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Día Internacional de la Mujer El largo camino hacia la igualdad

Conducir en un mundo de hombres

Blandina Montesdeoca es una de las dos mujeres conductoras de la empresa Guaguas Municipales, que cuenta con una plantilla de más de medio millar de trabajadores

Conducir en un mundo de hombres

Conducir en un mundo de hombres

Una exhibición de vehículos militares en La Isleta le cambió la vida a Blandina Montesdeoca cuando solo era una niña. Se subió a uno de los camiones del ejército con su hermano y en ese momento supo que lo suyo eran los vehículos pesados.

Ahora, con 43 años, Blandina es conductora de Guaguas Municipales, y se maneja con soltura en un mundo tradicionalmente de hombres. A día de hoy sólo hay dos mujeres al volante de una guagua amarilla dentro de un equipo compuesto por más de medio millar de conductores.

Pese a trabajar en un ambiente eminentemente masculino, Blandina asegura que nunca ha tenido ningún problema por ser mujer ni ha sido tratada de una manera diferente por sus jefes o compañeros. En Guaguas Municipales lleva solo dos meses, pero su experiencia como conductora de vehículos pesados es de cerca de una década.

Tampoco ha tenido problemas con los usuarios, sino al contrario. "Se asombran cuando ven a una mujer al volante y me suelen decir cosas como 'Hoy sí que vamos seguros' o 'Muy bien, mujeres al poder", recuerda con una sonrisa, "parece que está extendida la idea de que las mujeres conducimos mejor que los hombres", añade divertida.

Esta grancanaria, natural de Tamaraceite, en Las Palmas Gran Canaria, cada día empieza su recorrido a primera hora en la pequeña estación del Barranco Guiniguada, ubicada al final de Primero de Mayo. Su línea es la 2 (Guiniguada - Puerto), la denominada por la empresa como "línea escuela" por donde pasan todos los conductores nuevos para después ir rotándose por otros recorridos de la capital grancanaria.

Cuando se le pregunta a esta conductora si se trata de una línea escuela porque es la más fácil de todas y la mejor teniendo en cuenta su género, defiende rápidamente su trabajo. "No es una línea sencilla, tiene bastantes complicaciones, como carriles bus y giros bastantes pronunciados en varios puntos del recorrido", detalla esta profesional con precisión.

Reconoce que todavía los ciudadanos se sorprenden al ver a una mujer al volante y lo comentan en voz alta, pero nunca con un tono negativo. "Cuando me dicen cosas como 'Vaya, una mujer al volante', les respondo: 'Sí, váyase acostumbrando", comenta entre risas. "No creo que este trabajo se relacione con los hombres, ahora hay muchas más mujeres conduciendo guaguas privadas que cuando yo empecé", rememora.

Actualmente, Guaguas Municipales cuenta con 242 vehículos que prestan servicio en 40 líneas. En total, son 638 trabajadores, entre conductores (521), jefes de zona (19), dirección y administración (49) y personal de taller (49) que son los responsables del mantenimiento diario de las guaguas que conforman la actual flota. Una gran familia que ahora comparte espacio con una nueva mujer güagüera.

"Con mis compañeros de trabajo me llevo muy bien y con los usuarios también. Intento siempre mantener la sonrisa y ser educada con todo aquel que entre en mi guagua. Creo que es así como debemos comportarnos los conductores", opina.

"Con el paso del tiempo puede que el carácter llegue a cambiar porque este trabajo puede llegar a ser muy estresante, pero espero que a mí no me pase y seguir tal como soy", añade.

Curiosamente esta amante de los vehículos de grandes dimensiones que uno se imagina conduciendo un enorme 4x4 no tiene coche propio. "Me muevo en guagua, tengo montones a mi disposición", sonríe.

Su seguridad ante el volante es apabullante. "Para mí no hay ninguna diferencia en conducir un coche grande o uno pequeño. Yo he llevado algunos vehículos de 12 metros y me desenvuelvo perfectamente", comenta esta conductora experimentada que ha trabajado durante años en compañías privadas de guaguas de Gran Canaria y Fuerteventura.

Esta pasión por el motor es compartida también por su hermano, que trabaja también en Guaguas Municipales, y por sus tíos que son conductores de camiones. "Lo llevo en la sangre", concluye con lógica al explicar que para ella eso es la igualdad entre géneros. Con una misma pasión su hermano y ella han optar por una misma profesión en la vida. Descubrieron lo que les gustaba siendo niños y siguen ello.

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