Diez equipos en el billete de Copa más caro de la década

Al Granca le restan cinco finales para repetir participación en el torneo del KO

La media dice que con ganar dos más se clasifica

De izqd. a dch. Nico Brussino, Ben Lammers, Roko Prkacin, Sylven Landesberg –centro–, Ferran Bassas –de espalda, detrás– y Andrew Albicy, celebran con la grada del Arena el triunfo del domingo ante el Palencia. | | CBGC

De izqd. a dch. Nico Brussino, Ben Lammers, Roko Prkacin, Sylven Landesberg –centro–, Ferran Bassas –de espalda, detrás– y Andrew Albicy, celebran con la grada del Arena el triunfo del domingo ante el Palencia. | | CBGC / David Rodríguez

David Rodríguez

David Rodríguez

En el seno del Dreamland Gran Canaria contabilizan que haya que sumar tres triunfos más a los siete que ya tienen en su haber tras ganar la pasada jornada al Zunder Palencia para no tener que sacar la calculadora con desempates entre los diez implicados que están inmersos en la lucha por una Copa del Rey que está siendo la más cara de la última década.

La distancia que existe entre el Unicaja, segundo de la tabla actualmente, y el Joventut Badalona, undécimo, es de tan sólo dos triunfos a falta de cinco jornadas para concluir la primera vuelta liguera que marca el listón de los equipos que sellan su billete para el torneo del KO.

El reto que ha lanzado Sitapha Savané como presidente de la entidad claretiana a sus jugadores es que ganen alguno de los tres partidos que tienen lejos del Arena, más asegurar las victorias en los dos choque que jueguen como visitante para así alcanzar la decena de triunfos como hizo la pasada campaña.

Un reto que se marcó el club en la 2022-23 para romper así una racha de cinco años sin acudir a la Copa del Rey y que ya se hacía casi insoportable tanto en el seno directivo –renovado en verano–, como en la afición insular, ansiosa de acudir a Badalona para revivir la fiesta del balón naranja.

Para volver a subirse al avión en el próximo mes de febrero rumbo a Málaga, sin embargo, con nueve triunfos y un buen average debería bastar como marca la tendencia de la última década, en el que salvo la temporada 2014-15 y en la 16-17, siempre el octavo pasajero tomó su tarjeta de embarque con nueve triunfos.

Desde la edición del torneo de 2013-14 la sucesión de equipos clasificados y su balance de rendimiento ha sido el siguiente: Tenerife con 9-8 y -24 de average; Zaragoza, 10-7 y +4; Unicaja, 8-9 y +48; Granca, 10-7 y +108; Granca, de anfitrión con 9-8 y dejando en el camino al UCAM, octavo y +28; Manresa, 9-8 y +9; Burgos, 9-8 y +12; Unicaja, 9-9 y +53 (había 19 equipos); Tenerife, 9-8 y +20; más Valencia 9-8 y +32.

Así pues, el camino que le queda al Granca como más factible, a priori, es ganar al Surne Bilbao y al Río Breogán en Siete Palmas, estando ambos equipos por debajo de los amarillos en la clasificación.

Sin embargo, de querer añadir ese décimo triunfo marcado por el seno interno del club, en el horizonte aparece el MoraBanc Andorra como otro de los partidos apetecibles para la victoria.

Porque de las tres salidas que tiene todavía que asumir el Gran Canaria, dos son en plazas Euroliga. La primera, este fin de semana en el WiZink Center (domingo 10, 11.30 horas, #Vamos), ante el líder de la Liga Endesa; la segunda y en la jornada 17, ante el Valencia en una Fonteta que históricamente se le da fatal a los amarillos –salvando la clasificación a la Euroliga en 2018–.

Sólo el Unicaja ha sido capaz de ganar este año al Real Madrid en la Liga Endesa, y precisamente en el feudo blanco, donde el conjunto de Chus Mateo cayó el año pasado dos veces en los 17 partidos que jugó como local en la liga regular.

Una tónica que con Pablo Laso fue a más, dado que de los 218 partidos que entrenó el ex técnico del Real Madrid en el WiZink, sólo perdió 30, de los cuales precisamente dos fueron con el Granca.

En cuanto a los duelos directos entre los implicados, quienes más acumulan de los diez contendientes son el Baskonia, Manresa y Joventut, que se miden a cuatro involucrados en la pelea.