Blog 
Bungalow 103
RSS - Blog de Ignacio Moll

El autor

Blog Bungalow 103 - Ignacio Moll

Ignacio Moll

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria. Es subdirector general de Editorial Prensa Ibérica en Canarias, responsable del área comercial y de marketing, y director de Radio Canarias. ...

Sobre este blog de Economía

Canarias es sinónimo de turismo y es precisamente esta industria la que directa o indirectamente sostiene y nutre a todo el tejido empresarial del Archipiélago Canario. Todo está vinculado, de una u otra manera con el turismo, hasta lo más insospechado.


Archivo

  • 07
    Agosto
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Aeropuertos canarios, paraíso de carteristas

     

    Bien es sabido que los aeropuertos turísticos, como lugar de llegada y partida de millones de visitantes, cuentan con unos procedimientos de gestión propios de factorías. Los mostradores de facturación, la recogida de maletas, los embarques, etc. están diseñados para que todo fluya con rapidez y eficiencia porque un avión en tierra cuesta dinero.

    A esta velocidad, muchos usuarios de nuestros aeropuertos, en su gran mayoría turistas, se ven abrumados por las señales indicadoras, los anuncios por megafonía y por el ambiente propio de un aeropuerto (comercios, flujos de personas, etc.). Este contexto es el caldo de cultivo ideal para la actuación de ladrones y carteristas: bolsas y equipajes de mano de similar forma y color, distracción, multitud, colas y, sobre todo, las víctimas cautivas en la terminal. 

    Visto así no hay mejor coto de caza para este tipo de depredadores de bienes ajenos que la terminal de un aeropuerto. Para los que son de origen local no tienen más que comprar un billete de avión a tarifa completa (para que le sea reembolsado el dinero), entrar en la terminal con la tarjeta de embarque y volver a salir pasados unos minutos o unas horas y devolver el billete a la misma agencia de viajes o cambiarlo por otro para otro día. Para los foráneos únicamente tienen que llegar en cualquier vuelo y sin salir del aeropuerto rentabilizar su viaje, volviendo unas horas más tarde a su aeropuerto de origen. Tal como informó La Provincia el 24 de abril, ya ha habido denuncias a este respecto en aeropuertos como el de Fuerteventura. Pero ¿somos conscientes de lo que supone un hurto para un turista, sobre todo si es extranjero?

    Si se produce un robo en el aeropuerto lo primero que preguntarán a la víctima es dónde sucedió. Esta pregunta es clave ya que la contestación no puede ser “Aquí, en el aeropuerto”. El quid  es si el robo sucedió antes o después del control de seguridad. Así es, si el robo sucede antes del control de seguridad, la denuncia y por tanto los responsables de la situación son la Policía Nacional y si es tras pasar el arco de seguridad a quien debe dirigirse el afectado es a la Guardia Civil. Si para nosotros canarios esto es de difícil comprensión pues intentemos explicarle esto a un turista nervioso y asustado, sin teléfono móvil, quizás para su desgracia ya incluso sin documentación para viajar, etc. 

    En ese momento el turista, seguramente extranjero, se dirigirá a los servicios de seguridad de la terminal a exponer su problema ante una situación terrible: probablemente queden unos minutos para el embarque de su vuelo. Este turista, que se está despidiendo de una estancia vacacional en un archipiélago que vive principalmente del turismo, será atendido por un personal que casi seguro no habla su idioma y que por ello no le puede asesorar correctamente. Si no fuera así, que repito,  la mayor parte de las veces así es, los agentes de seguridad le indicarán que se dirija al cuartel de la Guardia Civil más próximo, que en el caso de Gran Canaria está cerca del recientemente derribado aeropuerto viejo, en el caso de Fuerteventura en Puerto del Rosario, etc. Habiendo oficinas de la policía Nacional en los edificios aeroportuarios, si el hurto se produce en la terminal de embarque, el caso está fuera de su jurisdicción y no deben, aunque quisieran, atender la denuncia. Así funciona el sistema. Esto implicaría para nuestro turista salir de la zona de embarque, abandonar el aeropuerto, coger un taxi, desplazarse hasta el lugar donde efectuar la denuncia, invertir tiempo en realizar la denuncia y volver al aeropuerto, para nuevamente superar el control de seguridad. Esto requiere tanta información, medios, capacidad de entendimiento  y, sobre todo tiempo, que no me puedo imaginar que existan denuncias de turistas extranjeros (entiendo que los nacionales pueden denunciar al llegar a sus ciudades). ¿Quién, teniendo la tarjeta de embarque en mano y a punto de embarcar, abandona el aeropuerto para hacerse entender en una comisaría o cuartel de la Guardia Civil? ¿Qué turista se arriesgaría a perder su vuelo de regreso a casa por poner una denuncia?

    Seguro que nuestros aeropuertos tienen unos índices de robos bajísimos, no porque no se produzcan, sino porque no ponemos los medios para saberlo.

    Si en Barcelona, por poner un ejemplo, el gremio de hoteles, la Dirección General de Turismo y Mossos d’Esquadra han firmado un acuerdo por el cual los turistas víctimas de hurto pueden presentar denuncias desde el hotel, sin desplazarse a comisaría, seguro que en los aeropuertos canarios existen también soluciones más orientadas a facilitar este servicio a nuestros ciudadanos y turistas que nos visitan.

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook