Suscríbete desde 1,50 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Madrid impulsa el proyecto para que La Graciosa sea cien por cien renovable

El CDTI concede un millón de euros y allana el camino a la que será segunda isla limpia tras El Hierro

Madrid impulsa el proyecto para que La Graciosa sea cien por cien renovable

Madrid impulsa el proyecto para que La Graciosa sea cien por cien renovable

El proyecto para atender la demanda energética y de agua de La Graciosa exclusivamente a través del sol y el viento ha dado un paso de gigante al obtener una ayuda de poco más de un millón de euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). Fuentes cercanas al proyecto, dirigido por un consorcio liderado por Endesa junto al Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) y Wind Inertia, explicaron la importancia de esta financiación para realizar pruebas sobre el terreno y obtener datos precisos que permitan garantizar la implantación.

El presupuesto para investigación y desarrollo vuelve a nutrirse con paso lento tras quedar relegado a la práctica inexitencia durante los peores años de la crisis. De eso se beneficia La Graciosa, que aspira a contar con una micorred eléctrica capaz de cubrir las necesidades de luz y agua de sus poco más de 658 habitantes fijos, cantidad que se multiplica prácticamente por dos en los meses de verano.

Generación renovable con almacenamiento y consumos inteligentes para la operación de redes de distribución con sistemas de consumo, que así se llama el proyecto, ha merecido la atención de la entidad pública empresarial -el CDTI- dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad.

La parte de generación de la microrred estará compuesta por placas fotovoltaicas, aerogeneradores y, para casos de emergencia, una minicentral alimentada por combustibles fósiles. La energía obtenida del viento y el sol pasará a un pequeño centro de control que enviará a la red la necesaria y a una batería el excedente para almacenarla. Incluso, se plantea la posibilidad de enviar parte de la energía a Lanzarote a través del cable submarino que une ambas islas.

Apoyo decidido

En la parte pública, tanto la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Competitividad del Gobierno de Canarias, como el Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Teguise están seriamente comprometidos con el proyecto. De hecho, el poco más de millón de euros que llega del CDTI supone solo el 40% del presupuesto total de 2,4 millones de euros destinados a la investigación.

La experiencia de La Graciosa servirá, además, para avanzar en el conocimiento de la integración de las energías renovables en microrredes inteligentes (smartgrids). En el proyecto se crearán dos de ellas, una más doméstica en la que se estudiará el almacenamiento y el funcionamiento de equipos inteligentes de gestión de la demanda, y otra zonal para comprobar el comportamiento de una batería híbrida de carga rápida, convencional y 200 kilovatios de potencia.

A diferencia del sistema eléctrico tradicional, operar con microrredes permite trabajar en todo momento en baja tensión. Es decir, no es precioso generar en alta y transformarla después antes de que el flujo energético llegue a los hogares y empresas.

La investigación en todo el mundo tiene puesta parte de su atención precisamente en el desarrollo de estas smartgrids, que permiten el abastecimiento de zonas aisladas o muy alejadas de los centros de generación.

Otras entidades como la Universidad de La Laguna (ULL) también participan en la parte tecnológica del proyecto, en este caso con predicciones a corto plazo sobre la creación y movimiento de las nubes y su influencia sobre el volumen de energía generado por las placas fotovoltaicas.

En 2017 el proyecto tiene que estar finalizado y para entonces los promotores de la idea esperan contar con una cantidad de datos suficiente que les permita lanzarse a la cristalización de la idea. Claro que para entonces también será necesario contar con algún retoque legislativo que permita solventar cuestiones como la utilización para el abastecimiento de una batería electroquímica y el envío a otra red del excedente energético, extremos que actualmente no están contemplados.

La idea pasa además por colocar una nueva desaladora que también será alimentada con energías renovables. Todas las actuaciones deberán observar los condicionantes territoriales de una isla muy protegida medioambientalmente. De hecho, solo es posible ubicar molinos en el muelle de Caleta de Sebo.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats