176.000 millones al año para completar el desarrollo de África

La OCDE apunta que el continente recuperará sus niveles de crecimiento prepandemia, pero necesita grandes inversiones

La financiación sostenible de África necesita un empujón de 176.000 millones de euros anuales hasta 2030 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Este déficit económico equivale al 7% del producto interior bruto (PIB) del continente y al 34% de sus inversiones en 2021, según revela el informe Dinámicas de Desarrollo de África 2023: Invirtiendo en desarrollo sostenible, presentado hoy en Casa África. A pesar del contexto de inseguridad alimentaria en el que viven 46 millones de africanos y la situación de pobreza extrema de 29 millones de habitantes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cree que la recuperación sostenible tras la crisis sanitaria de la covid-19 es viable y apunta que la falta de financiación sostenible de África puede salvarse. 

El análisis, elaborado por el Centro de Desarrollo de la OCDE y la Comisión de la Unión Africana, apunta que el crecimiento del PIB del continente recuperará los niveles prepandemia y se situará en el 3,7%, siendo la segunda tasa más alta del mundo después de la de Asia (5%). Además, las regiones más cercanas a Canarias, África del Norte y África Occidental, crecerán por encima de la media, con un 4% y un 3,8%, respectivamente.

La inestabilidad política y social que sacude a muchos países africanos y que empujan a miles de ciudadanos a migrar hacia Europa, como más de 33.000 lo han hecho este año a través del Archipiélago, no es escollo para que la OCDE arroje una perspectiva económica positiva, pues sostiene que el continente cuenta con activos humanos y naturales únicos para atraer inversores. «Sabemos del tremendo potencial que tiene África, especialmente en todo lo relacionado con la transición ecológica, pues cuenta con grandes cantidades de recursos de energía renovable por explotar», señaló la directora del Centro de Desarrollo de la OCDE, Ragnheiður Elín Árnadóttir. Precisamente los recursos naturales son uno de los pilares de las economías africanas y, según el informe, el capital natural representa el 19% de la riqueza total de África, en comparación con el 7% de América Latina o el Caribe y el 3% de Asia en desarrollo.

Árnadóttir también destacó que otro de los activos de África es que cada año se incorporan al mundo laboral unos 31 millones de personas. Por esto, apunta que «hay que reaccionar ante esta demanda», pues África tiene la población más joven del mundo, con una edad media de 19 años, frente a los 42 años de media de Europa. 

El capital natural representa el 19% de la riqueza total del continente, frente al 7% de América latina

La directora del Centro de Desarrollo de la OCDE destacó que la primera conclusión del informe es que hacen falta más datos macroeconómicos sobre el continente, para ayudar a alinear la percepción del riesgo con los riesgos reales para mejorar las evaluaciones de sostenibilidad y aumentar la confianza de los inversores. Árnadóttir apunta que hay que asegurarse de que se está «trabajando con los datos correctos a la hora de evaluar el riesgo, o de si el riesgo está sobrevalorado y las oportunidades infravaloradas», con el fin de que se ejecute «la inversión correcta en el lugar adecuado».

Por otro lado, el estudio señala que se necesita más implicación de las instituciones financieras locales para que la comunidad internacional pueda canalizar un mayor número de recursos económicos. Y, por último, el análisis concluye que hay que dar a conocer las oportunidades que brinda el Tratado de Libre Comercio Africano, que permitirá «mejorar y armonizar» las inversiones en el continente. 

Perspectiva positiva

La velocidad a la que crece la economía africana supone una ventana de oportunidad para las empresas Canarias, que pueden encontrar en el continente vecino un nuevo nicho para sus negocios y así contribuir a incrementar el número de inversiones que ayudarán a aumentar su nivel de desarrollo. El director general de Relaciones con África del Gobierno de Canarias, Luis Padilla, señala que más del 90% de las empresas que forman el tejido empresarial del Archipiélago son pequeñas y mediadas y que «cada país tiene su idiosincrasia, sus dificultades, su clima de negocios y su facilidad o complicación», pero África es la segunda región del mundo con un mayor crecimiento y lo seguirá haciendo, con lo que «las oportunidades y los recursos están ahí». 

Uno activo de África es que cada año se incorporan al mundo laboral unos 31 millones de personas

Padilla destacó que en 2050 el 25% de la población mundial estará en África y eso supone que habrá 50 millones de personas de «clase media», que tendrán unos hábitos de consumo. El director general de Relaciones con África también hizo hincapié en la importancia del mercado único que se está construyendo. 

A juicio de Árnadóttir, «hay que invertir en infraestructuras y garantizar que las inversiones sean perdurables en el tiempo para poder facilitar la transición ecológica y crear puestos de trabajo sostenibles». La directora del Centro de Desarrollo de la OCDE explicó que desde su organismo trabajan mano a mano con los países africanos y que ven en ellos «una gran ambición». A pesar de la perspectiva positiva que hace el informe sobre la economía del continente, la consecución de los ODS no parece ser una meta fácil, pues las medidas planteadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2015 pasan «poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo».