Desde las tres de la mañana han caído en Lanzarote 41 litros por metro cuadrado, de los que 17 cayeron entre las tres y las cinco y 23 entre las nueve y las nueve y media, once de ellos en un intervalo de diez minutos con cintos de ente cuarenta y cincuenta kilómetros por hora, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología. En La Graciosa las precipitaciones han sido de diez litros por metro cuadrado y el viento de sesenta kilómetros por hora.

La lluvia ha afectado principalmente a la costa sur de la Isla, a las localidades de Arrecife, Playa Honda, Puerto del Carmen o Playa Blanca aunque también ha habido incidencias en el interior de la Isla, como San Bartolomé o Teguise, según informa el Consorcio de Emergencias del Cabildo de Lanzarote.

Desde el Consorcio se apunta que se están recibiendo cientos de alertas de pequeñas inundaciones en domicilios particulares, garajes y sótanos provocadas por acumulación de aguas en al vía pública. Muchas calles de Arrecife están completamente anegadas por la rotura de las alcantarillas, algo ya común en la capital de la Isla cada vez que llueve con cierta intensidad.

Según el Consorcio, el tráfico está siendo dificultoso en algunas carreteras aunque no se ha cortado aún ninguna al tráfico. Entre los garajes que se han inundado está el aparcamiento del Cabildo de Lanzarote que ha tenido que ser desalojado. También ha sido desalojado el Palacio de Justicia, donde se han suspendido todos los juicios.

Por otra parte, el puerto de Arrecife se ha quedado una vez más inoperativo. Tanto el barco de carga y pasaje de Naviera Armas procedente de Las Palmas de Gran Canaria como el de Arkas de carga procedente de Cádiz, que tenían que atracar a las siete de la mañana, se encuentran en los alrededores del puerto de Los Mármoles esperando que el tiempo mejore. Esta tarde está previsto que atraquen otros dos barcos de carga, los de las navieras JSV y Nisa. El resto de los puertos de la Isla están operativos.

En el aeropuerto de Guacimeta han tenido que ser desviados dos vuelos que han acabado aterrizando en Fuerteventura, uno de elos procedente de alemania y el otro de Tenerife Sur.