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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Agricultura | El futuro de las exportaciones

Reforma del Posei para salvar a las pocas empresas tomateras que resisten

La propuesta de Canarias a la UE pide ayudas para los exportadores que dependen del mercado de Reino Unido - En la provincia de Las Palmas quedan siete sociedades

Reforma del Posei para salvar a las pocas empresas tomateras que resisten

Canarias tenía a principios de este siglo más de sesenta empresas dedicadas a la exportación del tomate tradicional isleño al Reino Unido y al continente europeo. Actualmente no llegan a diez y su supervivencia dependerá de cómo se cierre el Brexit a final de este año y de la modificación del Posei (Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias) que ha propuesto el Gobierno autónomo, que ya tiene el visto bueno de Madrid y se empezará a negociar en octubre con la Comisión Europea.

El sector exportador del tomate aguarda expectante esas dos negociaciones para ver si se rinde o alarga la agonía durante unos años más, los necesarios para emprender una reconversión en profundidad de los cultivos y de los modelos de comercialización.

"El Gobierno de Canarias no tirará la toalla", asegura Álvaro de la Bárcena, viceconsejero de Sector Primario, quien resalta que la modificación del Posei planteada a Bruselas, y consensuada previamente con los operadores agrícolas de las Islas, es una propuesta "ambiciosa" para intentar mantener las exportaciones de tomate y pepino al Reino Unido durante un periodo de transición.

La nueva propuesta a Bruselas, explicó el viceconsejero, recoge la creación de ayudas a la producción y la comercialización de frutas, hortalizas, flores, plantas ornamentales y esquejes independientes del destino de los productos. "De esta manera se garantiza la continuidad del apoyo, tanto a los productos que se destinan al mercado local de Canarias, como a los productos con destino fuera del Archipiélago, sin que este régimen pueda alterar el mercado". puntualiza.

Así, el Gobierno regional propone refundir las actuales acciones I.1 y I.2 del Posei en un único régimen de ayudas, con una simplificación administrativa para los solicitantes y la gestión interna. Para abordar la pérdida de la subvención al transporte para los productos con destino al Reino Unido se propone la inclusión de una ayuda para la readaptación a los mercados (nueva acción I.9), consistente en un pago desacoplado proporcional al volumen exportado al Reino Unido para cuatro campañas.

De la Bárcena detalla que la ficha financiera de esta nueva acción del Posei se nutre, principalmente, con la adición de tres millones de euros de financiación adicional. Para el tomate, dicha modificación plantea la reconversión de los cultivos mediante una serie de actuaciones estructurales en materia económica y de planificación agraria.

Los ministerios españoles de Agricultura y de Asuntos Exteriores "han entendido la importancia de la adaptación del Posei ante el complicado escenario que afrontamos en un ejercicio marcado por el Brexit y la pandemia", señaló la consejera regional, Alicia Vanoostende, al trasladar el documento a principios de este mes.

"Se trata de adaptar el Posei a la salida del Reino Unido de la Unión Europea para poder proteger al sector primario exportador canario y para ello se modifican dos ayudas antes de la llegada del Brexit, las relativas al comercio exterior y al transporte", apunta De la Bárcena, quien recuerda que "Reino Unido pasa a ser tercer país y las actuales ayudas ya no tienen cabida, por eso se pide una modificación para un periodo transitorio". En la primera de esas ayudas "no hay dudas" de que la Comisión Europea la aceptará, pero la otra "es más compleja".

Desaparición

No se va a tirar la toalla, pero el sector del tomate lo tiene complicado; ahora solo subsisten un 20% de las empresas que había en el año 1999 y la tendencia, tal y como va, e independientemente del Brexit, tiende a la desaparición", admite el viceconsejero, quien subraya que "lo que lleva a seguir apostando por ese cultivo es que las empresas se han modernizado, se decantan por mantener la calidad y les sigue siendo rentable". Junto al tomate, también se quieren incentivar otras producciones locales como el pepino, la papaya o el arándano.

Gran Canaria es la isla más afectada por el declive de cultivo de tomate y pepino para Europa. De las 37 empresas o cooperativas exportadoras que existían en el año 2004 se pasó a 16 en el año 2012 y actualmente solo quedan siete: Sat. Botija, Sat. Nicolases, Sat. Juliano Bonny, Coagrisan, Fresh Tom, Colicam y Hortícola Aldeana. En Fuerteventura ya no queda ninguna y en Tenerife solo dos.

Eso también ha supuesto una disminución de la superficie cultivada y del volumen de exportaciones. De las 1.450 hectáreas que había en Gran Canaria en 2010 solo quedan 426 hectáreas en la actualidad. En la última campaña se exportaron 33.400 toneladas, 7.900 toneladas menos que en el año 2019.

Por destinos, la mitad de los tomates canarios va al Reino Unido y el otro 50% a los países del continente. Por tanto, Sociedades como Hortícola Aldeana, que destina el 90% de su producción al mercado británico, podrían desaparecer de la noche a la mañana si finalmente se produce un Brexit sin acuerdo y no se conceden las ayudas solicitadas en la reforma del Posei.

Diversificar

Nuestra propuesta es bastante ambiciosa y pedimos al Estado que nos permita negociarla y defenderla en Bruselas porque tenemos argumentos muy bien fundamentados; no es cuestión de mantener la agonía, sino de continuar con lo que ya funciona, iniciando una diversificación con otros productos y calidades que sean rentables", insiste De la Bárcena.

Gustavo Rodríguez, portavoz de la Federación de Exportadores Hortofrutícolas de la Provincia de Las Palmas (Fedex) y participante en la elaboración de la propuesta remitida a Bruselas, explica que esa reforma del Posei tiene el objetivo de "paliar los efectos del Brexit en las producciones agrícolas isleñas, que seguro que serán contundentes porque todo apunta a que se van a poner aranceles a las exportaciones de Canarias y de otros terceros países, en un mercado donde la competencia ya de por sí es voraz". Aunque será una ayuda "con fecha de caducidad", cuatro años, "lo que se busca es que las empresas que demuestren que en los últimos años han exportado al Reino Unido tengan esa ayuda para poder buscar nuevos mercados o compensar el sobrecoste en los transportes".

Una tercera actuación debe ser el incremento de la ayuda por superficie, que ahora está en 15.000 euros y debería elevarse a unos 24.000 euros. "Si no se actualizan las ayudas, y no es por un capricho, se pone en peligro la supervivencia. Es ilustrativo que en el año 2000 había en esta provincia unas 60 empresas exportadoras y ahora quedan cinco de tomates y dos de pepinos", alega Rodríguez.

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