La subida de costes empaña la «gran» Semana Santa de la hostelería canaria

La facturación crece un 6% en hoteles y un 20% en restaurantes, pero la rentabilidad se reduce debido a que los gastos del sector se han desbocado

Una camarera de un establecimiento en el sur de Gran Canaria sirve una cerveza a un turista.

Una camarera de un establecimiento en el sur de Gran Canaria sirve una cerveza a un turista. / Juan Castro

Las previsiones hoteleras y las plazas aéreas ya lo advertían y las buenas expectativas se cumplieron. Canarias cerró su temporada alta con una «gran Semana Santa» en la que tanto restaurantes como hoteles mejoraron su facturación respecto a los años anteriores a la pandemia. Pero no todo fueron buenas noticias, el aumento de los costes llevó a una reducción en las cuentas de resultados finales de los establecimientos. «Las cifras son mejores que el año pasado y ya podemos hablar de niveles de 2019, pero no hay que olvidar que la subida de costes ha sido enorme», reconoce Fermín Sánchez, presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio de Las Palmas.

También el vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Restauración y Ocio de Santa Cruz de Tenerife (AERO), Carlos Quintero, confiesa que la Semana Santa estuvo «muy bien» en términos de ocupación y consumo, pero destaca que el «problema principal» del sector sigue siendo la subida de costes. «Facturamos una media de un 20% más que durante la Semana Santa de 2019, pero también está ligado al incremento de precios», apunta el empresario, quien asegura que el sector no ha sido capaz de «repercutir toda la subida en el producto final».

Termómetro

Sánchez también apunta a la subida generalizada de precios como principal explicación del incremento de la facturación en el sector. Pero para él la afluencia de clientes a los negocios es «tan importantes como las ventas», por lo que reconoce que el «termómetro más real» de la situación es la comparación de las transacciones de los últimos días con las del mismo periodo del 2019. «Todavía no tenemos esos datos, pero lo que está claro es que llevamos desde el año pasado sufriendo la subida de costes y los márgenes de beneficios se han reducido muchísimo», apunta el empresario.

Según el presidente del colectivo en la provincia de Las Palmas el porcentaje de subida de costes en el último año es «incalculable» debido a la cantidad de factores que influyen en la operación. «La electricidad se ha duplicado, la comida ha crecido más de un 26%, los alquileres y las hipotecas se han disparado y la mano de obra subió un 4% el año pasado y este año un 3%», resume Sánchez.

La hostelería canaria no es la única que cerró la Semana Santa con un «balance positivo», el sector en toda España obtuvo buenos resultados. Así lo confirmó ayer el secretario general de Hostelería España, Emilio Gallego, quien señaló que «en muchas zonas se superaron las perspectivas». Según los datos de la patronal nacional el sector llegó a facturar de media un 5% más que en 2019. Para Gallego uno de los factores que más «ha ayudado es la climatología y las ganas acumuladas de salir en el primer periodo vacacional del año. «Estamos en una situación de inflación fuerte y esto es el contrapunto negativo que han tenido que sufrir las empresas», aclaró el empresario sobre los datos.

Los representantes del sector en las dos provincias canarias reconocen que la restauración del Archipiélago, al igual que en resto del país, depende «en gran medida» del turismo, por lo que la ocupación hotelera sirve para «tantear» lo que le espera a la hostelería en cada temporada.

Basta con analizar las cifras de ocupación para descubrir el vínculo entre sectores. El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (Feht), José María Mañaricua, reconoce que este año la Semana Santa ha sido «buena», pero como ocurre con bares y restaurantes, el incremento de los costes ha lastrado la rentabilidad de los negocios. «Tenemos un 5,4% más de producción que en 2019 y los mismos turistas, pero una subida de costes muy fuerte», explica el empresario, quien reconoce que algunos complejos han tenido que subir un 10% los precios para poder hacer frente a los gastos. «La subida de costes y los precios de venta se equilibran para tener una cuenta de resultados similar a la de antes de la pandemia», aclara. Según Mañaricua la ocupación estos días alcanzó el 80% en la provincia de Las Palmas.

Para el presidente de la patronal hotelera (Cehat) y de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, (Ashotel), Jorge Marichal, el aumento de costes provoca que todavía quede «un trecho» para que los resultados de los hoteles sean similares a los de 2019, aunque reconoce estar «muy contento» con la tendencia positiva que marcó la Semana Santa. Según el empresario la ocupación alcanzó en muchos puntos del Archipiélago más del 90%.

Tanto Marichal como Mañaricua se muestran optimistas de cara a los próximos meses, ya que a pesar de ser temporada baja, las reservas crecen por lo que las previsiones son «positivas». «Todo indica a que se va a producir un incremento en la llegada de turistas extranjeros para mayo y junio», adelanta el presidente de la Feht, quien apunta a las «tarifas más económicas» como principal motivo de atracción de visitantes respecto a otros destino de la Península, que comienzan ahora su temporada alta.