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El regreso de ‘Hierro’

La exitosa serie de Movistar+, protagonizada por Candela Peña y Darío Grandinetti, estrena su segunda temporada el 19 de febrero con nuevas tramas y personajes

El regreso de ‘Hierro’

El regreso de ‘Hierro’ Movistar+

La serie Hierro se abrió camino en el panorama televisivo como una borrasca homónima que situó la isla meridional y el talento interpretativo canario en el mapa audiovisual nacional, y cuyo frente principal integra el acento, los paisajes y la idiosincrasia de las islas en una trama criminal que, el próximo mes, alumbra un esperadísimo segundo viaje.

La nueva temporada de Hierro se estrena en Movistar+ el próximo 19 de febrero y condensa en seis episodios de 50 minutos un nuevo reto judicial para la jueza Montes, interpretada por Candela Peña, alias La cabrona, envuelta una vez más en los claroscuros del empresario Díaz, al que encarna el argentino Darío Grandinetti.

Esta nueva intriga creada y dirigida por Pepe y Jorge Coira, respectivamente, incorpora a nuevos personajes con el fichaje de rostros conocidos de la televisión, como Matías Varela (Narcos), Aina Clotet o Aroha Hafez, toda vez que repite casi la totalidad de la alineación canaria de la primera temporada, con Luifer Rodríguez, Maykol Hernández, Kimberley Tell, Tania Santana, Isaac Dos Santos, Saulo Trujillo o Marga Arnau, y la incorporación de Ciro Miró.

Y por supuesto, la belleza telúrica de la isla que le presta nombre como columna vertebral de esta producción multipremiada en los Premios Ondas (serie y actriz protagonista), Iris (guion), Feroz (drama y actriz protagonista), Unión de Actores y Actrices (actriz protagonista), MiM Series (actriz de drama) y Mestre Mateo (serie de TV, dirección de producción, guion y música original), con el respaldo del público y la crítica.

En el centro de la imagen, las actrices Candela Peña (la jueza Montes) y Tania Santana (Idaira), en una escena de la segunda temporada de ‘Hierro’.

El reto de imprimir un giro novedoso a la ficción, sin alterar la esencia de la temporada anterior, se redobló cuando la primera ola de la pandemia paralizó el rodaje en el transcurso de su tercera semana en marzo de 2020. Su reanudación posterior en el mes de junio lo convirtió en el primer proyecto audiovisual que retomaba su filmación bajo un estricto protocolo de seguridad después del confinamiento. “Yo creo que el rodaje de la segunda temporada puede definirse en dos palabras: épico y glorioso”, apunta el actor Luifer Rodríguez, quien vuelve a ponerse en la piel de Bernardo, abogado de Díaz. “Siempre repito que una de las cosas maravillosas de este proyecto es el equipo, esa magia que a veces sucede y a veces no, pero que en Hierro unió a un grupo con mucho punch y muchas ganas. Y eso también se notó en el empeño y el compromiso profesional de todo un equipo para sacar adelante un proyecto en un momento realmente difícil”.

A mediados de junio, tras el paréntesis del confinamiento, el equipo de Hierro, conformado por unas 60 personas de fuera más otras 30 residentes, regresó a la isla, entonces libre de contagios de Covid-19, para reiniciar un rodaje concebido como “una cuarentena dentro de una cuarentena”. Esta filmación se desarrolló a lo largo de diez semanas como un “rodaje burbuja” hasta principios de agosto, sujeto a las más rigurosas medidas, como la realización obligatoria de PCR en los lugares de origen y destino, o el uso obligatorio de mascarillas fuera del rodaje.

“En Hierro fuimos un poco los conejillos de indias post-confinamiento”, recuerda Maykol Hernández, que retoma su papel como el agente Braulio. “De hecho, la experiencia del rodaje de Hierro se utilizó como referencia para generar protocolos de seguridad en nuevos rodajes durante la pandemia”. “Sin embargo, en nuestro caso también sucedió que las condiciones estaban a favor“, añade, “porque en ese momento no había ningún contagio en El Hierro, así que creamos una burbuja dentro de la propia burbuja que ya era la isla y solo nos relacionábamos entre nosotros, así que la seguridad era prácticamente del 100%”.

De izquierda a derecha, Iris Díaz, como Cruz, y Maykol Hernández, quien repite como Braulio.

Filmada entre El Hierro y, más adelante, en Tenerife, esta segunda fase del rodaje conllevó el reinicio de toda la preproducción desde cero, así como volver a trenzar lazos entre el elenco de la primera temporada y el reparto nuevo de la segunda, forzados a convivir durante tres meses consecutivos sin poder abandonar la isla salvo causas de fuerza mayor. “En ese sentido, sí que fue una suerte y un privilegio de disfrutar de la isla en ese marco tan extraño, sabiendo que éramos los únicos que estábamos rodando en ese momento en España y prácticamente en todo el mundo”, apunta Hernández.

Y es que esta segunda temporada, aunque acorta su recorrido de ocho a seis capítulos, multiplica sus tramas y concede un peso destacado a los nuevos personajes: mientras que los caminos de la jueza Montes y el empresario Díaz vuelven a cruzarse, la primera ha de ocuparse del litigio de un matrimonio roto por la custodia de dos niñas de la edad de su hijo Nico, toda vez que los acontecimientos ahondan por primera vez en la órbita personal de la controvertida protagonista.

“En esta segunda temporada hay incorporaciones muy potentes y unos nuevos personajes muy interesantes”, avanza Rodríguez. “Además, los nuevos compañeros entraron de lleno en esa energía positiva del proyecto, que hace que el trabajo fluya mucho mejor, aunque también pasa que El Hierro en sí mismo te aísla y te une en esas condiciones tan complejas”. Por su parte, Hernández bromea con que “en los primeros días, los que repetimos en la segunda temporada teníamos la sensación de ser como un repetidor en clase, con muchos alumnos nuevos y otros que ya no estaban”. “Pero ambas experiencias fueron muy diferentes y me quedo con las dos, además de que esta última me permitió conocer a otros actorazos como Matías Varela o Aina Clotet, así como otros compañeros canarios con los que no había tenido oportunidad de trabajar”.

Al respecto de la trama, sin profundizar en sus entresijos en la cuenta atrás para el estreno, este último afirma que “hay un equilibrio muy inteligente entre la novedad y la continuidad con respecto a la primera temporada”. “Yo estoy muy contento con el resultado y, después de verla y engancharme de principio a fin, creo que si ya la primera fue una sorpresa y gustó tanto, esta segunda está incluso más compacta y redonda”, añade. Le secunda su compañero: “Es que digamos que esta segunda temporada mantiene el pulso, pero con más marcha”, ríe. “Pero creo que es una segunda parte que pone el listón alto a la primera. Y eso es complicado de conseguir”.

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