La fiebre del barro y la arena

El 'Benidorm Fest' se traslada al ciclocrós con Van Aert, Van der Poel y Pidcock

España organiza una prueba de la Copa del Mundo después de 11 años con el trío que está revolucionando las carreras invernales de Flandes

Wout van Aert celebra la victoria en el Superprestigio de Diegem. /

Wout van Aert celebra la victoria en el Superprestigio de Diegem. / / JUMBO VISMA

Sergi Lopez-Egea

¡Viva la Fiesta! ¡Viva la fiebre del ciclocrós! Y que no pare el espectáculo con altas temperaturas, que invade desde el año pasado a cualquier carrera de esta especialidad, entre barro y arena, en la que participen juntos Wout van Aert y Mathieu van der Poel, festival al que se ha unido ahora Tom Pidcock, para alcanzar la máxima intensidad. Y con unos espectadores que ya se frotan las manos a la espera de que corredor belga y neerlandés se conviertan en dos de los grandes animadores del Tour el próximo mes de julio.

Cada prueba que se disputa sobre todo en Flandes reúne a miles de personas. Desgraciadamente para el resto de participantes solo ellos dos atraen al gran público. El trío es el que se reparte el botín. Según la cadena Sporza, Van Aert percibe hasta 15.000 euros por carrera que disputa mientras que Van der Poel, nieto de Raymond Poulidor, sitúa su bolsa entorno a los 10.000 euros por participación. Si no gana uno, casi siempre Van Aert, lo hace Van der Poel, como el martes cuando el neerlandés ganó al belga que pinchó en el último suspiro de la prueba. Viernes y sábado, nuevos duelos.

Van Aert, hasta ahora, ha disputado ocho pruebas de ciclocrós. Ha ganado cinco y en las otras tres ha sido segundo. Las cifras de Van der Poel tampoco son malas con 1o participaciones y cuatro victorias mientras que Pidcock ha corrido 13 carreras con dos triunfos.

El trío se reencontrará el domingo 22 de enero en un particular 'Benidorm Fest' (Benidorm Costa Blanca), que por ahora ya ha vendido la mitad de las 10.000 entradas disponibles -otra diferencia con las carreras de carretera es la taquilla-. “Hace 11 años que no se realiza una prueba de Copa del Mundo en España. La última vez se celebró en Igorre (Vizcaya), que era el marco tradicional para este tipo de carrera hasta que dejó de celebrarse”, cuenta Nico van Looy, como portavoz de la organización de la prueba.

Para la localidad alicantina será todo un acontecimiento contar con los tres astros de esta especialidad, ciclistas que llevan el enfrentamiento más allá del barro, que se necesitan tanto como se odian cuando compiten y porque no hay que olvidar a Pidcock, que es el campeón del mundo de ciclocrós, campeón olímpico de bicicleta de montaña y el último ganador en Alpe d'Huez, con derecho a inscribir su nombre en una de las 23 curvas de la carretera; credenciales impresionantes.

“La última semana de diciembre comenzó el montaje del circuito que tendrá una zona técnica muy complicada con arena, escaleras y tablones, un recorrido que también afrontarán las mujeres con una inscripción magnífica liderada por la neerlandesa Marianne Vos”. Es la campeona del mundo de la especialidad y fue una de las grandes animadoras del Tour Femmes, que llegó a liderar antes de ganar el jersey verde como Van Aert en el bando masculino. La carrera se retransmitirá en directo tanto por Teledeporte como por Eurosport y se celebrará dos semanas antes del Mundial de ciclocrós que en 2023 tendrá como escenario la localidad neerlandesa de Hoogerheide con la renuncia de Pidcock, ya inmerso en el calendario de carretera. O quizá ¿porque sabe que con la pareja flamenca y neerlandesa poco tiene que hacer?