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Entrevista | Petra Martínez

Petra Martínez: "El teatro siempre ha estado y será lo último que deje de hacer en mi vida"

"Yo decidí que quería ser actriz cuando me fui a estudiar a Inglaterra con 16 años" afirmó

La actriz Petra Martínez, en una imagen del pasado 2017 en el municipio de Agüimes. SANTI BLANCO

¿Cómo recibe la Guayarmina de Honor en la edición más "almodovariana" del FIC Gáldar?

Me encanta Pedro Almodóvar como cineasta, con quien he tenido la suerte de trabajar y me siento muy orgullosa de coincidir con este homenaje. Siempre que me hacen algo parecido me emociono porque pienso que la gente ha creído oportuno dármelo a mí y no me lo creo del todo. No sé si me lo merezco o no, pero lo que puedo asegurar es que no a mucha gente le hace tanta ilusión como me hace esto a mí.

Su visita coincide también con el estreno de Petra , de Jaime Rosales, con quien vuelve a trabajar después de La Soledad .

Yo tengo un papel muy pequeño en esa película, pero Jaime me llamó, me comentó que pensaba poner mi nombre como título de la película -lo cual para mí fue un honor, porque no es un nombre muy corriente- y me preguntó si haría un papel pequeño. Y yo le dije: contigo haría un papel pequeño, mediano, grande o de figuración. El guión era increíble y Jaime es un hombre tan interesante, que creo que la película va a gustar mucho.

Sus inicios se fraguaron en el teatro, ¿cómo decidió incorporarse al cine y la televisión?

Yo siempre he trabajado en compañías de teatro, desde 1969, con mi pareja Juan Margallo, aunque en esa época ya había hecho televisión con un papel fijo en Barrio Sésamo. Claro, en aquella época te veían ocho millones de personas todos los días y había que firmar muchos autógrafos, y todo eso me parecía horroroso y pesado. Por eso, cuando terminó, me dije que no haría nunca más televisión. Y lo dejé. Me dediqué sólo al teatro hasta que, hace 15 años, Mateo Gil me llamó para rodar un cortometraje, Allanamiento de morada, con Eduardo Noriega y Pepón Nieto, que eran amigos de mi hija. Y yo no quería mucho, porque no tenía ganas de meterme en el cine, pero me dije que lo hacía en cuatro días y ya está. Al final, el corto funcionó muy bien, nos dieron ocho premios y a algunos directores les gusté como actriz, así que me empezaron a llamar. Y ahora hago teatro, televisión y cine, que no hago mucho, pero hago, porque he podido compaginarlo perfectamente.

¿Cómo recuerda su etapa en los escenarios tratando de burlar la censura en España?

Yo decidí que quería ser actriz cuando me fui a estudiar a Inglaterra con 16 años y me enamoré del teatro leyendo en inglés a Ibsen y Chejov. Cuando regresé a España empecé a hacer teatro con 19 o 20 años y nunca lo he dejado. Y efectivamente, en 1970, Juan y yo montamos el grupo Tábano y estrenamos Castañuela 70 en el Teatro de la Comedia, hoy Teatro Clásico. Recuerdo que era agosto, con un calor terrible y sin aire acondicionado, pero que el teatro se nos llenaba siempre, hasta que nos lo prohibieron con la censura. Entonces, nos fuimos por Europa de gira y, aunque no cobrábamos casi nada, era una forma de estar incluso políticamente activos haciendo obras de teatro en los centros democráticos de toda Europa. Luego, montamos una sala en Vallecas, el Gayo Vallecano, donde estuvimos mucho tiempo; luego, El Búho y, finalmente, Uroc Teatro, que es el que tenemos ahora. Por tanto, el teatro siempre ha estado, siempre va a estar y será lo último que deje de hacer en mi vida.

¿Cómo es trabajar codo a codo con su pareja a lo largo de toda una vida?

Pues estupendo. Nosotros nos metemos en estas cosas casi sin darnos cuenta, porque estamos todo el día juntos y así llevamos toda la vida, porque hemos trabajado siempre juntos en todos los grupos. Y nos llevamos muy bien porque, aunque tengamos nuestras trifulcas, como todo el mundo, nos reímos mucho y, sobre todo lo pasamos muy bien juntos.

Por último, ¿qué le ha dado Fina Palomares, su personaje en la serie La que se avecina ?

Lo que me ha dado es popularidad y, sobre todo, pasármelo bien en televisión. Es que es muy divertido hacer La que se avecina y, sobre todo, hacer un personaje de persona mayor lejos de los arquetipos, porque Fina es una mujer independiente en una comunidad de locos, pero donde la más loca es ella, porque hace lo que le da la gana y eso me divierte muchísimo.

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