Reducir el perímetro de tu cintura no es solo una cuestión de estética, sino de salud. Si eres mujer no debería sobrepasar los 88 centímetros y si eres hombre puedes llegar hasta los 120 centímetros. Más allá de eso, aumenta tu riesgo de padecer hipertensión, así como azúcar en sangre, colesterol y triglicéridos elevados, con todo lo que ello conlleva de perjuicio para tus órganos vitales implicados en el proceso digestivo, como el hígado, páncreas y riñones, así como para el motor de todo tu cuerpo, el corazón.

Cuanto mayor es tu grasa visceral mayor es tu riesgo coronario, con lo que aumentan tus posibilidades de sufrir infartos, trombosis, diabetes y presión alta. Lo bueno es que hay remedio, pues igual que puedes aumentar tu grasa visceral y el riesgo coronario comiendo, los puedes reducir. Para ello, tienes que elegir los alimentos adecuados. Y debes saber que con solo perder cuatro centímetros de cintura ganas en salud, porque disminuye la presión sanguínea, merma el riesgo de diabetes y baja el colesterol.

Aceite de oliva

Aceite de oliva virgen

Un aliado en la reducción del riesgo de la enfermedad cardiovascular es un producto típicamente español, el oro líquido de nuestros campos, el aceite de oliva. La prevención pasa por eliminar de nuestra dieta los aceites de baja calidad, como grasa trans, aceite de palma o aceites refinados de girasol o millo. No dejes entrar en tu cocina otra aceite que no sea el de oliva virgen, tanto para cocinar como para aliñar tus ensaladas. El aceite de oliva es uno de los tesoros de la dieta mediterránea y su uso permite reducir el perímetro de la cintura.

Vida Equilibrium | Capítulo 9: El pan, un gran nutriente para entrenar

Pan integral

El pan es uno de los productos demonizados en todas las dietas de adelgazamiento. Pero hay que tener en cuenta que necesitamos carbohidratos para mantener nuestra energía en el día a día, es decir, para movernos, y que los más saludables son los del plan integral o de grano entero, junto con los de las legumbres, frutas y hortalizas.

Los panes integrales, de centeno o espelta, te ayudan a seguir una alimentación rica en fibra, que va a favorecer la pérdida de peso. Este tipo de panes de cereal con cáscara, además de reducir el riesgo cardiovascular, tienen efecto ultrasaciante. Así pues, introducir este alimento en tu dieta contribuye a mantener estables tus niveles de insulina. Esto te permite evitar el picoteo y la acumulación de grasas en el vientre.

Plato con verduras de hoja verde.

Ensaladas de hoja verde

Incluir en tus comidas verduras de hojas verdes, como berros, canónigos, espinacas, acelgas, lechugas, escarolas, espárragos verdes o brócoli, contribuirá a afinarte la cintura. Lo más fácil es acompañar tus comidas o cenas de cremas de verduras de hoja verde o ensaladas. Todas estas verduras verdes son ricas en magnesio y polifenoles, que te ayudan a mejorar el estado de tu microbiota intestinal, así como de tu estado de ánimo al reducir el estrés. Sus efectos perceptibles son una desaparición del estreñimiento y del vientre hinchado, pero también un mejor descanso.

Bizcocho de cerezas. SHUTTERSTOCK

Cerezas

Pese a su dulce sabor, la cereza tiene un índice glucémico bajo. Por ello, como ninguna otra fruta, ayuda a prevenir la diabetes y la hipertensión. Además, la cereza posee un efecto saciante que te permite controlar el apetito, especialmente el que te genera la ansiedad. Aprovecha que es temporada para hincharte a cerezas y deshinchar tu abdomen.