La Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM) cree que en el incendio y hundimiento del pesquero "Oleg Naydenov" en las costas de Gran Canaria en abril de 2015 el análisis de la situación a bordo y las medidas para combatir el fuego fueron en algunos puntos inadecuadas.

En su informe sobre el accidente, el organismo dependiente del Ministerio de Fomento considera, no obstante, que la respuesta, una vez comunicada la emergencia al Centro Control de Servicios del Puerto, fue "razonablemente eficaz a la vista del tiempo transcurrido hasta la llegada de los equipos de bomberos".

Sin embargo, algunas de las medidas que se adoptan para combatir el fuego fueron inadecuadas ya que las dimensiones y complejidad del buque superaban el alcance de lo inicialmente estimado por los bomberos y no se aprovechó el conocimiento que la tripulación y los equipos de intervención del buque podrían haber proporcionado sobre la situación y características del mismo.

Tampoco se disponía de espumógeno y no se valoró su utilización dado que era el único medio de sofocación existente. Los equipos desplazados no disponían del caudal y la presión suficiente y la red de abastecimiento de agua del puerto tampoco era suficiente para abastecer las necesidades que se presentaron.

También ha detectado diversas dificultades técnicas en los remolcadores utilizados para suministrar agua a los bomberos que demoraron el comienzo de las labores de enfriamiento más de dos horas y además la intervención del buque Miguel de Cervantes para enfriar el casco desde el mar pudo contribuir a la pérdida de estabilidad del buque siniestrado.

Las medidas propuestas por el capitán del buque para levantar el barco no fueron consideradas y, como consecuencia de lo descrito, los bomberos optaron por una estrategia meramente defensiva.

Por su parte, la CIAIM cree que la decisión de sacar el buque al mar, que terminó con el hundimiento del mismo y un vertido de fuel en la costa, es difícilmente evaluable en cuanto a su idoneidad dadas las circunstancias en las que se tomó dicha decisión.

La comisión subraya además que la valoración de la escora fue realizada de forma poco precisa por el patrón del remolcador; el agotamiento de los bomberos; los riesgos de explosiones y contaminación en caso de hundimiento, así como los factores que acabaron facilitando el hundimiento del Oleg Naydenov en el sur de Gran Canaria.

En consecuencia, el organismo concluye que el incendio y posterior hundimiento del barco se debió, como ocurre usualmente, a una concatenación de sucesos que pueden ser clasificados como propios del buque o de las circunstancias ajenas devenidas.

Por ello, recomienda a la compañía armadora del buque que revise la política de mantenimiento de sus barcos; también que los Bomberos de Gran Canaria dispongan de personal con formación y equipos especializados para combatir incendios a bordo de buques o que los planes de emergencia en caso de accidente marítimo incorporen procedimientos de coordinación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con la Dirección de la Emergencia.