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Negocios en auge

Boom de juguetes sexuales

Hay empresas que hablan de un aumento de las ventas del 200% durante el confinamiento - La pandemia ha disparado la clientela femenina y ha cambiado el formato de la educación sexual, ahora con canales digitales

Boom de juguetes sexuales lp/dlp

El confinamiento ha dado para mucho. Con tantas semanas en casa había donde elegir. Unos se decantaron por la cocina, las series, el deporte. Otros se volcaron en el placer, solos o en pareja, aprovechando para comprar juguetes eróticos o aumentar su colección. Empresas americanas como Wow Tech Group, dueña de We-Vibe y Womanizer, reportan un aumento del 200% en las ventas online de abril. Incluso Amazon, que en el pico de la pandemia se comprometió a repartir solo productos esenciales, continuó sirviendo juguetes eróticos.

En España, estos negocios también han vivido un repunte de ventas, con nuevos clientes y, sobre todo, un especial interés por la educación sexual, que ha cambiado de formato, pasando de los talleres presenciales a Instagram o YouTube.

Sara Pérez y Marisa Aranda abrieron Los placeres de Lola en el 2005 en el madrileño barrio de Lavapiés. Hoy tienen corners en peluquerías y librerías de Alicante y Santiago. "Aunque nuestro principal punto de venta es la tienda física, al estar cerrada entre marzo y mayo hemos vendido un 60% más desde la web", señala Pérez, y añade que verano y Navidad son los momentos del año en que más venden. "Los succionadores de clítoris siguen siendo la estrella, pero también los plugs anales y bálsamos estimulantes".

En su base de datos, formada por un 70% de mujeres de entre 38 y 50 años y un 30% de hombres, hay nuevas clientas. Y las que ya lo eran se han atrevido con otras piezas, como arneses de penetración. El Satisfyer, ese juguete que regala orgasmos rapidísimos e intensos, ha funcionado como ninguno a través del boca a boca. "Comenzaron con Womanizer pero lo del Satisfyer ha sido un boom total", explica. Para Pérez son muchas las ventajas de comprar en una tienda física: "El contacto con el cliente, orientarlo. Damos dos años de garantía y tenemos tester de todos los productos, de modo que pueden tocarlos, ver el tamaño y el material. También ofrecemos asesoría con sexólogas".

Cursos por Zoom

Tras estos meses de incertidumbre afirma tener un negocio saneado. Y como son conocidas por la formación y los talleres, durante el estado de alarma se han centrado en los cursos online por Zoom y los consejos de compra por teléfono. Cuando regresen los tuppersex tendrán muy en cuenta las medidas de seguridad, como monodosis en lugar de botes para la cosmética sensorial. "Presentamos una selección de productos en un recorrido a través del cuerpo a la vez que educamos y rompemos tabús", explica. Los talleres tienen distintas temáticas, desde masturbación hasta ejercicios de voz para fortalecer el suelo pélvico o madres y transexualidad. "Hay mucho interés por el punto G y la eyaculación femenina. Y las mayores de 60 todavía preguntan por el orgasmo", concluye.

El veterano Amantis es un negocio familiar inaugurado por Carlos Icaza en 1999 en Chueca y ampliado por su hijo Cristóbal con el primer sex shop online de España cuando Google estaba todavía en pañales. Hoy tienen siete tiendas físicas en Madrid, Valencia, Barcelona (a la de Gràcia se sumará la de Sant Antoni este mes, que será la flagship del grupo) y Palma en el 2021. "Organizamos charlas, presentaciones de libros y tuppersex para construir una sexualidad sana, libre y alegre", apunta la responsable de comunicación, Marta Molas.

De la pandemia han sacado dos lecciones. "La primera es que lo importante no son las modas, sino el contenido, con temas diarios en Instagram. Y así seguiremos, porque es un vaso comunicante que nos da mucha información. La segunda es el viaje interior, como expone nuestra nueva campaña, Recórrete, con cartografías del mapa del cuerpo, y la nueva apuesta de juguetes, porque hemos visto que la gente no quiere superficialidad, sino pausa y profundidad".

Sus clientes varían. En la tienda online son más hombres. En redes, el 85% son mujeres de 25 a 34 años, muchas lesbianas. En los locales, depende del barrio. "Lo que está claro es que hay más mujeres que antes, que muchos juguetes son unisex y que el tema sexual todavía está por resolver en nuestro país". De ahí la importancia de los talleres: educación para jóvenes, creatividad erótica, estimulación clitoriana. Entre las bondades de la tienda física: luz natural, un recorrido bien pensado, atención personalizada, asesoría. "Las dos primeras semanas del confinamiento hubo un bajón total en las ventas online. Después una subida del 50% respecto al año pasado y un 250% justo antes de la desescalada. Aun así, para nosotros la tienda online es una más. Veremos si el crecimiento continúa". Entre los productos más vendidos desde abril, lubricantes, dildos y plugs anales. "A España le gusta el sexo anal", sentencia Molas. También los espráis bactericidas, aunque el esterilizador UV, éxito de ventas en EEUU, aquí se vende menos por el precio (unos 80 ?). "Este mundo cambió cuando la mujer empezó a tomar decisiones. Dejamos de pensar solo en la penetración y abandonamos la estética porno para introducir el juguete rosa, estético, bonito, y las tiendas blancas, limpias, luminosas".

A las afueras

Otro modelo de negocio es el de Sex Toys Center: supermercados eróticos junto a centros comerciales a las afueras de las ciudades. Nació hace 14 años en La Jonquera de la mano de un matrimonio francés, Philippe Langloys y Chantal Granger. Hoy son 14 locales. Su última incorporación está en Alcalá de Henares, con muebles eróticos, sala bondage y más de 10.000 referencias. Acaban de inaugurar tienda online, acelerada por la pandemia. "Navidad, verano y fines de semana es cuando más vendemos, con un 85% de mujeres de 30 a 60 años", comenta su responsable de márketing, Ciscu Goméz. En su top 10, vibradores, fundas para pene, estimuladores de clítoris, arneses y kits para principiantes.

Diversual lidera en España las ventas online, creada en el 2012 en Alicante por dos informáticos -Fernando Martínez y Puria Shadoosh- que buscaban un sector con potencial de mejora. "Las webs eran como los oscuros sex shops de vieja escuela. Cogimos una plantilla de productos para bebé con colores suaves y cambiamos el mercado orientado a la mujer, porque aquella estética porno que vendía juguetes femeninos como si fueran para hombres no tenía sentido", apunta Martínez. "Con la pandemia se dispararon las ventas de todos los sectores digitales. Hemos vendido casi el doble de lo habitual, aunque ahora ya estamos en los niveles normales". Estos meses han crecido sus seguidores en Instagram y el interés por la educación sexual, con cursos gratuitos en Youtube. También han atendido a nuevos clientes. "Hemos recibido muchas llamadas. Ojalá se queden por las facilidades del online, como un catálogo más amplio, discreción con cajas sin marca ni rastro en el extracto de la tarjeta". Sus clientas son mujeres jóvenes (de 20 a 40 años) que buscan la autosatisfacción.

Desde Platanomelón, rey de las redes sociales, hablan de un aumento de ventas del 200% en comparación con semanas previas a la cuarentena. Y recuerdan que estos juguetes son buenos aliados contra el estrés y el aburrimiento. "Un premio inmediato que nos ayuda a salir de nuestra zona de confort probando cosas nuevas", subraya Laura Castro, encargada de relaciones públicas. Además, durante el confinamiento hubo más sexting, según esta start-up fundada en el 2014 por Anna Boldú para transmitir la idea de que el sexo es algo tan natural como salir a cenar, ir al cine o hacer deporte.

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