Pulido Santana, colegiado grancanario de Primera: "Escuchar lo que hablamos los árbitros no cambiaría nada"

Juan Luis Pulido Santana (Las Palmas de Gran Canaria, 1983) vive su segunda temporada como árbitro de Primera División. En el centro de la diana como cualquier colegiado, explica el punto de vista del estamento arbitral en pleno parón de la competición.

El grancanario Juan Luis Pulido Santana, durante un partido esta temporada.

El grancanario Juan Luis Pulido Santana, durante un partido esta temporada. / LaLiga

Empiezo con la misma pregunta que hizo Xavi Hernández a ustedes, los árbitros, el pasado martes. ¿Contra quién compiten los colegiados?

Contra nosotros mismos, porque está claro que como nosotros no seamos competitivos y no salgamos a los campos a hacerlo bien e intentar ser justos... A final de temporada hay unas clasificaciones y nos jugamos nuestro puesto de trabajo, porque siempre bajan dos. Si estás entre los dos peores, hasta luego.

¿A qué cree que se refería el entrenador del FC Barcelona?

Se refería básicamente a que nuestros errores los pagamos nosotros, pero ellos también, y los que cometen ellos, los pagan ellos solos. Por ahí van los tiros.

Fue la primera vez que se reunían entrenadores y árbitros. ¿Cree que servirá para que haya un cambio en la situación convulsa que vive el fútbol español con el estamento arbitral?

Creo que fue muy positivo, porque más allá de lo que se dijo en la reunión, establecimos relaciones personales. Ellos también lo agradecieron porque estaban acostumbrados a vernos aparecer con traje y corbata y luego vestidos de árbitro e irnos de la misma manera, y el otro día íbamos de calle y parece que no, pero psicológicamente nos acercó más, porque parece que somos una figura a la que no se pueden acercar y a la que según ellos no pueden criticar, cosa que no es cierta.

Pero hay sanciones.

La diferencia está entre criticar, decir que alguien no ha hecho bien su labor, que es loable, y decir que hay premeditación, que vayas a favorecer a un equipo de antemano, que vayas a robar como dicen algunos. Robar es un delito, con lo cual, si te acusan de un delito, demuéstrelo.

¿Qué es lo que más les achacaron los entrenadores?

Ellos lo que solicitaron es que diéramos más explicaciones y que tuvieran acceso a nuestras grabaciones, además, acceso inmediato, en las jugadas conflictivas.

¿Y qué le parece esa medida? ¿Cree que puede ser positiva?

Es una medida que daría más transparencia para que ellos vean cómo funcionamos, pero la realidad es que no cambiaría nada porque nosotros tampoco decimos nada extraño cuando nos comunicamos. Siempre hay una comunicación durante el partido entre el árbitro y la sala VOR para las jugadas susceptibles de ser revisadas.

Entonces, ¿por qué cree que hay tanto interés en que se sepa lo que hablan?

Porque es una forma de corroborar que las jugadas se han chequeado, pero todas las jugadas se chequean, aunque a veces ellos no lo entienden. Ellos creen que no, entonces, si tuviesen acceso a los audios, estarían tranquilos en ese aspecto, pero en la práctica no cambiaría absolutamente nada.

¿Le gustó la medida de su compañero De Burgos Bengoetxea de llevar al monitor del VAR a Bordalás –técnico del Getafe– y a Sergio –técnico del Cádiz– para explicarles una decisión controvertida? Los dos la agradecieron...

Yo creo que es bastante interesante cuando se trata de una acción compleja para aclarar in situ lo que pasa. ¿Cuál es el riego de esto? Que los equipos se acostumbren y quieran explicaciones en todas y cada una de las jugadas. Entonces claro, eso al final ralentizaría el juego, que es precisamente lo que se intenta evitar. El árbitro no puede estar explicando todas las decisiones que toma. Pero como algo muy puntual, me parece fenomenal.

¿Por qué las manos generan tanto conflicto? Algo mal se estará haciendo, ¿no cree?

Yo creo que esta temporada la gente está entendiendo mejor las manos. No es un punto que este año genere conflicto, lo que pasa que la casuística de las manos es infinita porque hay que tener muchísimas variables: la mano abierta, la mano más arriba del hombro, si viene de un compañero, si viene de un rival, si hay voluntariedad...

El árbitro no puede estar explicando todas las decisiones que toma; si es algo puntual, fenomenal

¿No era más sencillo el fútbol cuando las manos eran simplemente voluntarias o no?

¿Y tú cómo sabes que la mano es voluntaria?

Con la ayuda del VAR imagino que será más sencillo.

No. La voluntariedad se mide en base a algo subjetivo. Tú no sabes si un jugador ha cometido una mano voluntaria o no. Puedes intuirlo, pero hay muchas manos que siendo punibles y muy claras no son voluntarias, y se tienen que pitar. Se ve mucho: un jugador que no quiere darle con la mano pero termina dándole.

¿No es confuso el reglamento en ese sentido?

El reglamento es claro. Lo que puede llegar a ser confuso es la gran cantidad de jugadas grises, no de blanco o negro, y ahí entra la subjetividad de cada uno. Todos los años se hacen cambios en el tema de las manos. La únicas que no se discuten son las inmediatas a un gol. Ahí, todas son punibles.

¿Cree que el VAR se ha cargado el fútbol tal y como muchos piensan?

Al contrario, el VAR ha salvado al fútbol. Ya no hay goles fantasma o goles con la mano, ni tarjetas rojas de libro, como la que me pasó a mío en el Girona-Real Madrid con Nacho, quedan impunes. Saqué amarilla en el campo y gracias al VAR se hizo justicia.

La percepción desde fuera es que cuando un árbitro va al VAR, cambiará su decisión. ¿Van los árbitros sugestionados a revisar las jugadas?

Cuando el compañero del VAR te llama es porque tú has tenido un error claro y manifiesto después de comprobarlo con un montón de cámaras.

Pero es que muchas veces no son cosas tan claras.

Claro, para ti no, pero para el que te ha mandado al VAR sí. Entonces, de antemano, piensas que te has equivocado, y cuando llegas allí, tienes que encontrar que él esté equivocado. Hay que ir abierto de mente.

¿Cómo funciona la nevera –castigos por errores–?

La nevera funciona de la siguiente manera: no te llega partido. Lo normal es que pites una semana en campo y otra vayas al VAR o descanses. Si a la siguiente semana tampoco te llega partido ya tienes que estar mosqueado.

¿Pero cómo se le comunica un castigo?

No te dicen vas a estar tiempo vas a estar castigado, pero no vas a recibir designación. Por esta jugada en concreto vas a descansar una semanita, y descansar una semanita significa que en vez de estar una semana descansado vas a estar dos o tres [se ríe].

¿Cuál es el campo donde más le gusta pitar?

San Mamés. Espectacular.

¿Y algún campo hostil con los árbitros?

La respuesta es muy sencilla: depende de cómo te haya ido con ese equipo anteriormente. Nunca he ido a un campo donde de inicio me hayan acribillado, pero si pitas 10 partidos, en nueve lo haces muy bien y en uno tienes una cagada para ellos, te lo van a recordar de por vida.

España tiene los mejores árbitros del mundo; te especializas en que te intenten engañar

¿Qué le parecería que árbitro extranjeros pudieran pitar en la liga española y al revés?

La liga española se caracteriza por tener los mejores árbitros del mundo pese a quien le pese. Yo estoy seguro de que si viniera a pitar los árbitros de la Premier League inmediatamente pedirían que se marcharan por donde mismo vinieron y que volviéramos nosotros. Es otro estilo.

¿Por qué el español es el mejor arbitraje?

Por la filosofía del hispano, que es engañar, buscar el engaño. El latino ya sabes cómo es. Tu vas a pitar a Europa y los jugadores son más nobles, simulan menos. Aquí al final te especializas en que te intenten engañar, entonces afinas mucho más el ojo. Y luego, el nivel de preparación que tenemos aquí es de profesional puro y duro.

¿Y los jugadores que dicen?

Cuando te intentan engañar se les dice, pero buen, ellos pocas veces te lo reconocen. Intentan hacer su juego. Al final, cada uno con sus armas intenta sacar el máximo beneficio.