja, descubrir las mentiras de su madre y ver como ésta apoya públicamente a su hermano en los juzgados. Aún así, el dj sigue luchando por su vida y por la de su núcleo familiar sin hacer caso a los rumores que intentan debilitarlo.

Y es que Isa asegura que cuando la matriarca se cabrea con uno, como con Kiko en este caso, "se enfada con todos. Yo no he hecho nada y tengo la conciencia tranquila. Es cuestión de darle tiempo". Tras esta reflexión, solo quiso recordar lo que a Isabel le gusta cocinar y le daba pena porque no podía compartir este momento con ella. Una situación muy dura de la que toda España se percata debido a la exposición pública a la que se han visto sometidas todas las partes.

Y es que Isa asegura que cuando la matriarca se cabrea con uno, como con Kiko en este caso, "se enfada con todos. Yo no he hecho nada y tengo la conciencia tranquila. Es cuestión de darle tiempo". Tras esta reflexión, solo quiso recordar lo que a Isabel le gusta cocinar y le daba pena porque no podía compartir este momento con ella. Una situación muy dura de la que toda España se percata debido a la exposición pública a la que se han visto sometidas todas las partes.