Balonmano

Sayna cambia el Rocasa por el Gloria Bistrita

La canterana, a Rumanía v María Gomes y Alba Spugnini, las siguientes | Poles, fichaje

Sayna Mbengue sonríe durante una sesión preparatoria con el Rocasa en el Pabellón Antonio Moreno.

Sayna Mbengue sonríe durante una sesión preparatoria con el Rocasa en el Pabellón Antonio Moreno. / BM Remudas

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Vientos de cambio soplan en el Rocasa. Con la temporada todavía por decidir, en el mes de marzo los equipos están terminando ya de perfilar sus plantillas de cara a la próxima campaña, una costumbre curiosa en el mercado del balonmano. Y el que no corre, vuela. El conjunto teldense sufrirá este verano una considerable pérdida con la marcha confirmada de la canterana Sayna Mbengue. Se trata de la primera baja de tres de las internacionales del cuadro grancanario, tentadas por Europa.

La grancanaria ha sido ya confirmada por el Gloria Bistrita rumano, club que abandonaba este verano Almudena Rodríguez para regresar a casa. El gigante centroeuropeo se ha fijado en una de las grandes joyas de la fábrica de talentos teldense, la lateral derecho Sayna Mbengue, quien a su 1,88 metros de estatura suma un brazo prodigioso que la hacen letal en los disparos de larga distancia. A sus 24 años, la jugadora isleña siente que ha llegado el momento de vivir la experiencia de jugar en el extranjero y en una de las mejores ligas de Europa, tras militar ocho temporadas en el Rocasa, donde hasta la fecha ha conquistado una Liga, una Copa de la Reina, dos Supercopas de España, dos Challenge Cup, una European Cup y un oro en los Juegos Mediterráneos con España, además de haber sido reconocida durante la temporada 2018-19 como la mejor lateral derecho de la Liga Guerreras Iberdrola.

A falta de la confirmación de sus futuros destinos, todo apunta a que otras dos joyas de la corona del Rocasa no vestirán el color verde el próximo curso. Una es la tinerfeña Alba Spugnini, que llegaba a la Isla en la campaña 2018-19 procedente del Tejina Tenerife y aprovechaba la oportunidad brindada para debutar en la máxima categoría y convertirse en una de las mejores pivotes del campeonato liguero. Su progresión le ha abierto a sus 22 años las puertas del mercado europeo, siendo vital en la conquista de una Supercopa, una European Cup y el oro en los Juegos Mediterráneos con la selección.

Lo mismo puede aplicarse a María Gomes. La malagueña llegaba al Rocasa hace tres temporadas y tras debutar en la máxima categoría se convertía en internacional de nuevo cuño a sus 23 años. Su calidad y explosividad en el lateral izquierdo le han convertido en un objeto codiciado para las grandes ligas europeas. Con la andaluza en su plantilla, el equipo teldense se coronaba el año pasado como campeón de la European Cup, además de colgarse el oro en los Juegos Mediterráneos.

De Rebeca López a Eider Poles

Si algo ha caracterizado siempre a la familia Moreno, alma máter del Rocasa, es su cintura para adaptarse a la adversidad y armar plantillas competitivas. Un claro ejemplo se pudo ver recientemente con el fichaje fulgurante de la roquetera Rebeca López, que desembarcaba en la Isla procedente del Salud Tenerife para reforzar la mermada primera línea después de la desgraciada lesión de Almudena Rodríguez. Con experiencia en Francia y con un alto conocimiento de la máxima categoría, a pesar de estar compitiendo esta temporada en Liga Oro tras el descenso de las tinerfeñas, la jugadora ya tuvo la oportunidad de jugar sus primeros minutos en el último encuentro de las isleñas ante el Grafometal La Rioja, que se saldó con derrota.

A pesar de que la andaluza ha firmado su contrato hasta final de temporada, una buena actuación en la recta final de la misma, unido a las salidas esperadas en la plantilla, le pueden abrir de par en par las puertas de la renovación.

Quien vestirá con toda seguridad la elástica verde de las teldenses el próximo curso es Eider Poles, una de las grandes esperanzas del balonmano base español, una habitual en las categorías de formación de la selección nacional y todo un seguro de vida de cara al gol. Formada en la cantera del Onda y sus 17 años, su polivalencia le permite actuar con eficacia en cualquiera de las posiciones de la primera línea. La valenciana vendría a subsanar la merma en el lanzamiento exterior que sufrirán las grancanarias con la salida de Sayna y Gomes, además de ser una consumada especialista desde los siete metros. Su llegada encaja perfectamente en la política del club de apostar por jugadoras con potencial, pero sin experiencia todavía en la máxima categoría del balonmano femenino nacional.