Polémica en los Pirineos

El equipo de Piqué desata una tormenta en Andorra

El exfutbolista azulgrana, propietario del club, amenaza con llevar la franquicia a una población catalana si el año que viene no se les permite jugar en el Estadi Nacional, y el Gobierno del Principado, enfadado con la exestrella del Barcelona, trata de desatascar el conflicto

Los jugadores del Andorra celebran un gol.

Los jugadores del Andorra celebran un gol. / JORDI COTRINA

Sergi López-Egea

Andorra, el pequeño país de los Pirineos, vive una situación rara estas últimas semanas. No se ve una nube en el cielo, la gente pasea por las calles de la capital en pantalón corto y camiseta, no hay una seta en los bosques, los riachuelos bajan con poca agua, hace un calor impropio de otoño y los ciclistas residentes se han ido de vacaciones. Así que la única circunstancia extraña, con la política local mucho más calmada que entre los vecinos del sur, recae en la tormenta que amenaza el futuro del Fútbol Club Andorra, con la seria amenaza lanzada por Gerard Piqué, persona de sobras conocida, de llevarse la franquicia del fútbol lejos de las montañas pirenaicas.

“¿Qué hay realmente detrás de la polémica?”, se preguntan andorranos conocedores del caso pero que se mantienen en el anonimato. El caos empezó la semana pasada cuando Alain Cabanes, secretario de Estado del Gobierno de Andorra, aseguró que el equipo tricolor, propiedad de Kosmos Holding, la empresa de Piqué con el 56% de las acciones, no podría jugar en el Estadi Nacional la próxima temporada, ya que el principal y único campo de hierba natural del país debía ser utilizado por el equipo de rugby local. “Nadie discute que el rugby es un deporte minoritario, pero todos los jugadores son andorranos, algo propio del país”, añaden las mismas personas que desvelan el pasado deportivo de Cabanes, muy vinculado al balón ovalado andorrano.

Enseguida llegó la respuesta de Piqué a través de un mensaje lanzado en la red social X, el antiguo Twitter. “No hay ninguna instalación deportiva en Andorra con condiciones para poder competir el próximo año. Gracias por expulsarnos del país. No nos queda otra solución que irnos y cambiar el nombre del club. Felicidades, han dejado a Andorra sin fútbol profesional”. El post, según las mismas fuentes, sentó muy mal al Govern andorrano.

Por si fuera poco, el Morabanc Andorra -un aspecto que no debe pasar desapercibido- ha regresado a la Liga ACB con un equipo competitivo, arraigado en el país y que cuenta con una afición volcada con el baloncesto. Mientras, el Andorra presenta una media de 2.200 espectadores, de las más bajas en los partidos de la Liga Hypermotion como se conoce a la Segunda División. En las calles de la capital, ciertamente, no parece que haya una profunda preocupación por los aspectos deportivos.

Sarabia, la insignia del equipo

Sin embargo, nadie discute a Eder Sarabia. La principal insignia deportiva del equipo está en el banquillo ocupado por quien fuera el ayudante de Quique Setién en su etapa como técnico del Barça. Sarabia, en su esfuerzo por hablar catalán, la lengua oficial de Andorra, en algunas conferencias de prensa, ha salido en defensa del club y del “proyecto de país” que representa el equipo que dirige y que se encuentra en una crisis de resultados.

El domingo el Alcorcón visita el Estadi Nacional. La cita coincide con el 81º aniversario de la creación del FC Andorra, en un partido clave después de que en las últimas ocho jornadas sólo se han sumado 4 de los 24 puntos posibles tras el ilusionante inicio de temporada cuando el conjunto tricolor llegó a coliderar el campeonato.

La polémica sólo gira alrededor del Estadi Olímpic. Piqué se comprometió a construir un estadio en Encamp, al lado de la capital andorrana. El Comú (ayuntamiento) aseguró que aportaba parte de la obra con dinero público. El proyecto se paralizó y se buscaron unos nuevos terrenos, al sur de la capital, junto a Santa Coloma. “Pero ni siquiera, en ambos casos, se ha hecho la foto con la colocación de la primera piedra lo que ha molestado a las autoridades del país”, aseguran las mismas fuentes.

Piqué tiene razón cuando asegura que no hay otra instalación andorrana, porque el viejo estadio comunal, en la capital, donde jugaba la selección antes de construirse el Estadi Nacional, se derrumbará para albergar el futuro palacio de congresos. Sin embargo, el miércoles, tal como informó ‘Diari d’Andorra’, hubo una reunión entre directivos del club (sin Piqué) con representantes del Govern, en lo que ha sido el primer acercamiento entre ambas partes para desatascar la situación después de que diversas localidades catalanas hayan manifestado su interés para conseguir la franquicia andorrana, si deportivamente se salva la plaza en la Segunda División.