Román Rodríguez prepara un plan de trabajo para reforzar NC tras el 23-J

El expresidente pasa a segunda fila y mantiene que no deja la política

«No he tenido tiempo de dedicarme al partido, el funcionamiento es muy artesanal», dice

El líder de NC, Román Rodríguez, en la sede del partido en la capital grancanaria.

El líder de NC, Román Rodríguez, en la sede del partido en la capital grancanaria. / Ángel Medina G.

La sorpresa saltó la noche electoral del 28 de mayo. Román Rodríguez se quedaba fuera del Parlamento al no lograr el escaño de Nueva Canarias (NC) por la lista regional, dejando atrás 17 años de presencia en la Cámara regional tanto en la oposición como en el Gobierno, primero como presidente (1999-2003) y después como vicepresidente (2019-2023).

Por la mente de algunos de sus rivales políticos pasó la idea de que esta salida forzosa de la primera línea de la actividad política iba a suponer el fin de la carrera de Rodríguez como pasó en su día con José Carlos Mauricio, que tras quedarse fuera de su intento de volver al Ayuntamiento capitalino abandonó definitivamente la política. El veterano dirigente nacionalista cumplía 30 años en cargos públicos de forma ininterrumpida ya que en 1993, con el nacimiento de Coalición Canaria (CC) y su llegada al poder autonómico, fue designado director general de Asistencia Sanitaria y posteriormente se convirtió en el primer director del Servicio Canario de Salud.

El palo que supuso para los dirigentes de NC que su líder se quedara fuera de la Cámara, después de cuatro intensos años en el Ejecutivo como vicepresidente y consejero de Hacienda, no arredró a Rodríguez, que sigue dispuesto a dar batalla en la actividad política pero ahora en segunda fila. Cuando fue reelegido presidente de NC en el V Congreso de la formación que se celebró el año pasado ya dijo que su intención era seguir en política y reeditar el pacto de las flores y ahora, tras el fracaso electoral del 28-M, se centrará en la actividad orgánica de NC y estará con frecuencia en el Parlamento, no como diputado pero sí en el grupo parlamentario coordinando las labores de oposición que le corresponden en esta legislatura.

NC se ha quedado fuera del Gobierno canario y sin diputado en el Congreso, aunque mantiene su poder local y el Cabildo de Gran Canaria para seguir teniendo protagonismo en la vida política de las Islas. Cuenta con un poco más de influencia en las islas de Lanzarote y Fuerteventura pero la asignatura pendiente de la provincia occidental continúa sin tener la suficiente fuerza para inquietar a su rival nacionalista, CC, que tiene su poder consolidado sobre todo en Tenerife, La Palma y Fuerteventura.

El dirigente no da pistas sobre un acercamiento a CC en caso de repetición electoral

Esta realidad es la que ha llevado a Román Rodríguez a su apuesta por dedicarse de lleno a las labores orgánicas de organización y recuperación del espacio ideológico y político de NC. «Me quedo en la dirección del partido para ocuparme de las tareas orgánicas y de la coordinación política e institucional del espacio de NC», indica el expresidente del Gobierno.

La formación nacionalista, como otras fuerzas, tiene a la mayoría de sus cargos orgánicos ocupando responsabilidades públicas, por lo que la dedicación al partido es incompleta y la estructura interna se debilita. En este sentido, el presidente de NC señaló que se dedicará por completo a la organización «porque hasta ahora no le he podido dedicar el tiempo necesario porque la inmensa mayoría de nosotros hemos compatibilizado la función orgánica con los cargos institucionales».

Artesanal y básico

En esta nueva etapa Román Rodríguez pretende reestructurar la formación con un equipo que organice el partido: «Este partido hasta ahora ha tenido un funcionamiento muy artesanal y básico, pero a partir de ahora pretendemos contar con una estructura más moderna», añade. Por ello la previsión es que en septiembre se pueda presentar un plan de trabajo para consolidar el partido allí donde gobierna o tiene influencia, pero también buscar nuevos espacios y seguir con la tarea de expandir las ideas del frente canarista a municipios de otras islas, sobre todo de las occidentales.

Rodríguez describe su nueva labor: «Ahora ejerceré de presidente como responsable orgánico y la coordinación de la política institucional de NC en los ámbitos locales, insulares, autonómicos, estatales y europeos para estar en todos los temas que interesan a Canarias sea de dimensión europea, española o canaria. A esta función estaré en dedicación completa», añade.

De esta forma, Rodríguez no tendrá la relevancia y el foco mediático que supone ostentar un cargo público o una representación electoral pero estará en la cocina marcando la hoja de ruta, los discursos, las prioridades y los mensajes. Después de cuatro años en labores de Gobierno ahora toca resetear y volver a un discurso de oposición en el ámbito autonómico que se presupone que será duro a tenor de lo dicho hasta ahora, sobre todo en referencia a la política fiscal del nuevo Ejecutivo. Como compañero de viaje en el Parlamento canario estará también el PSOE, antiguos socios en el pacto de las flores y que ahora serán los que lleven el peso de la oposición al pacto CC-PP.

El pretendido fortalecimiento de la estructura de NC no ofrece pistas sobre un hipotético acercamiento a CC haya o no repetición de elecciones generales si fracasa la investidura de Núñez Feijóo o de Pedro Sánchez. Luis Campos estuvo a 3.000 votos de lograr escaño en el Congreso por Las Palmas y superó con creces a CC, pero el hecho es que la división ha pasado factura al nacionalismo en la provincia oriental, que se ha quedado sin representación en la Cámara Baja. Ahora mismo NC no contempla el escenario de una repetición de elecciones generales y los nacionalistas esperan que haya gobierno en torno al PSOE. «Y en todo caso, de producirse repetición de elecciones, decidiría el Consejo Político Nacional cuál sería en ese momento la decisión», advierte la formación nacionalista ante una nueva negociación con CC para acudir en alianza a unos nuevos comicios.

En esta nueva legislatura se han cambiado las tornas en las dos formaciones nacionalistas: CC ha pasado de la oposición al Gobierno y NC del Ejecutivo a la oposición. Esta situación dificulta cualquier intento de confluencia sea política o electoral. «Hemos tenido la oportunidad, a pesar de las dificultades», dice Rodríguez con una organización política que estuvo volcada en la cita con las urnas y unida por un objetivo que estuvo al alcance de la mano. Ha sido el mejor resultado obtenido por Nueva Canarias en solitario, añaden desde la formación.