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'Tonono, 'el Omega'', por González Morera

El 31 de mayo de 1975 Tonono disputó su último partido con la Unión Deportiva Las Palmas en La Rosaleda, en encuentro de Copa de España frente al Málaga que terminó con empate a un gol. El partido de vuelta en el Estadio Insular, el 4 de junio, no lo pudo jugar, ganó el equipo amarillo por 2-0, y Tonono estaba ya en la clínica afectado por una grave infección vírica que le había surgido unos días antes. El 9 de junio falleció el gran jugador amarillo, y me enteré estando en la Redacción de LA PROVINCIA cuando mi jefe, Antonio Lemus, recibió una llamada de Jesús García Panasco. Ya sabíamos lo de la infección vírica, hablaba todos los días anteriores con Emilio Tomé, sabía que estaba muy grave, pero me quedé muy impresionado.

Cuatro años antes había muerto Juanito Guedes, con el que coincidí en la Escuela de Comercio en la época de estudiante y tenía una gran amistad con el gran medio de la UD, aunque estuvo poco tiempo estudiando por su pronta dedicación al fútbol profesional, y la muerte de Tonono unida a la de Juan ya supuso otro terrible golpe para mí, y para toda la familia amarilla.

Tonono, Guedes y Germán formaban la auténtica columna vertebral creadora del conjunto amarillo, porque el líbero desde la zaga salía ya hilvanando jugadas ofensivas con Juanito y Germán. Ese año de su muerte, a modo de recordatorio breve, fue el de la eliminatoria copera con el Real Madrid, y en el partido de ida se ganó por 4-0, y en el de vuelta en el Santiago Bernabéu se perdió por 5-0, en uno de los atracos más grandes que le han hecho a la Unión Deportiva, esta vez interpretado por el trencilla Sánchez Ríos, que concedió el quinto gol al Real Madrid en un escandaloso fuera de juego de Pirri. Sinibaldi era el entrenador, y Tonono, por desgracia, ya no estaba presente en la zaga canaria.

Tonono era de carácter humilde, serio, poco hablador, y recuerdo que un día en Sevilla, en el hotel Colón por la mañana antes del partido, coincidí con Juanito Guedes, Germán, León y Tonono, y charlamos de varios temas, pero Tonono permanecía callado, hasta que Juanito le dijo: "¡Chacho, di algo, que Feluco Morera no se come a nadie!" Guedes, Tonono, Germán, Castellano, León... era un grupo muy fuertemente unido. Los lunes por el mediodía, cuando tenían libre, acostumbraban ir al Bar Julio de la calle La Naval, en mi barrio, y a veces me los tropezaba y tomaba una cerveza con ellos.

En otro partido con el Barcelona en 1971, en el cual ya no estaba Guedes, fallecido meses antes, se ganó por 1-2, con goles de Marcial por los catalanes y Gilberto II y León por la UD, y Tonono tuvo una actuación tan fabulosa como líbero que los periodistas catalanes me decían "ya se entiende cómo le dicen el Omega, una precisión de relojería", y de nuevo el Camp Nou se rindió ante el gran juego amarillo, como lo había hecho en 1969 también con victoria por 1-2 en la inolvidable temporada del subcampeonato liguero, en esta ocasión con Guedes presente en el equipo, otro gran destacado en aquella jornada victoriosa frente al Barcelona en su feudo.

No voy a profundizar en datos como los 22 entorchados con la selección española, haciendo una gran pareja con Gallego, y otras gestas de Tonono, otros compañeros lo van a hacer con lujo de detalles, simplemente decir que el día de su sepelio vi lágrimas en los ojos de mucha gente, de directivos, de jugadores, de periodistas, de aficionados... Fue una gran tragedia y Arucas vivió especialmente con mucha pena la enorme pérdida humana y futbolística. Hace cuarenta años y todos tenemos todavía en el recuerdo a Tonono, el Omega. Para siempre.

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