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El Granca se encasquilla

Los claretianos ceden ante el Cedevita Olimpija Ljubljana (77-79) en el primer partido de la Eurocup | AJ Slaughter, primero para ganar, y Ennis, para empatar, fallan al final

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Partido entre el CB Gran Canaria (77) y el Cevedita Olimpija Ljubjana (79) José Carlos Guerra

La vida suele dar varias oportunidades. En eso, el deporte y el baloncesto se le parece bastante. Al Granca, cuando ya olía la derrota, se le presentó una ocasión de remendar sus pecados y sumar su primera victoria en la Eurocup. Pero no la agarró y dejó que el triunfo volara hasta Liubliana en el último momento (77-79).

Ilimane Diop forzó un salto entre dos con nueve segundo por jugar. El de Dakar ganó el duelo, le dejó el balón a AJ Slaughter y el triple no coló. Tampoco en la segunda jugada tras el rebote, con el aro franco para Dylan Ennis, al que le pudo la pasión del momento –algo en lo que suele tropezar–. Al Granca se le fue ahí también la posibilidad de forzar la prórroga.

Todo en un final abrupto para el equipo de Porfi Fisac, entregado a las soluciones individuales que le intentaban mostrar los suyos. A veces sale y a veces no. Con días como el que firmaron AJ Slaughter y Dylan Ennis (2/14 y 5/17 en tiros de campo, respectivamente) es imposible.

Justo lo contrario que el Cedevita Olimpija, que jugó al músculo de equipo en los momentos de bajón de Jaka Blazic (18 puntos) y Jacob Pullen (27), primeros firmantes en la declaración de victoria.

En un partido casi en familia –poca gente en Siete Palmas, apenas 1.872 espectadores–, el Granca necesitaba entonarse pronto. Lo hizo con el orden y el criterio que aplicaba Andrew Albicy en la dirección, director y asistente para que Pustovy, Brussino –por dos veces– y Ennis anotaran sus primeros tiro del día (9-5, min.2). La dirección del galo era clave en un Gran Canaria que también le puso manos a sus defensas y un acierto demoledor, demostrado en Dylan Ennis, impecable en sus lanzamientos. Un contraataque finalizado por el escolta canadiense fue el primer aviso para un Jurica Golemac que paró el partido (16-8, min. 4).

El equipo esloveno se mantenía cerca del Granca a base de triples. Bajó algo el acierto y el ritmo anotador, pero el conjunto claretiano seguía por delante con cierta solvencia. Tanta que se dio el lujo de cruzar la barrera de los diez puntos de diferencia gracias a un triple de Ilimane Diop (25-14, min. 8). El hispanosenegalés vivía sus mejores minutos de la temporada. Miquel Salvó iba directo a dar un golpe sobre la mesa con cinco puntos seguidos, pero el triple volvió a salvar al Cedevita Olimpija, con Blazic y Jacob Pullen al mando para cerrar el cuarto (30-20).

Pullen empezó el segundo acto como acabó el segundo: enchufando un triple. A eso se le unión un 2+0 de Jaka Blazic que dejaba el partido en cinco puntos (30-25, min. 11). Los de Porfi Fisac andaban espesos. Le desapareció el acierto inicial y el Cedevita hizo del 6,75 el patio de su casa, con Muric y Blazic inspirados (38-36, min.15, tras un triple del ex de Baskonia).

Tras un inicio brillante, el poderío de Blazic y Pullen negó a un Gran Canaria vacío

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Blazic, que cerró la primera parte con 13 puntos, dejó al Cedevita Olimpija a un bocado. (44-43, min. 18). Un punto de diferencia que se mantuvo hasta el final de los primeros 20 minutos. Otros 20 por delante con un 48-47 que definía bien la igualdad que se vivía en el parqué del Gran Canaria Arena de Siete Palmas.

Diez segundos tardó el cuadro esloveno en ponerse por delante. Y menos el Granca en recuperar el mando. Todo eran golpes al mentón por uno y otro lado, sin guardias, sin tiempo para pensar en otra cosa que no fuera volver a subirse a la chepa del rival. En esa trinchera de distancias mínimas, el error se penalizaba el doble. Y daba la sensación de que quien menos cometiera más opciones reales tenía de llevarse la primera victoria en la Eurocup, que importaba más minimizar los fallos que encontrar acierto.

Una canasta de Marko Radovanovic puso cuatro puntos de distancia entre los dos escudos (53-57, min. 24). El Gran Canaria Arena intentó jalear, crecerse y meter a los suyos en el partido en el momento más difícil (55-62). Encontró algo de oxígeno ahí el conjunto amarillo, para dar un paso más, pero sobre todo encontró la mano de Nico Brussino, que con dos triples consecutivos le olía el cogote al Cedevita Olimpija (62-62, min. 28).

Dylan Ennis empató el encuentro (63-63) e Ilimane Diop, tras nadar a contracorriente, colocó al Granca de nuevo por delante a falta de 56 segundos para acabar el cuarto, en un electrónico que no se movió más hasta el final del acto. Ni el más atrevido era capaz de dar un pronóstico.

Porque la historia en el cuarto final siguió igual que hasta el momento: canasta a un lado y canasta al otro. Si Jacob Pullen sacaba un triple, respondía Brussino con un aro pasado; si el Granca sacaba una ‘ventajita’ gracias a una antideportiva de Rupnik, el Cedevita se acerba de nuevo con una señalada a Kramer (70-70, min.32)

Llegó entonces el momento Brussino, el mejor amarillo del partido. Hay que desterrar ya aquella imagen de jugador tímido y casi tristón que dejó en su primera etapa en la Isla. Hace de todo y le pone empeño a lo de más allá para que las cosas salgan bien. Ayer, 20 puntos, tres rebotes, dos robos. Todo sazonado con energía y defensa.

El Granca construyó un parcial de 7-2 con cinco puntos del alero argentino a falta de poco más de dos minutos para acabar el partido (77-72). Lo tenía cerca, pero se encasquilló. No volvió a anotar y el Cedevita Olimpija mandó con un parcial de 0-7 el partido a Eslovenia con la aparición de Melvin Ejim y el talento de Jacob Pullen. El Granca lo pudo arreglar, pero eso ya forma parte del pasado en un partido que no volverá y del que espera no tener que acordarse cuando toque echar las cuentas al final de la primera vuelta.

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