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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Herbalife Gran Canaria El protagonista

Una mirada a sus orígenes

Pablo Aguilar, ala-pívot granadino del Granca, se formó en el Madrid, con el que se reencuentra

El 30 de septiembre de 2006 está marcado a hierro en él. Porque ese día, hace ya más de una década, aquel joven granadino que había llegado desde su casa a la capital de España en busca de labrarse un futuro en el baloncesto nacional, se asomaba por primera vez al baloncesto profesional. En el Palacio de Vistalegre, un lugar que diez años después suena más a política que a baloncesto, Pablo Aguilar (Granada, 1989), debutó en ACB con la camiseta blanca del Real Madrid. Era la primera jornada del curso 2006-2007 y apenas contaba con 18 años en su carnet de identidad.

Ahora el ala-pívot volverá a casa, al escudo que lo vio crecer, bajo el que se hizo un hombre y un nombre en ACB, con la visita del Herbalife Gran Canaria al conjunto madrileño (mañana, 17.30 horas, #0, Movistar Plus). Una década después, Aguilar está consagrado como uno de los jugadores nacionales clásicos de la Liga Endesa, con casi 300 partidos -273 hasta el momento- en su carrera.

El primer gran paso hasta el profesionalismo de Aguilar llegó cuando ingresó en la cadena de filiales del club blanco en la categoría de cadete con sólo 14 años. Sus condiciones físicas y técnicas le valieron como visado para llegar al Real Madrid, una de las canteras más potentes de España donde llegó desde el equipo del colegio La Asunción de su Granada natal. Atrás quedó su familia, sus amigos y su entorno más cercano para buscar un sueño: conseguir labrarse un futuro en el baloncesto.

Desde entonces, su progresión no paró de crecer hasta convertirse en un fijo de las categorías inferiores de la selección española de baloncesto. En verano de 2005, llegó su primera gran aparación con la camiseta nacional en el Eurobasket sub 16 de León, donde coincidió con otras figuras en ciernes del baloncesto europeo como el croata Bojan Bogdanovic ( hoy en los Washington Wizads de la NBA), Antoine Diot (Valencia Basket) o Ricky Rubio (Minnesota Timberwolves) y su actual compañero Xavi Rabaseda en el seno de la selección española, que acabó tercera en ese torneo, donde Aguilar promedió 15.5 puntos, 9.4 rebotes y 1.7 tapones por encuentro.

Apenas un año después de aquello, Aguilar se asomó al primer equipo del Real Madrid donde Louis Bullock, Raúl López o Felipe Reyes -que aún sigue en la plantilla blanca-, mandaban en la pista. Su aparación fue fugaz y se pasó casi todo el curso en la LEB 2 con el filial blanco. Una situación que se repitió al curso siguiente, donde, aunque entró con algo más de regularidad en los planes de Joan Plaza -debutó incluso en la Euroliga-, no encontró los minutos necesarios para progresar en ACB.

Al año siguiente, Aguilar hizo el camino inverso para volver a Granada y jugar en el club de su tierra. Dos temporadas donde Aguilar se destapó para meterse en la lista previa del seleccionador Sergio Scariolo para el Mundial de 2010. El Madrid lo repescó -previo pago de 300.000 euros al Granada-, pero aquel gesto se quedó en suspiro: Aguilar acabó cedido en Zaragoza. Su rendimiento siguió creciendo, lideró al CAI, pasó por el Valencia y ahora, en Gran Canaria, sin el malfario de las lesiones encima, buscará golpear al escudo que lo formó.

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