Un compositor irrepetible

Cinco canciones sublimes para reivindicar el talento de Burt Bacharach

Burt Bacharach, en los años 80.

Burt Bacharach, en los años 80.

Rafael Tapounet

El problema es elegir. La lista de canciones memorables que llevan la firma del fallecido Burt Bacharach (preferentemente, en asociación con el letrista Hal David) es tan extensa que seleccionar solo cinco equivale a perpetrar unas cuantas omisiones imperdonables. En cualquier caso, los títulos que se reseñan a continuación son una puerta de entrada a la obra de Bacharach tan buena como cualquier otra.

'Anyone who had a heart'

En noviembre de 1963, Dionne Warwick entró en los estudios Bell Sound de Nueva York para grabar tres canciones de Burt Bacharach y Hal David: ‘Anyone who had a heart’, ‘Walk on by’ e ‘In the land of make believe’. La primera se publicó como sencillo a finales de ese mismo mes y supuso la primera entrada en el Top 10 de la cantante de Nueva Jersey. Dice la leyenda que Bacharach y David acabaron de escribir la canción justo antes de empezar la sesión y, aun así, Warwick la clavó en la primera toma. El ‘single’ fue un éxito no solo en Estados Unidos, sino también en Canadá, Australia, Países Bajos, Bélgica y España. En el Reino Unido, sin embargo, se le dio preeminencia a la versión grabada por Cilla Black, que alcanzó el número uno.

'The look of love'

Compuesta para la banda sonora de ‘Casino Royale’ (1967), una parodia de los filmes de James Bond, Bacharach la concibió como una pieza instrumental rebosante de exotismo y sensualidad (el compositor se inspiró en los movimientos de Ursula Andress en una escena de la película). Su aire de bossa nova atrajo el interés del saxofonista Stan Getz, que grabó (y publicó) una versión por su cuenta antes de que Hal David le añadiera una letra. La interpretación vocal a cargo de Dusty Springfield fue la que finalmente se incluyó en la película y mereció una nominación al Oscar. La canción ha sido versionada por multitud de artistas, de Nina Simone y Diana Krall a los Four Tops y Sérgio Mendes.

'I say a little a prayer'

Una de las composiciones más memorables del tándem Bacharach-David estuvo a punto de no ver la luz porque a sus autores no les convencía la versión que en abril de 1966 grabó Dionne Warwick (a Bacharach le parecía excesivamente acelerada). La pieza fue finalmente incluida en el elepé de Warwick ‘The windows of the world’, de septiembre 1967, y llamó tanto la atención de los disc-jockeys estadounidenses que la discográfica la lanzó como ‘single’ y llegó al número 4 en las listas de éxitos. Al cabo de unos meses, Aretha Franklin recuperó la canción para el álbum ‘Aretha Now’ (1968) en una versión atómica propulsada por el piano de Clayton Ivey y los coros de The Sweet Inspirations. También fue publicada como sencillo. En 1987, la revista británica ‘New Musical Express’ la eligió como el mejor ‘single’ de todos los tiempos.

'Raindrops keep fallin' on my head'

B. J. Thomas fue reclutado para interpretar el tema principal de la película ‘Dos hombres y un destino’ después de que Bob Dylan y Ray Steven rechazaran el ofrecimiento. Grabada en siete tomas, la canción combina un cierto aire de music-hall melancólico con una letra completamente optimista; el contraste desconcertó en principio a los programadores y el público, y el ‘single’, publicado en octubre de 1969, no despegó en las listas hasta que la película se estrenó con enorme éxito dos meses después. Vendió más de dos millones de copias en las semanas siguientes y conquistó el Oscar a la mejor canción en 1970. Ese mismo año, Julio Iglesias grabó una entrañable versión (en inglés) para su segundo elepé.

'(They long to be) Close to you'

Richard Chamberlain, Dionne Warwick y Dusty Springfield grabaron esta composición de Bacharach y David antes de que Herb Alpert sugiriera a los Carpenters en 1969 que debían darle una oportunidad. Respaldados por Bacharach, que había quedado muy favorablemente impresionado por el álbum de debut del dúo, ‘Offering’, los Carpenters adaptaron la canción con la ayuda del batería Hal Blaine y la publicaron como el ‘single’ principal de su segundo elepé, ‘Close to you’. Llegó al número uno en Estados Unidos y ganó un Grammy. Bacharach, nunca cicatero a la hora de reconocer el talento ajeno, declaró públicamente que el arreglo de Richard Carpenter era “mucho mejor” que el suyo.