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LECTURAS NOVEDADES

Carson McCullers cumple 100 años

Seix Barral anuncia nuevas ediciones de la obra de la escritora americana con prólogos actualizados en el cien aniversario de su nacimiento

La escritora americana Carson McCullers.

La escritora americana Carson McCullers. LA PROVINCIA/DLP

Si hay novelas que son como la vida misma, también hay vidas cuyas dimensiones superan la fantasía más novelesca. La de la escritora americana Lula Carson Smith, más conocida como Carson McCullers, tras su matrimonio con Reeves McCullers, un cabo del ejército y aspirante a escritor que se suicidó en París en 1953 después de haber compartido juntos amigos, viajes, relaciones extramatrimoniales, bisexualidad, inquietudes literarias y enfermedades, es de esta especie. Nacida en Columbus, Georgia, en 1917, McCullers dejó tras de sí una obra breve pero digna de ser recordada. Es por lo que, en el 100 aniversario de su nacimiento, Seix Barral ha anunciado para los próximos meses nuevas ediciones de La balada del café triste, Reflejos en un ojo dorado, Reloj sin manecillas y El aliento de cielo, con prólogos actualizados de Paulina Flores, Cristina Morales, Jesús Carrasco y Rodrigo Fresán y cubiertas de Sara Morante.

Como novelista, a Carson McCullers le inquietó a menudo el esfuerzo extenuante, rebasando sus propias fuerzas con desesperación (una fiebre reumática mal diagnosticada la hizo estar en cama durante semanas cuando trabajaba en su primera novela, El corazón es un cazador solitario), haciendo más de lo que se requiere: "Mi comprensión es solo fragmentaria. Comprendo a los personajes, pero la novela en sí permanece en un estado de indefinición. La clave aparece a veces como por azar, en esos instantes que nadie, y menos el autor, puede comprender. Instantes que, en mi caso, se dan generalmente tras un gran esfuerzo. Revelaciones que son la bendición del trabajo. Toda mi obra se ha escrito así".

A pesar de sus problemas de salud y sus altibajos personales, McCullers se negó a caer en el sentimentalismo, como lo evidencian sus novelas y cuentos poéticos en extremo, pero crudos y sin concesiones. Sin embargo, eso no fue impedimento para que la crítica pronto la enarbolara "como estandarte del feminismo poético o de la bisexualidad lírica enaltecida a la vez que para siempre estigmatizada por su debut de prodigio capaz de irrumpir en la novela con algo tan maduro a la vez que fresco como El corazón es un cazador solitario", como escribe Rodrigo Fresán en el prólogo de El aliento del cielo, que comprende la totalidad de sus cuentos.

Al igual que la obra de Katherine Anne Porter, Eudora Welty y Flannery O'Connor, toda la obra de Carson McCullers lleva su carne como nutriente y todo su universo sensitivo, por eso terminó exhausta y con varios ataques al corazón. No obstante, para Fresán la autora de La balada del café triste "no se alinea dentro de la categoría regional o personal. Por el contrario, siempre pensé y sigo pensando que McCullers pertenece a ese tipo de artista que parece empezar y terminar en sí mismo y que -con cierta maestría en el arte de la histeria- se las arregla para atraer a fieles fascinados por su, valga la redundancia, rara rareza. Así, McCullers -ya desde niña obsesionada por los fenómenos de feria- podría pertenecer a la misma familia de freaks sin familia que incluye, por citar casos muy diferentes y 'deformidades' muy distintas, a gente como Bruno Schulz, Felisberto Hernández, J. D. Salinger, Jane Bowles, Juan Rulfo, Yukio Mishima, Philip K. Dick, Denis Johnson y Haruki Murakami, entre otros".

Nada más absurdo que intentar separar vida y ficción en McCullers. Como afirmó su hermana Rita, en la introducción a The Mortgaged Heart, "de todos los personajes creados por Carson McCullers, el que, según sus padres y amigos, se le asemeja más es Frankie: adolescente vulnerable, tan exasperante como atrayente".

También para su biógrafa Josyane Savigneau Frankie y la boda es el texto "más claramente autobiográfico de la obra de Carson McCullers, [...] una afirma-ción espectacular de la adolescencia como momento esencial de la vida, momento de un paroxismo de extrañeza -y, en el fon-do, de lucidez- que ya nunca se podrá volver a alcanzar". McCullers publicó seis libros y se dejó uno en el tintero: Iluminación y fulgor nocturno, que Seix Barral publicará en junio.

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