Cine

El frikismo recupera su identidad en el Festival de Cine de Las Palmas

Cinesa El Muelle acoge este viernes y sábado, a las 22.00 horas, ‘La noche más freak’ que incluye la distopía francesa ‘La Gravité’ y el nuevo terror argentino de ‘Legiones’

El coordinador Jesús Palacios

El coordinador Jesús Palacios / LP / DLP

Cinesa El Muelle acoge este viernes y sábado, a partir de las 22.00 horas, la doble sesión de ‘La noche más freak’ del actual 22º Festival Internacional de Cine de Las Palmas. Su programador, Jesús Palacios, opta este año por realizaciones europeas y latinoamericanas con dos cortos españoles y dos largos representativos del cine francés y argentino como ‘La Gravité’ de Cédric Ido y ‘Legiones’ de Fabián Forte, respectivamente. 

El frikismo se ha malinterpretado de tantas maneras en los últimos años que su significado ha quedado completamente desvirtuado. Hoy en día lo utilizan algunos críticos hasta para definir a las más burdas producciones de serie b de un Hollywood adocenado que no hace sino repetir los mismos clichés que existen desde el siglo pasado. Por tanto es necesario buscar otra nueva identidad para que el frikismo regrese a su esencia original. Y hoy en día sólo se puede hablar de frikismo cuando «el cine apuesta por algo rompedor que no se haya hecho antes». Así lo definió el coordinador de La noche más freak, Jesús Palacios, ayer durante la presentación de las películas que se proyectarán, en el marco de este 22º Festival de cine, hoy y mañana, en la sala 9 de Cinesa El Muelle, a las 22.00 horas. Ese frikismo se encuentra «en otros cines que se alejan de los centros típicos anglosajones y Hollywood, en el cine de Europa y Asia fundamentalmente», añadió.

Y por eso, este año se incluyen en la programación los cortometrajes españoles Phonorama (Alex Rey) y Parking (Pepe Castro) y los largos La gravité (del francés Cédric Ido) y Legiones (del argentino Fabián Forte). Palacios presentará las proyecciones en ambas veladas junto a Ramón González y Daniel Fumero, directores del festival Isla Calavera, de La Laguna.

Exteriorizar

El experto siguió insistiendo en que «se ha generalizado una idea del freak que no tiene nada que ver con lo que hacemos aquí: no creo que el freak auténtico le satisfaga Mandalorian, la enésima secuela de Star Wars o la última de zombies que sólo esconde un drama sobre la separación de un matrimonio, no se trata de eso».

Del cortometraje de Rey, Phonorama, Palacios señaló que el director alicantino «es uno de los talentos de nuestra animación» y un creador «que se hace prácticamente todo en su producción». El crítico también recordó la presencia de su corto La increíble vacuna del Doctor Dickinson en la edición del festival del año pasado pero definió este nuevo trabajo como «un delirio de ciencia ficción absurda que funciona muy bien». 

El filme La gravité, el programador lo describió como «cine freak en sentido estricto», una pieza ambientada en los banlieue, los suburbios en la periferia de las grandes ciudades francesas en los que se concentra mucha población inmigrante». Para Palacios, esta película de Cédric Ido recorre escenarios «que el cine francés no había pisado antes» en unos barrios marginales «que se han convertido casi en una distopía singular en la que ya se han ambientado otros títulos como El odio de 1995 o la anterior producción de este realizador La via de Chateau de 2017, pero nunca de esta manera».

De la obra de Ido resalta sus propiedades evocadoras del cine del mejor Carpenter y algo de Lovecraft. En cuanto a la jornada de mañana sábado, la sesión empezará con el cortometraje Parking de Pepe Castro, un veterano fotógrafo que firma aquí, su primera película. La película «rescata el espíritu de otros títulos españoles como La cabina o La mancha, que tan bien conocen nuestros aficionados. Cumple con las expectativas de este cine de terror», añadió, para resaltar dos detalles de esta obra que discurre en un aparcamiento y que protagoniza Fele Martínez. «Por un lado», apuntó, «se recupera a Pepe Carabias, que es algo que ya me parece digno de mención». Y por otro, «la banda sonora es de Lobos Negros, míticos del Psychobilly español».

Finalmente, Palacios presentó el filme Legiones «como el plato fuerte de la programación, una mezcla de humor negro, terror y hechicería en una verdadera historia de humor geriátrico». De este trabajo de Fabián Forte destacó «sus muchos homenajes visuales a la saga Evil Dead de Sam Raimi».

Tras presentar la programación de este año, el coordinador quiso destacar cómo la industria de este país le ha dado la espalda al cine de terror. «Los Goya, por ejemplo, no lo tiene en consideración, a pesar de que en España tenemos muy buenos cineastas en esta línea, que hacen cosas interesantes. Y hay buenas películas de género españolas» no solo del pasado como Acción mutante o Verónica, sino actuales del tipo Tantum o La Piedad. Algo que, según él, «ocurre porque por una parte parece que se menosprecia este cine en favor de otro que supuestamente trata temas sociales y verdaderamente relevantes, cuando el cine freak es muchas veces el que mejor aborda estas cuestiones”. El experto también habló sobre la importancia que han adquirido las plataformas, «en las que no es que ya no esté el cine del mañana, sino es el panorama en el cine de hoy porque el de ayer ya no volverá». Desde su posición, «el hecho de que muchos títulos del cine que nos interesa para programar en festivales llegue primero a estos espacios nos lo pone más difícil para hacer nuestro trabajo, porque en general se nos pide que sean películas inéditas». Si bien resaltó que «es cierto que podemos encontrar mucho cine que nos gusta en estas plataformas, y que ellas mismas están, de algún modo, desempeñando el papel que jugaban antes las productoras de Serie B, poniendo dinero y recursos en otros países en los que de otra manera sería más difícil hacer este tipo de propuestas».