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Se cierran unas heridas, se abren otras

Podemos y PSOE llevan su enfrentamiento en la política nacional al debate de la Ley del Suelo

La bancada del PP ayer, durante el debate plenario.

La bancada del PP ayer, durante el debate plenario. C. W. L.

Aunque el guión estaba escrito antes del debate, la primera sesión plenaria sobre la Ley del Suelo dejó algunas perlas dialécticas que sus señorías se encargaron de lanzar en la tribuna de oradores. Pero también se demostró que el "repacto", según Román Rodríguez, entre Coalición Canaria y el PSOE va por buen camino al menos en lo que se refiere a la nueva norma territorial. Hasta los diputados socialistas más críticos con el texto aplaudieron y jalearon a Nayra Santana cuando ésta dijo estar "orgullosa" de un partido en el que sus militantes y dirigentes pueden manifestar opiniones contrarias a una iniciativa, a pesar de apoyar al Gobierno, y que es capaz de debatir para mejorar la ley, como así presumió con la evaluación ambiental estratégica de los planes generales e insulares.

Como sucede en la política nacional, las portavoces de PSOE y Podemos se lanzaron pullas que pusieron en evidencia que queda un largo camino para una hipotética confluencia de izquierdas en Canarias frente a la sempiterna Coalición Canaria. Noemí Santana se arrogó la representación de los militantes y simpatizantes socialistas disgustados con su partido: "Muchos votantes socialistas se sienten huérfanos porque ustedes se han entregado a los intereses de CC y PP", espetó la portavoz de Podemos a los diputados socialistas. Y para rematar la faena y parafraseando a su líder, Pablo Iglesias, la portavoz de la formación morada dijo que el respaldo del PSOE a la Ley del Suelo "es un voto manchado de cemento" y que está entregado a los "poderes fácticos" tras su abstención en la investidura de Mariano Rajoy.

Como no podía ser menos, la diputada Nayra Alemán le respondió a Santana con las mismas armas: el voto contrario, junto al PP, a la investidura de Pedro Sánchez el pasado mes de marzo. En el grupo parlamentario socialista no hubo sorpresas a pesar de la desconfianza existente en la dirección tras la ausencia de tres diputados en la votación final de la ley turística de las islas verdes. Los críticos se llenan ahora de más razones para reclamar que el acuerdo con los nacionalistas se mantenga hasta el final, pese a que la desconfianza con sus socios se mantiene hasta comprobar el texto literal de las enmiendas.

Aunque ayer hubo una amplia mayoría en contra de las enmiendas a la totalidad, ahora los grupos parlamentarios que respaldan al Gobierno tendrán que gestionar los dos dardos envenenados que les lanzaron Román Rodríguez, por Nueva Canarias, y Miguel Jorge Blanco, por el Partido Popular. A partir de hoy se abre el plazo de elaboración de las enmiendas parciales de casi dos meses, hasta el 30 de diciembre, y Román Rodríguez aventura un posible consenso en función del contenido de las enmiendas de CC y PSOE.

Enmiendas pactadas

Fuentes cercanas al PSOE han confirmado a este periódico que las enmiendas entre socialistas y nacionalistas están pactadas y prácticamente redactadas, de ahí el cariz de la intervención de la portavoz parlamentaria socialis-ta de Política Territorial, que presumió de haber logrado estos cambios. Sin embargo, se abre el frente del PP, con el que quizá no contaba el presidente Clavijo y su equipo. El diputado Miguel Jorge Blanco ya lo avanzó el mar- tes, pero ayer lo ratificó de forma más categórica: "Hoy apoyamos la ley, mañana no sé si seguirá siendo así".

A los que sí defendieron con ahínco todos los portavoces parlamentarios fue a la "gente del campo". El argumento tan socorrido del muro y la eternidad que tarda la Administración en otorgar autorizaciones a los agricultores estuvo en boca de todos los partidos e incluso de la consejera de Política Territorial, Nieves Lady Barreto, que defendió el proyecto de ley antes del debate de los grupos.

"Nuestro voto no está cargado de cemento, sino de racionalidad", lanzó Casimiro Curbelo a los dos grupos enmendantes de la ley. "Miremos a la gente del campo", dijo el dirigente gomero, para quien la legislación actual supone un lastre para la actividad económica, especialmente para el sector primario.

El presidente del Cabildo de la isla colombina levantó el aplauso de los diputados de Coalición Canaria y de sus antiguos compañeros del PSOE cuando defendió con firmeza y en voz alta el buen hacer de los ayuntamientos y cabildos frente a las insinuaciones y las dudas de Podemos y Nueva Canarias. "A ver si nos enteramos, las corporaciones locales canarias son maduras y responsables", aseguró Curbelo.

En el ambiente del hemiciclo flotaba el impacto que ha supuesto la victoria de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos. Será por eso que el portavoz parlamentario de Coalición Canaria, José Miguel Ruano, dejó caer que Podemos y Nueva Canarias "alarman y deforman la realidad" y que eso se llama populismo en Europa y en América, sea de derechas o de izquierdas. En su diatriba, Ruano puso en duda que los dos grupos enmendantes representen a la mayoría social teniendo en cuenta que 48 diputados respaldan la ley frente a 12. "Tendemos la mano al diálogo para posibilitar un acuerdo pero, eso sí, desde la verdad", matizó el dirigente nacionalista.

Los dos grupos que respaldan al Gobierno tienen ante sí el reto de contentar a populares y nacionalistas de izquierda si quieren una Ley del Suelo que concite una amplia mayoría parlamentaria.

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