Culturismo

Néstor Sánchez: Mente sana en cuerpo fuerte

Néstor Sánchez, asturiano afincado en Gran Canaria, cumple en Perugia (Italia) su sueño de convertirse en campeón del mundo

Santiago Icígar

Santiago Icígar

La vida de Néstor Sánchez cambió radicalmente hace un par de semanas. Los años de trabajo, esfuerzo y sacrificio cobraban sentido en la localidad italiana de Perugia, donde conseguía el mes pasado algo que parecía inalcanzable, convertirse en el nuevo campeón del mundo de culturismo natural en la categoría de Mens Physique.

Al celebrarse el próximo Mundial en Australia, no podrá defender su título por motivos económicos, pero desde que la competición vuelva a Europa volverá a intentar recuperar el cetro. En el futuro, se visualiza como coach online, para intentar asesorar a aquellas personas que quieran mejorar sus hábitos de nutrición y de salud a través de la actividad física.

Amante del deporte desde pequeño, el baloncesto era la gran pasión de este asturiano afincado en Gran Canaria, aunque reconoce que el don del talento no le alumbró en el mundo de la canasta. Así, vio en el gimnasio la manera de ganar fortaleza y así hacerse respetar un poco más entre sus rivales en las canchas de juego. «Empecé con 17 años a ir al gimnasio y vi que al tener una mejor condición física mejoraba en mi juego».

«El culturismo como deporte no existe, ni siquiera hay una federación, porque se trata de una práctica en la que al final eres un modelo que simplemente enseña su silueta, pero no hay que levantar nada, ni correr, ni tener una habilidad especial», explica el nuevo campeón mundial. Destaca que siempre se tomó esto del culturismo natural como «una actividad paralela a mi deporte principal, que era el baloncesto».

Todo cambiaba hace unos tres años, aproximadamente. Se enteró de que existían varias federaciones de culturismo natural y decidió sacar partida a su cuerpo. Observaba sorprendido que «sin dedicarle una especial atención», ya era muy competitivo debido a «una cuestión de genética». Entonces decidía emprender esta nueva aventura en su vida.

Contactó con su actual entrenador, Josep Xavier Lorenzo Falgàs, conocido en el mundillo del culturismo natural con el sobrenombre de Xipi o el de Coach Team XP. De su mano, Néstor Sánchez conseguía en su debut proclamarse, consecutivamente, campeón de la Copa y del Campeonato de España, en ambos casos en la categoría máster. A pesar de sus 46 años lograba además, en la categoría absoluta compitiendo con los más jóvenes, un doble subcampeonato en los dos torneos. Estos resultados le motivaron para dar el paso de medirse a los mejores del planeta en Italia.

«En la categoría Mens Fyshique, compites con un bañador de surf, una especie de bermuda», explica Sánchez, al tiempo que aclara las diferencias substanciales entre el culturismo convencional y el natural. «A diferencia del tradicional en el que lo que prima es el mayor tamaño y la mayor sequedad muscular, en el natural gana el que tiene determinadas proporciones de simetría y de estética; son cuerpos más estilizados», relata.

Suplir la química con nutrición

Ante la ausencia de productos químicos «el plan nutricional es básico para que el entrenamiento tenga transferencia y la musculatura se vaya generando, solo lo que llega a tu cuerpo es lo que ingieres con la alimentación».

Una hora y media, cuatro días a la semana, son suficientes para lograr su físico privilegiado: «Al ser naturales debemos de priorizar el descanso; el entrenar más no supone un mayor rendimiento, porque al no tener esa regeneración que te dan las sustancias químicas, necesitas un periodo de recuperación», desvela.

«Todos los días de mi vida como lo mismo. Desayuno cereales 0% con proteína y leche; en la merienda siempre tomo una crema de arroz de niño pequeño porque busco hidratos de carbono con proteína en polvo de los suplementos deportivos, aislado de suero de leche, con chocolate negro; y ceno arroz con verdura, bien al horno o en crema y una porción de carne o de pescado», desvela Néstor, quien afirma que «disfruta como un enano» con su dieta.

En ese entrenamiento semanal distribuye su trabajo dando «énfasis al torso y no a las piernas, porque al llevar un bañador de bermuda el desarrollo de mi tren inferior no tiene que ser tan notable como el del tren superior, que es el que tienen que valorar los jueces».

A pesar de ser entrenador de educación física y contar con un máster en entrenamiento personal, considera vital contar con un entrenador, porque «al final mis ojos me van a traicionar porque solo voy a ver lo malo y no voy a poner en valor lo bueno». «Xipi me ayuda a saber que estamos en el camino correcto y me marca los tiempos para llegar bien preparado a la competición», añade.

«Trabajar para sentirme fuerte me ayuda a sentirme pleno, no es por el componente de narcisismo que también existe, porque te estás mirando continuamente al espejo buscando la evolución máxima y llevar a tu cuerpo al límite», explica Néstor.

Aumento de la calidad de vida

En su opinión, «ir al gimnasio me ayuda a que mi calidad de vida sea mejor, porque te encuentras protegido; proteges tus huesos al aumentar la densidad ósea». «A mis 46 años he conseguido sentirme más fuerte que cuando tenía 20, puedo mover más peso y hacer mejores marcas», apunta.

Donde no ha notado ningún cambio en su día a día ha sido tras conquistar el cetro mundial, más allá del apoyo de Familia Fitness, en Telde, que ha comenzado a esponsorizarle. «Es un deporte tan minoritario, que soy campeón del mundo y no he tenido casi repercusión, es complicado asumir esta cruda realidad», reconoce, aunque por otra parte tiene la mejor de las recompensas. «Mi hija me ve como un campeón, como un Hércules y está muy orgullosa de mi y de lo que he logrado», señala.